Molestia causó en la oposición el emplazamiento hecho por los candidatos del oficialismo, al inscribir este miércoles su pacto para las primarias presidencial de junio. Esto luego de que
"Unidad para Chile", acusara a la derecha de una "nula capacidad para dar gobernabilidad".
"Ante la amenaza de una derecha que ofrece menos derechos y libertades, además de la nula capacidad de dar gobernabilidad, las primarias del progresismo representan una oportunidad para construir un proyecto unitario y un liderazgo legitimado capaz de convocar a la ciudadanía para hacer un Chile mejor", manifestaron en un escrito que fue firmado por los cuatro candidatos, Carolina Tohá (PPD), Jeannette Jara (PC), Jaime Mulet (FRVS) y Gonzalo Winter (FA).
Al respecto, el jefe del comité de diputados PSC, Roberto Arroyo, expresó que "es preocupante que mientras el desempleo y la inseguridad siguen aumentando, los discursos políticos se centren en atacar a la derecha y promocionar proyectos unitarios sin tener en cuenta la realidad que vive la ciudadanía. Quienes aspiren a llegar a la Presidencia deben tener responsabilidad por las circunstancias actuales y tener propuestas concretas y realistas para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, en lugar de esquivar la culpa y buscar enemigos externos".
Asimismo, el diputado Mauro González (RN) cree que "es paradójico que el progresismo acuse a la derecha de 'nula capacidad de dar gobernabilidad' cuando el actual gobierno enfrenta serias crisis en esta materia. La inseguridad ciudadana, con delitos violentos y el avance del narcotráfico, ha escalado a niveles históricos. A ello se suma la violencia en la Macrozona Sur, donde las medidas implementadas han sido insuficientes. Además, la falta de coordinación en el oficialismo y el fracaso del primer proceso constituyente han debilitado la legitimidad del Ejecutivo, retrasando reformas clave. Antes de señalar al adversario, el gobierno debería reconocer y corregir sus propios vacíos de gestión".
La diputada Catalina del Real (bancada republicana), apuntó que "en medio de la evidente crisis que enfrenta el país, la izquierda sigue adelante con su ideología y discursos de campaña, mientras ignora su propia responsabilidad en la situación actual de Chile. La falta de autocrítica y la insistencia en presentarse como la única alternativa válida, es un insulto para quienes han sufrido las consecuencias de su pésimo gobierno. Parece que, en lugar de abordar los problemas reales y proponer soluciones concretas, prefieren centrarse en apuntar a nuestro sector, en lugar de ponerse a trabajar para solucionar todos los problemas financieros, de seguridad, listas de espera y tantos otros que hoy se viven en nuestro país".
El jefe de la bancada RN, Miguel Mellado, salió al paso a las críticas de la candidata Tohá a la oposición: "Mire, hay que ser muy cara palo para poder decirle a la oposición que hay un desorden en sus filas. Parece que no se ven la viga en el ojo que tienen los candidatos del oficialismo que representan la continuidad del gobierno, un gobierno con un tremendo desorden, ahí sí que hay desorden. Fíjense lo que pasó con la casa de Allende pues, que partió desde el decreto de Boric a los distintos ministerios y todo un desorden tremendo porque se trataba de plata de todos los chilenos que iban a llegar al bolsillo de una senadora y de una ministra. Eso sí que es desorden pues; o lo que pasó con el subsecretario Monsalve. Mire el desorden, si la candidata Tohá fue con él, que sabía que estaba acusado por delito de violación, y se sentó con él en la Comisión Mixta de Presupuestos. Ese sí que es desorden".
Mientras que la diputada UDI Marlene Pérez catalogó como "irónico que el progresismo hable de 'nula capacidad de dar gobernabilidad' cuando este gobierno enfrenta graves falencias. La niñez sigue desprotegida, con niños en residencias sin soluciones efectivas. El alza del costo de la vida ahoga a las familias, mientras las contradicciones del mandatario y su círculo, sumadas a casos como los de Monsalve, como la fallida compra de la casa de Allende y las investigaciones por las supuestas Fundaciones fraudulentas, erosionan la confianza pública".
"Estas inconsistencias, junto con una falta de dirección clara en políticas esenciales, demuestran que el Ejecutivo no ha logrado responder a las necesidades del país. Antes de criticar a otros, deberían enfocarse en corregir su propio rumbo", acotó.