Conmoción causó en México un tiroteo ocurrido el lunes en la zona arqueológica de Teotihuacán, uno de los centros turísticos y patrimoniales más emblemáticos del país, que concluyó con una turista canadiense fallecida y seis heridos, además de la muerte del atacante, que se quitó la vida tras ejecutar los disparos.
Los hechos causaron preocupación en el país norteamericano, teniendo en cuenta que la seguridad, en cierto modo, se había estabilizado después de los disturbios que se registraron en todo el territorio mexicano tras la muerte en febrero del líder del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) Nemesio Oseguera Cervantes, alias "
El Mencho".
Ahora, con el antecedente del tiroteo en la Pirámide de la Luna en Teotihuacán, se encendieron las alarmas en materia de seguridad, teniendo en cuenta que desde hoy restan exactamente 50 días para el inicio del Mundial de Fútbol 2026, donde México es sede junto a Estados Unidos y Canadá.
Y mientras la preocupación aumenta, las autoridades buscan ponerle paños fríos a la situación y garantizar que la violencia no empañará la celebración de uno de los eventos deportivos más importantes del mundo al que concurrirán hinchas de todo el planeta.
¿Corre peligro el Mundial?
Rápidamente tras el ataque, la noticia no pasó desapercibida internacionalmente. Desde Berlín, el coordinador de turismo del Gobierno federal de Alemania, Christoph Ploß, declaró al diario Handelsblatt que "la FIFA, en colaboración con los Gobiernos de Canadá, Estados Unidos y México, debe garantizar que los aficionados no corran peligro y que los países anfitriones cumplan las normas de seguridad".
Otros expertos, de acuerdo con el mismo medio, apuntan a que la violencia del crimen organizado y la militarización del país han puesto en entredicho la capacidad de México para garantizar un entorno seguro durante el torneo.
Helena Raspe, experta en crimen organizado de la organización católica de Alemania para el desarrollo Misereor, comentó a DW que en México el problema no se limita a los carteles de droga, sino que es una falla "estructural", además de que una estrategia de militarización en el país "está condenada al fracaso".
En marzo, poco después de la caída de "Mencho", el Departamento de Estado de EE.UU. recomendó no viajar a seis estados mexicanos, reconsiderar visitas a siete y extremar precauciones en otros 17, señalando riesgos de violencia y delincuencia.
Desde la otra vereda, tanto la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, como el secretario de Seguridad de su gobierno, Omar García Harfuch, coincidieron en que el ataque se trató de un hecho aislado sin vínculos con el crimen organizado y afirmaron en una conferencia de prensa el martes que la seguridad de la cita mundialista no está en riesgo.
Sheinbaum recalcó que están "todas las garantías" de seguridad para los visitantes que acudirán al evento deportivo y afirmó que ya se trabaja con la organización en protocolos específicos para los partidos. "Todas las garantías. Y hay un equipo de seguridad, un protocolo de seguridad para el mundial. Ayer estuve con FIFA", declaró la mandataria.
En ese sentido, si bien la gobernante mexicana señaló que el ataque obliga a reforzar la seguridad en el país, especialmente en zonas turísticas y arqueológicas, también sostuvo que al ser un hecho aislado no modifica las condiciones generales para recibir turismo internacional ni la organización del evento deportivo.
"Es seguro estar en México"
México será sede de 13 de los 104 partidos que se disputarán en total, incluyendo el duelo inaugural, a jugarse el 11 de junio en el Estadio Azteca de Ciudad de México. Todo esto en el marco de la edición número 23 de la historia, que contará con la participación de 48 selecciones nacionales —16 más que en torneos anteriores— divididas en 12 grupos de cuatro equipos cada uno.
Lo otros dos recintos mexicanos son el Estadio Akron, en Guadalajara, y el Estadio BBVA, en Monterrey. Sheinbaum explicó que el Gobierno federal mantiene reuniones de coordinación con la jefa de Gobierno de Ciudad de México y que posteriormente hará lo mismo con las autoridades de los estados de Jalisco y Nueva León, dónde se ubican los otros dos estadios respectivamente.
"Estamos analizando con la jefa de gobierno (Clara Brugada), después lo vamos a hacer con Monterrey y Guadalajara, con el gobernador de Jalisco (Pablo Lemus) y de Nuevo León (Samuel García), todos los temas relacionados con los partidos que se van a realizar", sostuvo.
La Mandataria subrayó que la seguridad se trata de un trabajo de largo plazo que ya se venía realizando antes del incidente en Teotihuacán e insistió en que el país sigue siendo un destino seguro para el turismo internacional. "Es seguro estar en México, tanto que llegaron de enero a febrero 16 millones de personas. Visitantes extranjeros, 16 millones", recordó.
Por su parte, García Harfuch, señaló que desde el Gobierno están "convencidos que la seguridad del Mundial está garantizada", destacando que existen protocolos que llevan más de un año en construcción y operan con revisiones diarias, y aclaró que, a diferencia del panorama en los estadios, los sitios arqueológicos no contaban con ese tipo de filtros, situación que cambiará.