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Baja elección femenina: Solo un tercio de concejales y consejeras son mujeres y cayó el número de alcaldesas

En gobiernos regionales, no hubo mujeres electas y solo dos pasaron a segunda vuelta.

30 de Octubre de 2024 | 14:59 | Redactado por Daniela Toro, Emol.
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En todas las candidaturas para las elecciones del fin de semana, hubo menos participación femenina.

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Las primeras cifras después de las elecciones municipales y regionales fueron desalentadoras respecto a la participación femenina: Los municipios liderados por alcaldesas mujeres bajaron de 60 a 58.

Algunas comunas que pasaron a manos masculinas fueron Peñalolén, Sierra Gorda, San Antonio, Santiago, Arauco, Tome. Por el contrario, algunas que ahora serán gobernadas por mujeres son Valparaíso, Isla de Pascua, Lebu.

Por otro lado, hubo 23 candidatas a gobernadoras regionales, de las cuales cuatro ingresaron a la segunda vuelta.

Pero con el pasar de los días el análisis es más complejo. Analizando todos los concejales elegidos, sólo un tercio son mujeres. Las cifras exactas hablan de 1.500 hombres (66,6%) y 751 mujeres (33,4%). Cabe destacar que aún quedan cinco cargos pendientes que deberán definirse por sorteo ya que los candidatos empataron en votos.

En relación a los consejeros regionales, los guarismos son similares. De los 302 cargos, 67,5% son hombres, es decir 204, y un 32,5% son mujeres (98).

En las alcaldías hubo un total de 1.573 candidatos inscritos, de los cuales 1.189 eran hombres y sólo 384 eran mujeres. Eso, de hecho, explica la caída del número de alcaldesas elegidas.

Sobre esta brecha fue consultada ayer en 24 Horas la ministra vocera de Gobierno, Camila Vallejo, quien afirmó que fue un tema en el comité político del lunes, "y quiero decirlo, de manera muy transparente, como Gobierno nos preocupó la poca cantidad de candidatas mujeres en todos los sectores. Creo que la lista que llevó más candidaturas (femeninas) fue la del Frente Amplio, pero cercano a un 20%".

"Esto no se trata solo de las mujeres que están a disposición de ser candidatas, sino que también de las exigencias legales, para asegurar que la representatividad que debe mostrar nuestro país involucre a quienes hoy día son más del 50% de la población, y por lo tanto, nos preocupa la baja elección de mujeres como autoridades locales y regionales, precisamente porque se llevaron muy pocas en las listas", añadió la ministra.

En esa línea, Vallejo indicó que será un tema a observar, considerando que en procesos anteriores, como el Constitucional hubo ley de paridad, "y en el caso de las autoridades no lo hemos tenido, y hay que tomar nota para las próximas elecciones".

El rol de los partidos políticos


En conversación con Emol, analistas políticas también dan cuenta de sus observaciones sobre este tema, los posibles factores que inciden en la baja representación femenina en estas campañas y los desafíos que tienen los partidos políticos en evitar que se sigan perpetuando los roles de género.

Nerea Palma, analista política de la Red de Politólogas, comenta que "dentro de los partidos políticos chilenos, tenemos en general una falta de oportunidad para abrirle puertas a diferentes mujeres para que sean líderes dentro de estos espacios".

Eso lleva a que "los hombres sean quienes tienen espacios más abiertos en los partidos para poder llegar a las cumbres partidarias, en general son candidatos, por lo tanto, más conocidos y que, por lo tanto, son más competitivos y tienen mayor caudal de votos".

"La misma cultura que construimos en conjunto, las instituciones, los partidos políticos en este caso, han tenido un rol en perpetuar prejuicios que impiden abrir espacios de participación a mujeres y diversidades sexo-genéricas".

María Pía Méndez, profesora asociada U. Mayor
En esa línea, es más difícil para las mujeres abrirse camino dentro de los partidos políticos en Chile, "y esa es una de las razones por la cual, por ejemplo, en el Congreso tenemos ley de cuotas, la cual no es óptima, evidentemente, porque habla de la cantidad de candidatas a 'tener', lo cual no asegura necesariamente que sean electas más mujeres, pero en el caso de las elecciones municipales está claro que está relacionado con eso, y que no hay ningún mecanismo institucional compensatorio como la ley de cuotas".

María Pía Méndez, profesora asistente de la escuela de Gobierno y Administración Pública de la Universidad Mayor, quien además es especialista en filosofía política feminista, comparte que "lamentablemente, tanto en la opinión pública como al interior de los partidos políticos, siguen operando lógicas de opresión de género, en otras palabras, se sostienen prejuicios que promueven desigualdades de género y permean a toda la estructura de nuestras sociedades".

"Un ejemplo de esto, que se ve reflejado en las pocas candidaturas de mujeres en las recientes elecciones, es que sigue existiendo segregación horizontal respecto de muchas tareas. La segregación horizontal es una manifestación de la desigualdad de género en el ámbito laboral y de las organizaciones. Esta se refiere a que ciertas tareas, profesiones y oficios están masculinizados, es decir, que tienen presencia mayoritaria de hombres, así como hay otros feminizados que, por ello, se le 'reservan' a las mujeres (como las labores domésticas y de cuidados)", añade.

En ese sentido, destaca que "lo público, lo político, se sigue entendiendo como una tarea para la que las mujeres no están 'tan capacidad' como los hombres, porque les es menos 'natural'. Se perpetúan los prejuicios que señalan a las mujeres como incapaces de tomar decisiones que no pongan primero a sus emociones, así como también de estar a la cabeza de un proyecto, liderar grupos grandes de personas".

La experta subraya que de a poco se ha ido rompiendo con estos estereotipos, "pero cuando se sostiene que las desigualdades de género son estructurales, lo que se quiere decir es que todas las personas e instituciones tienen una responsabilidad importante en que éstas persistan. La misma cultura que construimos en conjunto, las instituciones, los partidos políticos en este caso, han tenido un rol en perpetuar prejuicios que impiden abrir espacios de participación a mujeres y diversidades sexo-genéricas".
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