Sam Neill anunció en 2023 que padecía un linfoma, pero en abril pasado aseguró que lo había vencido.
AP
El agente de la estrella de "Jurassic Park",
Sam Neill, publicó un comunicado destinado a
aclarar reportes "que contienen inexactitudes y falsedades descaradas"
relacionadas con la muerte del actor.
Neill falleció el lunes en Australia a los
78 años, aseguró entonces su familia en un comunicado.
En ese momento
ya no padecía cáncer, añadieron sus allegados sin dar más detalles sobre la causa de su deceso.
"Hablé con su familia y deseo
aclarar algunos detalles para sus fans", dijo Philip Grenz, el representante del actor durante años, en un comunicado a la emisora pública Radio New Zealand.
"
Sam falleció a causa de una neumonía. Antes de enfermarse, Sam había luchado valientemente y vencido un linfoma gracias a un nuevo tratamiento llamado terapia CAR-T", puntualizó.
La familia del actor celebrará una ceremonia privada en Nueva Zelandia, dijo el agente.
"Dado que
Sam era un hombre muy reservado que detestaba el alboroto, su familia le rendirá homenaje con una ceremonia conmemorativa privada en su granja de Nueva Zelandia en una fecha posterior aún por determinar", añadió.
Grenz señaló que
Neill había filmado cuatro proyectos durante el último año, los cuales se estrenarán en los "próximos meses", sin dar más detalles.
Nacido en Irlanda del Norte en 1947, el actor se mudó a la escarpada Isla Sur de Nueva Zelandia cuando era niño. Fue uno de los numerosos actores y directores que alcanzaron
fama internacional tras una explosión de películas australianas que comenzó a finales de la década de 1970.
El actor reveló en unas memorias de 2023 que "posiblemente se estaba muriendo" de un linfoma no Hodgkin en etapa tres. Sin embargo, a principios de este año declaró que ya no tenía cáncer, gracias a una terapia genética que modificó su sistema inmunológico.
Neill también era viticultor y, bajo su marca Two Paddocks, produjo vinos pinot noir y riesling desde su bodega en la región de Central Otago, en la Isla Sur de Nueva Zelandia.
En ese país se le ha llorado como una persona amable y sencilla que rehuía la celebridad, y contribuyó a causas y proyectos comunitarios cerca de su hogar, según medios locales.
Le sobreviven sus cuatro hijos y ocho nietos.