Fotografía de los restos de la nave Starship de SpaceX este jueves, en Santo Domingo (República Dominicana).
EFE
El
16 de enero la nave Starship de
SpaceX, el cohete más grande y potente del mundo, sufrió una explosión unos minutos después de haber despegado desde una base ubicada en Texas Estados Unidos. La explosión esparció restos de la nave por los cielos del Golfo de México, interrumpiendo el tráfico aéreo de la zona.
La plataforma de seguimiento FlightRadar24 informó que, tras el "rápido desmontaje no programado" que SpaceX describió como un incidente, los vuelos que captaron mayor atención la noche anterior fueron aquellos que tuvieron que detenerse o desviarse sobre el Caribe debido a los escombros generados por la explosión.
La Administración Federal de Aviación (FAA), agencia de los Estados Unidos responsable de la regulación, supervisión y certificación de la aviación civil en dicho país, emitió una alerta a los pilotos, indicando que la zona cercana al lanzamiento del cohete había quedado afectada por la caída de "restos peligrosos". La FAA advirtió a las aerolíneas y a los controladores aéreos sobre la necesidad de modificar las rutas de vuelo para evitar posibles colisiones con los escombros.
Este aviso resultó en cambios de las rutas de algunos vuelos comerciales, que se vieron obligados a desviarse o detener su descenso temporalmente hasta que la zona fuera considerada segura nuevamente.
La FAA cierra regularmente el espacio aéreo durante lanzamientos y reentradas espaciales, pero puede establecer una "zona de respuesta a escombros" para evitar que los aviones ingresen si el vehículo espacial sufre una anomalía fuera de la zona previamente cerrada.
Entre los vuelos afectados se encuentra uno de la aerolínea JetBlue que cubría la ruta entre Fort Lauderdale, Florida, y San Juan, Puerto Rico, el cual se vio obligado a regresar a Florida después de detectar restos en su ruta. También se reportaron demoras en vuelos de Iberia y Spirit Airlines, cuyos aviones sufrieron retrasos en su aproximación a Puerto Rico.
Por otro lado, los vuelos de Air Transat y World2Fly, que viajaban desde Canadá y España hacia el Caribe, también tuvieron que ajustar sus rutas y enfrentar retrasos mientras los controladores aéreos garantizaban la seguridad del espacio aéreo en la región.
El CEO de SpaceX, Elon Musk, publicó un video en X mostrando el campo de escombros y comentó: "El éxito es incierto, ¡pero el entretenimiento está garantizado!"