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Iván Arias, el ministro boliviano que comparó el covid-19 con "Thanos" y amenazó con marcar las casas de los contagiados

Fue un férreo opositor del Gobierno de Evo Morales, a quien le dedicó numerosas columnas de opinión. Ahora, está al otro lado de la trinchera, escudando a la Presidenta interina Jeanine Áñez.

06 de Junio de 2020 | 07:40 | Redactado por Ramón Jara A., Emol
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El ministro Arias con la figura de "Thanos".

Pantallazo Bolivia TV
Apareció en la conferencia de prensa con una roñosa bolsa de plástico. Mostró un mapa de La Paz y otro de Bolivia, explicando la expansión del covid-19 por el territorio; luego, sacó de la bolsita una figura de acción de "Thanos", el villano de "Los Vengadores", la exitosa saga de superhéroes de Marvel: "Thanos, el virus, se está apropiando de Bolivia. Esto es la irresponsabilidad, esto es el caos, esto es muerte, y esto está ocurriendo cuando ustedes ven el mapa de La Paz y el de Bolivia: Thanos, el dolor, la muerte, se está apropiando", señaló.

La imagen del ministro de Obras Públicas, Servicios y Vivienda de Bolivia, Iván Arias, comparando al letal coronavirus con un personaje de ficción el pasado domingo, era que no, dio la vuelta al mundo. Más aún si después sacó de la bolsa dos figuras más, de Hulk y de Ironman, los elegidos como ejemplo de una buena acción para combatir la pandemia.

"Los bolivianos estamos ante la disyuntiva de sacar hoy, de despreciar hoy esto y sacar lo mejor de nosotros, nuestros mejores Avengers. Tenemos que cuidarnos ante este Thanos porque lo que estamos mostrando no es ficción, es realidad (...) Esto significa orden, significa respeto, significa el bien común", remarcó.

Pero no se quedaría ahí. Días después, el ministro Arias nuevamente haría noticia en el país vecino gracias a una particular advertencia. En vista del alto número de contagiados con covid-19 que han ocultado su condición y no han respetado la cuarentena obligatoria, el titular de Obras Públicas fue tajante: "Gente que esté con coronavirus y que no quiera aislarse, vamos a poner un letrero en su casa diciendo: ¡aquí hay covid-19!".

Con esta forma tan poco ortodoxa de comunicarse con la ciudadanía, este sociólogo de profesión se ha convertido en una de las caras visibles del Gobierno interino de Jeanine Áñez en la lucha contra la pandemia de coronavirus que hasta el momento registra 12.245 contagiados y 415 muertos en territorio boliviano.

El ojo de las autoridades, en esa línea, está puesto en exigirle a la ciudadanía que respete el distanciamiento social y el confinamiento, punto clave de la estrategia altiplánica. Y es por ello que se ha recurrido a medios menos convencionales, como los de Arias.

Férreo opositor de Morales

Iván "Negro" Arias no es una figura desconocida para la opinión pública boliviana. De profesión sociólogo, se especializó en desarrollo local, descentralización y pueblos indígenas. De hecho, fue uno de los expertos que participó entre 1993 y 1994 en la elaboración de la Ley 1551 de Participación Popular, que entre otras cosas reformó los municipios y gobernaciones del país. En sus palabras, "fue el principio de la autonomía de los poderes locales".

Posterior a ello tuvo su primera experiencia en la primera línea política, entre 2001 y 2002, como viceministro de Participación Popular en el Gobierno del derechista Jorge "Tuto" Quiroga, una vez que este asumió la Presidencia en reemplazo de Hugo Bánzer, que dejó el puesto por enfermedad.

"Los bolivianos estamos ante la disyuntiva de sacar hoy, de despreciar hoy esto y sacar lo mejor de nosotros, nuestros mejores Avengers. Tenemos que cuidarnos ante este Thanos porque lo que estamos mostrando no es ficción, es realidad (...) Esto significa orden, significa respeto, significa el bien común"

Iván Arias
Una vez concluido el Gobierno de Quiroga, se presentó como candidato al Parlamento por el partido Acción Democrática Nacionalista (ADN), pero no logró la victoria. Tras ello, dejó la primera línea política y siguió desempeñándose como asesor en municipios y gobernaciones.

No obstante, esto no significó que desapareciera públicamente. Arias se ha desempeñado como analista político y columnista en medios de comunicación locales, desde donde adoptó una durísima postura contra el Gobierno liderado por el entonces Presidente boliviano Evo Morales, oposición que también expresó en las calles participando en las protestas que exigían que el Mandatario respetara los resultados del plebiscito del 21 de febrero de 2016 y no repostulara al poder.

