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Los herederos del poder chavista: Hijos de Maduro y Diosdado Cabello aparecen en medio de la crisis

Nicolás Maduro Guerra y Daniella Cabello sobresalen como figuras llamadas a marcar "el día después" del oficialismo venezolano.

11 de Enero de 2026 | 07:15 | Por Martina Parant, Emol
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Nicolás Maduro Guerra y Daniella Cabello con su padre Diosdado Cabello

AFP y La Segunda
En medio de la profunda crisis política que vive Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro y la asunción de Delcy Rodríguez como presidenta interina, los nombres de Nicolás Maduro Guerra y Daniella Cabello han dado que hablar. Ambos representan la continuidad del poder del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) en manos de una nueva generación.

Maduro Guerra ha crecido políticamente al alero del liderazgo de su padre, asumiendo roles dentro del PSUV y en la Asamblea Nacional que lo han posicionado como un dirigente conocido entre las filas oficialistas. En los últimos días reafirmó su lealtad al proyecto de gobierno al brindar su apoyo incondicional a Delcy Rodríguez, en un gesto que busca consolidar unidad interna en el chavismo.

Por su lado, Daniella Cabello, hija del influyente líder chavista Diosdado Cabello, ha declarado su apoyo absoluto a Rodríguez y se ha convertido en una de las figuras más visibles de la nueva camada chavista dentro del aparato estatal y mediático. Su rol abarca desde posiciones dentro de la comunicación gubernamental hasta la representación internacional del proyecto político que su padre y la cúpula impulsan.

Aunque vienen de distintos entornos y tienen perfiles diferentes, Maduro Jr. y Daniella Cabello comparten algo esencial: ambos simbolizan el relevo político "heredado" dentro del chavismo, en un momento en que la supervivencia del régimen está en juego.

Nicolás Maduro Guerra, el heredero político formal


Tras la detención de Nicolás Maduro en el marco de la operación "Resolución Absoluta", una de las principales incógnitas fue el paradero de su hijo que lleva el mismo nombre, conocido popularmente como "Nicolasito".

Nicolás Ernesto Maduro Guerra es el único hijo biológico del expresidente venezolano, fruto de su relación con su primera esposa, Adriana Guerra. Este economista y político de 34 años ha desarrollado una carrera política vinculada al Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV). Ha sido diputado de la Asamblea Nacional por el estado La Guaira, vicepresidente de la Comisión Permanente de Economía, Finanzas y Desarrollo Nacional, miembro de la Asamblea Nacional Constituyente y jefe del Cuerpo Especial de Inspectores de la Presidencia, además de coordinador de la Escuela Nacional de Cine.

Tras la captura de su padre por parte de fuerzas estadounidenses, se convirtió en una de las figuras que buscó transmitir un mensaje de continuidad del régimen. Expresó públicamente en el Parlamento de Venezuela su "apoyo incondicional" a la presidenta interina Delcy Rodríguez, dándole su respaldo político durante la instalación de un nuevo período del Parlamento. En su mensaje, aseguró que Venezuela "está en buenas manos" y manifestó su intención de reencontrarse con su padre, en un gesto interpretado como una señal de disciplina interna y continuidad del madurismo.

Su figura está muy cuestionada a nivel internacional. La fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, confirmó que Maduro Guerra tiene una acusación formal en el Distrito Sur de Nueva York, que incluye cargos por conspiración para importar cocaína, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, y otros delitos vinculados a un expediente judicial más amplio que involucra al entorno del exmandatario.

Su perfil representa, para muchos, no sólo la "herencia política" directa de Nicolás Maduro, sino también una pieza clave para mantener la disciplina interna del PSUV, cumpliendo un rol de nexo entre " chavo-madurismo" y una base golpeada por la crisis. "Nicolasito encarna el perfil del oligarca venezolano equivalente al oligarca ruso, que vienen de abajo y les dan cargos importantes en empresas importantísimas y se hacen ricos. Mantienen el poder directa e indirectamente gracias también a su poder económico y a sus influencias", dijo al diario El Mundo el politólogo Luis Salamanca, exrector del Consejo Nacional Electoral (CNE).

Daniella Cabello: la figura mediática y estratégica del chavismo


Daniella Cabello, hija del poderoso dirigente chavista Diosdado Cabello y de Marleny Contreras, encarna otro tipo de influencia dentro del poder oficialista. Con 33 años, es presidenta de la Fundación Marca País y, más recientemente, ha destacado como figura con roles visibles en organizaciones estatales y gubernamentales.

Daniella se perfiló como un rostro público del chavismo más joven, participando en programas estatales y eventos oficiales que buscan revitalizar la imagen del proyecto político frente a audiencias nacionales e internacionales. La hija del ministro del Interior tiene una presencia muy activa en redes sociales, tales como TikTok e Instagram, en donde ha recibido varias críticas por mostrar lujos y expresar su apoyo al régimen de Maduro.

En un video difundido en redes sociales hace unos meses, Daniella destacó su apoyo al chavismo, pero no solo eso, aseguró que están preparados para un posible conflicto con Estados Unidos. "Dios está con nosotros, es venezolano y chavista", afirmó, subrayando que se entrenan en tiempos de paz, pero listos para la guerra si es necesario.

Mientras su padre Diosdado Cabello se mantiene como uno de los pilares duros del chavismo, con control sobre sectores clave del Estado y las milicias cercanas al régimen, Daniella representa la proyección simbólica del oficialismo hacia una generación más moderna y dando una cara más joven.