Ivonne Leila Juez Abuchacra de Baki, diplomática ecuatoriana de amplia trayectoria internacional, emerge como una de las cartas que competirá por la Secretaría General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), carrera en la que también aparece el nombre de la expresidenta chilena Michelle Bachelet. Ambas aspiran a ser la primera mujer en llegar a la jefatura del organismo en toda su historia.
Junto a Baki y Bachelet, lo otros postulantes confirmados son el argentino Rafael Grossi, director de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), y la costarricense Rebeca Grynspan, actualmente al frente de la agencia de la ONU para el Comercio y el Desarrollo (UNCTAD).
La candidatura de Baki, de 74 años, no fue lanzada por Ecuador, sino por Líbano, ya que tiene doble nacionalidad a ser este último país la tierra natal de sus padres. Su postulación destaca por el respaldo informal que asegura tener desde Estados Unidos y por una red de contactos políticos construida durante décadas: políticos, comerciales, académicos e incluso del mundo del espectáculo.
La distinción de Baki, además de su trayectoria política, son sus contactos cercanos. Tiene cercanía con líderes estadounidenses de alto rango, como Bill y Hillary Clinton, Joe y Jill Biden y, especialmente, el Presidente de EE.UU., Donald Trump, relación que se remonta a más de dos décadas, cuando el líder republicano era el dueño de la marca Miss Universo.
Nacida en Guayaquil, Baki inició temporalmente su carrera diplomática en Beirut, Líbano, donde en 1981 fue nombrada cónsul honoraria durante el gobierno de Jaime Roldós, expresidente de Ecuador. Posteriormente se trasladó a Francia donde estudió Arte antes de establecerse en Estados Unidos.
En Boston cursó Administración Pública y Políticas Públicas en la Universidad de Harvard, con especialización en Negociación por la Paz.
Su carrera dio un salto en los años 90, cuando fue designada nuevamente cónsul honoraria en Boston y, en 1998, embajadora de Ecuador en Washington, convirtiéndose en la primera mujer en ocupar ese cargo. Desde entonces, se consolidó como una figura transversal, trabajando con gobiernos de distintas tendencias políticas en Ecuador, desde Jamil Mahuad hasta Guillermo Lasso.
La diplomática ha participado de negociaciones clave como el Tratado de Libre Comercio de Ecuador con Estados Unidos, el proceso de paz con Perú, la Iniciativa Yasuní ITT y diversos mecanismos de cooperación internacional. También fue ministra de Comercio Exterior, parlamentaria andina y candidata presidencial.
Postulación a Secretaría General de las Naciones Unidas
Aunque actualmente no ocupa un cargo diplomático tras su salida del servicio exterior ecuatoriano en 2024, Baki ha iniciado su campaña con un discurso centrado en la reforma de la ONU, la reducción de su burocracia y un rol más activo en la prevención de conflictos armados. En ese marco, ha señalado que cuenta con apoyos relevantes en Estados Unidos.
Fue el pasado 9 de diciembre cuando Ivonne Baki confirmó que se iba a candidatear para el máximo rango de las Naciones Unidas, momento en que dio un mensaje a través de la red social X: "Haremos de la ONU el símbolo de la paz y la prevención de la guerra con acciones, no con reacciones. ¡Ya basta! ¡Es nuestra hora!", afirmó.
En entrevista concedida el lunes al canal libanés Al Arabiya, la candidata destacó que "este es mi sueño desde que mi hija me preguntó si íbamos a morir cuando estábamos en la guerra de El Líbano". Ese fue el momento en que la diplomática señaló que "me prometí que iba a buscar la paz, y desde ahí que no he parado".
"Es el momento de un cambio. Necesitamos un nuevo orden en el mundo. Necesitamos una nueva ONU", fueron sus palabras durante la entrevista, sellando lo que quiere para esta candidatura.