En sus columnas, el ahora ministro criticaba con dureza al líder izquierdista y le restaba mérito del repunte económico que experimentó el país vecino en los últimos años: "Muy pocos se dan cuenta de que la estabilidad económica boliviana no se debió a un modelo extraordinario o de evonomics, como quisieron posicionar en el contexto internacional. La estabilidad económica se debió y debe a un modelo extractivista que vive (impulsado y administrado por civiles o militares) en Bolivia desde que nacimos como país. Es decir, hace 194 años. No hay nada nuevo", escribió en Página Siete.

Incluso, una vez comparó a Morales con el Presidente de Brasil, Jair Bolsonaro (en las antípodas ideológicas del por entonces gobernante altiplánico), en el mencionado diario, a raíz de su desempeño ante los incendios que arrasaron con La Amazonía el año pasado.

"Políticamente, tanto Evo como Bolsonaro emergieron a las cúspides políticas de sus países más que por méritos propios, gracias al desgaste y agotamiento de las clases políticas gobernantes. Son producto del 'cualquier cosa, antes que sigan los mismos'. Lo trágico es que, al final, tenemos 'cualquier cosa'"

Iván Arias
"Políticamente, tanto Evo como Bolsonaro emergieron a las cúspides políticas de sus países más que por méritos propios, gracias al desgaste y agotamiento de las clases políticas gobernantes. Son producto del 'cualquier cosa, antes que sigan los mismos'. Lo trágico es que, al final, tenemos 'cualquier cosa'", escribió en su columna, titulada "EvBolsonaro: depredadores y pirómanos".

Y siguió: "Son fruto del cansancio y rabia social coyuntural que luego arroja consecuencias estratégicas irreversibles. No importa cuán leídos o racionales sean, lo que importa es que apelan a las razones primarias del odio, la venganza y el facilismo económico en las aspiraciones populares. Impredecibles villanos, como amados redentores. Ambos admiran a los dictadores".

La caída de Morales y su llegada al Gobierno

Las críticas de Arias a Evo Morales se intensificaron después de las elecciones del 20 de octubre del año pasado, donde la oposición denunció fraude electoral. En ese momento, el actual titular de Obras Públicas era enfático con el Mandatario, que se proclamaba ganador a toda costa.

"Hagas lo que hagas, ya perdiste. Te quedes o te vayas. Seguro buscarás quedarte en el poder a como dé lugar: confrontándonos y alimentando tu vocación de vampiro con sangre de bolivianos, y bolivianas derramada en tu lucha provocada. Te puedes quedar, pero ya perdiste y ganaste entrar en el podio de los más rechazados. Pudiste salir por la puerta ancha, pero te llevaron a montarte en la ignominia de un caudillo soberbio, desamorado, perdido y cruel", escribió en Página Siete.

"Claro, pudiste ser el Mandela del sur, pero gracias a tus camaradas del socialismo del siglo XXI sólo llegaste a graduarte como 'el indio del sur'", sentenció.

"Claro, pudiste ser el Mandela del sur, pero gracias a tus camaradas del socialismo del siglo XXI sólo llegaste a graduarte como 'el indio del sur'"

Iván Arias, a Evo Morales
Pasaron los días y, después del informe de la OEA sobre irregularidades en los comicios y la posterior presión del Ejército, Evo Morales dejó la Presidencia y huyó del país el 10 de noviembre de 2019. En un convulsionado momento, la opositora Jeanine Áñez tomó el mando biblia en mano. Iván Arias le manifestaba su apoyo: "La gente no come denuncias. La gente quiere confianza y oportunidades. Los actuales gobernantes transitorios están ante la tarea de paralizar (lo que esté malo), reformar/impulsar lo que se pueda y sentar las bases de un cambio de matriz económica, social y política", escribía.

Semanas después, el 3 de diciembre pasado, el sociólogo fue convocado por la propia Áñez para encabezar el Ministerio de Obras Públicas, Servicios y Vivienda en reemplazo de Yerko Núñez, que tomaba el Ministerio de la Presidencia. Tras jurar, el nuevo ministro se comprometió a seguir con las auditorías en las empresas estatales ante posibles actos de corrupción cometidos por el Gobierno anterior.

Ya han pasado seis meses de su nombramiento, y el otrora líder opositor continúa batallando, ahora desde el otro lado de la trinchera. De forma peculiar, pero a fin de cuentas, a su manera.
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