La combinación entre inteligencia artificial (IA), física nuclear y el escaneo por rayos X de alta resolución, permitieron, de forma inédita, desenrrollar virtualmente un pergamino de la antigua ciudad romana de Herculano, arrasada por la erupción del Vesubio hace dos milenios.
Se trata de un hallazgo de alta relevancia, puesto que cambia la forma de estudiar manuscritos antiguos, evita dañarlos y abre la posiblidad de recuperar cientos de textos que se creían perdidos.
Además, la comunidad científica llevaba siglos intentando abrir físicamente estos rollos hallados en 1750 en la ciudad costera romana, pero el calor de la erupción del Vesubio convirtió los manuscritos en bloques compatos de carabó vegetal. Por su fragilidad, el mínimo contacto humano los convertía en cenizas.
El documento
El documento en cuestión es un Tratado de Ética de la escuela estoica del siglo II a.C, un hallazgo que revoluciona la historia cultural de la antigua Roma al demostrar que la aristocracia de la época atesoraba textos de corrientes ideológicas opuestas para utilizarlos en sus debates políticos y filosóficos.
En concreto, los rollos proceden de la Villa Los Papiros, una gran mansión frente al golfo de Nápoles que perteneció a Pisones, una de las familias más ricas de la época y parientes políticos de Julio César.
Si bien en esa zona los arqueólogos habían extraído cientos de textos de Filodemo de Gádara, filósofo de la escuela de epicureísmo -corriente que promovía la búsqueda del placer y control del dolor-, el rollo descifrado es del estoicismo, es decir, la filosofía opuesta que priorizaba el deber moral y la razón.
Consultado por Emol, Javier Aoiz, del Departamento Filosofía de la Usach, comentó que "esta lectura del papiro, con estas técnicas sofisticadas, es un gran logro, porque abre el camino a leer y poder conseguir desentrañar los contenidos de otros papiros que se encuentran en esta famosa Villa de los Papiros".
"El segundo gran aporte es que, en la mayoría de los casos, los papiros que pudieron ser leídos o reconstruidos en cierta forma, concernían a textos de la filosofía epicúrea. Pero ahora, se ha descubierto y se ha logrado leer un texto que no pertenece a la escuela epicúria, sino que pertenece justamente a sus rivales, es decir, a los miembros de la escuela estoica", agregó.
Sobre este tema, Sofía Lombardi, profesora asistente de la Facultad de Filosofía de la UC, comenta que "a primera vista, el PHerc. 1667 parece un pequeño trozo de carbón. Sin embargo, su contenido podría ser de enorme importancia para el estudio de la filosofía helenística, en particular del estoicismo".
"Como es habitual en los papiros de Herculano, el rollo se encuentra incompleto tanto en altura como en diámetro, ya que los intentos fallidos de apertura realizados en el pasado dañaron parte de su superficie y redujeron su tamaño y peso. Gracias al nuevo método de lectura, se ha descubierto que el papiro conserva las columnas finales de un tratado filosófico cuyo título, lamentablemente, sigue siendo desconocido", agrega.
"Aparece un nombre significativo"
Lombardi destaca que entre las características del papiro, se observa que hay secciones donde solo pueden leerse algunas palabras o incluso letras aisladas. "Sin embargo, resulta especialmente interesante que varias líneas sean perfectamente legibles y contengan una serie de rasgos léxicos y conceptuales estrechamente vinculados con problemas fundamentales de la ética estoica", comenta.
Aristocreón, a quien la tradición identifica como sobrino y discípulo de Crisipo, una de las figuras más importantes de la escuela del Pórtico".
Sofía Lombardi, académica Filosofía UC: "A ello se suma la aparición de un nombre particularmente significativo
"A ello se suma la aparición de un nombre particularmente significativo: Aristocreón, a quien la tradición identifica como sobrino y discípulo de Crisipo, una de las figuras más importantes de la escuela del Pórtico", destaca la experta.
Sobre la base de estos indicios y, especialmente, de la mención de Aristocreón, el papiro podría datarse en el siglo II a.C., aunque no se descarta una fecha algo más temprana, hacia finales del siglo III a.C.
