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Captura de Maduro: Analistas ponderan reacciones de Boric y Kast y proyectan el efecto que tendrá en la agenda nacional

Mientras el jefe de Estado condenó lo ocurrido en Venezuela, el Presidente electo dijo que es "una gran noticia".

04 de Enero de 2026 | 22:00 | Por Javiera Riquelme Escobar, Emol.
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El Mercurio
En cuanto se tuvo conocimiento, el presidente Gabriel Boric salió a condenar lo ocurrido en Venezuela, tanto el ataque que se reportó en Caracas y otras localidades, como la captura del líder del régimen, Nicolás Maduro, y su esposa Cilia Flores. Pero una posición distinta tomó el Presidente electo, José Antonio Kast, quien, por el contrario, lo calificó como "una gran noticia".

"Hoy es Venezuela, mañana podría ser cualquier otro", sostuvo el Mandatario y agregó que "esto sienta un precedente extremadamente peligroso para la estabilidad regional y global".

"Chile reafirma que el respeto a la soberanía y la integridad territorial de los estados constituye una línea roja que no debe ser cruzada bajo ninguna circunstancia", complementó más tarde.

El ganador de las últimas elecciones presidenciales, en tanto, señaló que "la detención de Nicolás Maduro es una gran noticia para la región" y añadió que "su permanencia en el poder, sostenida por un narcorégimen ilegítimo, expulsó a más de 8 millones de venezolanos y desestabilizó a América Latina a través del narcotráfico y el crimen organizado".

Tras ello, y consultados por Emol, expertos en política examinaron ambas posturas. Para Mario Herrera, analista político de la Universidad de Talca, lo declarado "es la reacción natural y consistente con el perfil de ambos", aunque "con algunos matices".

"Si bien Boric ha tenido siempre una postura intermedia en el contexto de la izquierda latinoamericana, distanciándose de la imagen de Maduro y Ortega, hoy aparece con una declaración fuerte en respeto al derecho internacional, pero sin señalar la oportunidad para una transición a la democracia", afirmó.

También indicó que "esa declaración probablemente tenga asidero en que hoy el camino para la democracia no es claro. Aún faltan elementos para saber si la situación es el ojo del huracán o el inicio de un proceso de transición. Incluso si es una transición aún es difícil advertir si será civil o en un contexto de conflicto interno/externo. Por ende, la reacción de Boric piensa más en el largo plazo".

Por otro lado, expresó que "la reacción de Kast también es consistente, pero es más de corto plazo. Responde a dos intereses del Presidente electo. Primero, una presión por solucionar el problema de la migración irregular junto con las promesas de campaña que sembraron altas expectativas. Segundo, la declaración de Kast se alinea con la derecha latinoamericana pro Trump y es, precisamente ahí, donde está el matiz. Si el modelo es Meloni y no Milei, parte de la derecha europea toma distancia de la acción de Trump. Es ahí donde abre un flanco de críticas, pero en su condición de Presidente electo, probablemente no implique demasiado ruido en lo inmediato y si le permita alinearse con el resto de los gobernantes de derecha latinoamericanos".

Para Marco Moreno, director del Centro Democracia y Opinión Pública de la Universidad Central, las reacciones "reflejan más el momento político de cada actor que una sorpresa ideológica".

"Gabriel Boric, en la recta final de su mandato, habla desde una lógica de derecho internacional, enfatizando principios como la soberanía de los Estados y la no intervención, coherente con el rol institucional de un presidente que va de salida y busca fijar una posición doctrinaria", detalló

En cuanto a Kast, aclaró que "actúa desde una mirada más pragmática, propia de quien está por asumir y necesita leer el escenario regional en clave de gobernabilidad, alineamientos y efectos concretos en seguridad, migración y política exterior. No es solo una diferencia ideológica: es, sobre todo, una diferencia de tiempos, responsabilidades y objetivos políticos".

"Impacto directo"


En relación a la agenda en Chile, Herrera expuso que este tema la ocupará "los próximos días y probablemente las próximas semanas". "El juicio y la situación interna en Venezuela ocuparán parte de la atención mediática", aseveró.

"Los actores de política interna en Chile probablemente se ordenen en tres ideas: quienes condenan la acción de Estados Unidos -muy en la línea de la izquierda más dura en la región-, quienes llamen al respeto del derecho internacional -más propia de sectores moderados-, quienes justifiquen la acción por sus resultados -más propio de la nueva derecha-", puntualizó.

En cualquier caso, dijo que hay una diferencia de este caso con respecto a otros acontecimientos internacionales. "Los conflictos en Ucrania y medio oriente tienen un impacto más difuso en la cotidianeidad de los chilenos. La situación de Venezuela no. Tiene un impacto directo sobre el tema migratorio. Por tanto, es esperable que tenga más agenda, toda vez que cumple con dos requisitos: genera división interna y tiene efectos directos en la opinión pública nacional", remarcó.

Moreno, en tanto, resaltó que "la captura de Nicolás Maduro reactiva la 'venezolanización' de la política chilena: Venezuela dejó de ser solo un tema externo y pasó a influir directamente en la agenda local, obligando a los actores a tomar posición. Esto ocurre por el impacto de la migración y su vínculo con la percepción de crisis de seguridad, que sigue ordenando el debate político interno".