Una cita clave para definir la integración o no del Partido Nacional Libertario al próximo gobierno, sostendrá este martes a las 10:30 horas el líder de la colectividad
Johannes Kaiser, con
Claudio Alvarado, uno de los hombres de confianza del Presidente electo,
José Antonio Kast.
Fue el propio Kaiser quien anunció ayer el encuentro, ocasión en que presentará un documento con lo que ellos han llamado como "márgenes" programáticos dentro de los cuales están dispuestos a participar.
"Esperamos entonces ser un aporte en la futura administración, si es que evidentemente se aceptan los márgenes que estamos estableciendo para nuestra integración en el Ejecutivo", dijo ayer el ex presidenciable.
En esos "intransables" están, por ejemplo, el presupuesto del Instituto Nacional de Derechos Humanos, así como la evaluación del Programa de Acompañamiento a la Identidad de Género (PAIG) y de la Educación Sexual Integral (ESI), entre otros.
A su llegada a la Oficina del Presidente electo (OPE), Kaiser expresó que la reunión sería "en los términos más amistosos posibles". "Como ven, vengo solamente armado con una agenda", dijo en tono de broma. Al lugar también llegó Cristián Valenzuela, asesor de Kast.
¿Exceso o adelantarse a los hechos?
De no aceptarse sus puntos, el PNL se restaría institucionalmente de ser parte del futuro gobierno, lo cual impediría que el propio Kaiser u otro de sus personeros llegara al gabinete.
El tema es visto con atención en algunos sectores de Chile Vamos, donde no comparten la idea de que la decisión dependa de los "márgenes" que buscan asegurar los libertarios.
Al respecto, el diputado Diego Schalper (RN) planteó que en su cuenta de X que "el desafío del Gobierno de emergencia es tan relevante, que debemos disponer esfuerzos para aportar lo más que se pueda, desde Libertarios hasta Amarillos/Demócratas. Todos tenemos 'líneas rojas'. Pero la clave es poner el acento en los desafíos urgentes, que sin duda nos unen".
En Tele13 Radio, el periodista Ascanio Cavallo, fue aún más crítico de la estrategia de los libertarios: "Esta cuestión de pretender que se negocia con el gobierno, públicamente, decirlo además públicamente, está al borde del desafío (...) está al borde de patear la mesa, parece tan temprano, queda demasiado".
Cavallo consideró además que Kaiser no va a estar en el futuro gabinete, a la vez que acotó que "tampoco creo que Kast lo quiera, cómo lo va a querer con este tono. ¿Acaso tu ministro del Interior te va a decir ´voy a ir a negociar con el Presidente, a ver si pasamos esta ley?´ No veo espíritu de este tipo de colaboración, subordinados los otros".
Una estrategia inusual
En la misma línea, el sociólogo y director de tuinfluyes.com, Axel Callís, opinó que "es inusual que un partido le ponga condiciones a un Presidente en un régimen presidencial. Es algo que no se ha visto, es como es como el mundo al revés. Ahora yo creo que el Partido Nacional Libertario tiene una agenda que tarde o temprano va a conflictuar al gobierno, porque ellos tienen una opción presidencial bastante clara y van a diferenciarse hoy, a mitad de gobierno, al final, pero esa es una una colisión que va a venir sí o sí. La pregunta es, ¿cuándo se quieren comprar el conflicto?".
Con ello, Callís precisó "eso va a ser traumático, y por lo tanto, el Presidente Kast tendrá que que ver cuándo se compra el conflicto. Yo creo que la experiencia de tener partidos incómodos dentro de un sistema de gobierno, es es un problema (...) No sé si una excusa o no, pero que va a distraer a la agenda de gobierno, la agenda de gobierno va por otra parte, más que por los temas identitarios de poner cortapisas".
Sobre Kaiser, Callís indicó que éste "tiene una agenda presidencial, entonces la pregunta es cómo cabe la agenda presidencial dentro de un gobierno que claramente está tratando de ser más moderado".
Por su parte, el académico de la Universidad de Talca, Mauricio Morales, sostuvo que "las coaliciones exitosas generalmente se forjan sobre la base de coincidencias programáticas mínimas, y nunca se construyen con la pistola al pecho. En ese sentido, las condiciones que plantea libertarios para integrar el gobierno no son del todo aceptables para la coalición que pretende encabezar el presidente electo José Antonio Kast".
Pese a ello, recordó que "libertarios, legítimamente, tiene como punto central dentro de su plataforma programática lo que ellos denominan como lucha o batalla cultural. Sin embargo, el gobierno del Presidente Kast ha omitido ese objetivo y se ha concentrado fundamentalmente en las tres emergencias que desde un principio le señaló o le comunicó al país, la emergencia en materia de seguridad, en asuntos migratorios y en desempeño de la economía. Por lo tanto, si es que el Partido Nacional Libertario llega con líneas rojas o llega con propuestas que deben ser abordadas por el gobierno, porque de lo contrario no integran, eso es una bomba de tiempo".
Morales indicó que si bien Kast pudiera aceptar, "esas líneas rojas y que los incluya en el gobierno, pero nada garantiza que una vez instalado el gobierno, y libertarios sienta que esas líneas rojas no están siendo respetadas, entonces le va a generar un tremendo problema de gobernabilidad a la administración del Presidente Kast. Eso por el lado de la construcción de coalición".
Más allá de la denominada "batalla cultural" que buscan dar los libertarios, Morales advierte que "la base militante del Partido Nacional Libertario luchó para que Kaiser fuera Presidente, no lo logró, pero en segunda vuelta sí celebraron de manera autónoma el triunfo de José Antonio Kast. De esa forma, la base militante podría exigirle a la directiva entrar al gobierno de Kast, porque sienten que deben ser recompensados con algún cargo en la administración pública o en la burocracia estatal. Eso no tiene absolutamente nada de malo, es lo que espera la base militante cuando accede al poder. Entonces, si bien la directiva del partido nacional libertario, que son los hermanos Kaiser, podría tomar la decisión de no entrar al gobierno, eso le podría generar un problema no menor a nivel de base electoral".