"Entre los términos identificados destaca, por ejemplo, horm? (impulso), un concepto central en la teoría de la acción estoica. Del mismo modo, son constantes las referencias a aquello que es o no es conforme a la naturaleza, así como el uso de verbos y expresiones relacionados con el progreso moral, una de las cuestiones más debatidas de la psicología racionalista estoica, que sostiene una marcada distinción entre sabios y necios sin aparente posibilidad de mejora de un extremo a otro", dice Lombardi.
A la experta le resulta particularmente llamativa la afirmación, en uno de los pasajes conservados, de que el impulso puede ser "excesivo", "expresión que remite sin lugar a dudas a la definición estoica de las pasiones formulada por Crisipo, quien las entendía precisamente como impulsos excesivos".
"Igualmente significativo resulta el hecho de que este papiro, aparentemente vinculado a Aristocreón, haya sido hallado en un contexto tradicionalmente considerado epicúreo, como la Villa de los Papiros, estrechamente asociada con la figura del filósofo epicúreo Filodemo de Gadara", añade.
No obstante aquello, enfatiza que su presencia no debería sorprender demasiado si se tiene en cuenta el carácter ecléctico y la refinada cultura filosófica de la élite romana de la época y, en particular, de Lucio Calpurnio Pisón, tradicionalmente identificado como propietario de la villa. "Aunque la biblioteca de Herculano es esencialmente epicúrea, ello no excluye la presencia de obras de otras escuelas filosóficas", destaca Lombardi.
Estoicos vs epicúreos
El experto de la Usach comenta que la escuela estoica y la epicúrea eran "rivales", aunque comparten el hecho de que "ambas son escuelas de la lo que se llama la filosofía etapa helenística, es decir, esa etapa posterior a Aristóteles, de los primeros siglos antes de Cristo".
Aoiz comenta que dichas escuelas rivales también compartían elementos como "el lenguaje contemporáneo, podríamos decir que ambas son fisicalistas o materialistas, o sea, ambas entienden que la realidad es una, aunque la explicación de estos elementos de la realidad es diferente".
En esa línea, el experto subraya que "los epicúreos son atomistas es decir, entienden que los últimos componentes de la realidad son los átomos y el vacío, mientras que los estoicos no son atomistas, sino que tienen una teoría más bien continuista".
Plano ético
En el plano ético, las diferencias son aún mayores. El experto subraya que el epicureísmo coloca al fin último en el placer, "pero no se trata del placer entendido en un sentido burdo, en un sentido sensual -sin que nieguen los aportes de elementos de este tipo en el placer-, sino de un placer que se cifra más bien en una tranquilidad que ellos entienden como ataraxia y aponía. Es decir, como una situación o estado vital en el cual no hay turbaciones anímicas o afecciones corporales que hagan la vida de la persona amarga".
El estoicismo, por el contraste, no pone el fin de la vida en el placer, "sino que tiene un énfasis en una moral un poco más más rigorista, en el cual se entiende que el único bien, en sentido moral, es la virtud, y entienden que esta sería de cierta forma la manera en que el ser humano logra ser feliz... un poco esta figura o el ideal del sabio".
Política
En cuanto a la política, comenta Aoiz, los epicúreos reconocen como valor fundamental de la sociedad el proveer seguridad para dar cumplimiento a los deseos naturales.
"Esta seguridad es una un reconocimiento muy importante para la existencia humana, para la existencia de la filosofía y la posibilidad incluso del epicureísmo", subraya el académico.
En el caso del estoicismo, "ellos entienden que el sabio estoico sería, de alguna forma, el único político adecuado, y el sabio sería también el único ciudadano adecuado, en sentido pleno".
"En ese sentido, y a diferencia de lo que ocurre en los epicúreos, se entiende que hay una cualificación especial del estoico respecto a la comunidad política, mientras que los epicúreos entienden que la comunidad política y la política obedece a un ámbito específico propio; reconocen su valía, pero no reconocen que el sabio epicúreo sea únicamente el verdadero político o sea justamente el único ciudadano", enfatizó.