La tradicional vocería de Gobierno de los días lunes, hoy fue algo más. En lugar de solo rendir la ministra de la Segegob, Camila Vallejo, la agenda del Ejecutivo en el inicio de semana, este lunes figuraron siete secretarios en el set de prensa de La Moneda, para dar cuenta de los "1000 avances del Gobierno" en el período 2022 al 2026.
Una iniciativa comunicacional que surge a dos meses del cambio de mando presidencial y en medio de la pugna que se ha desatado entre el Presidente electo, José Antonio Kast, y La Moneda, por el desempeño de este mandato. Tanto Vallejo, como el titular de Interior, Álvaro Elizalde, han reprochado las críticas del republicano al Gobierno en Icare, echando en falta el sentido "estadista" de los primeros días tras el triunfo, y sobre lo mismo, han reivindicado el trabajo de esta administración.
Hoy, en la inauguración de Congreso Futuro, donde coincidió con el republicano, el Presidente Boric también llamó la atención por los dardos del futuro Mandatario. "Si yo me quedara con las cuñas del discurso de José Antonio Kast en Icare, las que publicaron los medios, chuta, no podríamos conversar casi. Pero yo creo que el espíritu de lo que dice y de lo que ha dicho acá es mucho más constructivo", comentó.
En ese contexto, La Moneda dedicó esta vocería a exhibir sus 1000 avances, con la intervención de Vallejo, Elizalde, y los ministros de Seguridad, Luis Cordero; Educación, Nicolás Cataldo; Salud, Ximena Aguilera; Economía y Energía, Álvaro García y Mujer, Antonia Orellana.
La campaña se divide en tres ejes: Estabilización (de la inflación, la frontera y los homicidios); avances y transformaciones.
Entre lo 15 principales logros, el Ejecutivo relevó la reforma de pensiones y la PGU; el fortalecimiento de las policías y la creación del ministerio de Seguridad; el Copago Cero; el plan Trenes para Chile y la ampliación de transporte eléctrico; la Ley de Permisos Sectoriales; las 40 Horas; la ley Papito Corazón; el aumento del salario mínimo; la entrega o termino de 236.622 viviendas; el control de la inflación; el Plan Nacional de Búsqueda; el pago de la Deuda Histórica; Royalty Minero; la construcción de centros de cuidados y la reducción de la pobreza.
"Chile está mejor que ayer, no como consigna, sino que como realidad", dice el spot publicitario que el Gobierno lanzó en la vocería. "Nadie puede negar que avanzamos", añade.
Discusión
Con todo, analistas políticos abordan la efectividad de la campaña del Gobierno para efectos de destacar su gestión y aquilatan las complejidades que enfrenta La Moneda a la hora de perfilar su legado.
"(Hay una) enorme desproporción que existe entre lo que planteaban muy poco tiempo atrás y aquello de lo que hoy se jactan".
Claudio Alvarado
El director ejecutivo del Instituto de Estudios de la Sociedad (IES), Claudio Alvarado, apuntó que "es natural que un Gobierno intente resaltar aquellos aspectos de su gestión que considera más valiosos y perdurables. Sin embargo, en el caso de la nueva izquierda emergen tres dificultades relevantes al momento de perfilar este ejercicio".
"La primera es la enorme desproporción que existe entre lo que planteaban muy poco tiempo atrás y aquello de lo que hoy se jactan. Quizá nada resume mejor este cuadro que la triste frase del embajador Depolo: ayer se aceptaba introducir cierta inestabilidad al país sin decir agua va. Hoy La Moneda festeja lo contrario".
"La segunda dificultad es que si acaso es cierto que hoy hay mayor estabilidad, ello es a pesar del Gobierno y no gracias a él. O dicho de otro modo: fue gracias a la derrota de la izquierda en el plebiscito del 4 de septiembre de 2022 que el país comenzó, paulatinamente y no exento de graves problemas, a recuperar el rumbo. Y todo esto sin marchas ni movilizaciones, a resultas del signo político de quienes gobiernan", explicó.
Y añadió que "la tercera es que la ciudadanía, de forma muy mayoritaria según todas las encuestas y tal como lo reafirmó la reciente elección presidencial en sus dos vueltas, valora el papel del Gobierno de modo muy distinto a como se auto-percibe La Moneda".
"La mayor dificultad me parece que es la poca cabida que ello tenga en la ciudadanía".
Tomás Duval
A su vez, el académico de la Universidad Autónoma, Tomás Duval, afirmó que "el Gobierno y la izquierda está ajustando sus posiciones en el futuro escenario político. Para ello debe, por una parte, de forma realista, destacar sus efectos positivos en estos cuatro años y en segundo lugar, alejarse de la tesis surgidas tras la derrota electoral de diciembre producto de la cual el Gobierno y su acción son claves para entender y explicar la dura derrota de la izquierda en diciembre 2025".
"En ese sentido, más que un legado, que es un termino muy grande, espera, al menos en el mundo de las izquierdas, sean reconocidas ciertas políticas del Gobierno del Presidente Boric, lo que daría cierta base de acción política al sector", indicó.
En ese sentido, vio que "la mayor dificultad me parece que es la poca cabida que ello tenga en la ciudadanía, ya que esta hace poco ya no lo solo se manifestó por un cambio de Gobierno y signo político sino que también se permite colegir que evalúa mal a la gestión del Gobierno".
"Son avances que no dejan completamente contentos al oficialismo más duro -y por tanto tienen críticas en la interna- pero que al mismo tiempo lo exponen a críticas de la oposición".
Mario Herrera
El académico de la Universidad de Talca, Mario Herrera, consideró que "aunque van en la dirección correcta de intentar impulsar un legado, la iniciativa se enfrenta a tres obstáculos. Primero, comunicar 1000 avances resulta algo complejo. Dado el profundo desinterés en la política, los ciudadanos no dedican mucho espacio para enterarse de 1000 avances. Además, el hecho de que sean tantos, hace que se pierda el sentido. Probablemente, muchos de ellos avances menores en tamaño, alcance y efectividad".
"Segundo, la agenda está puesta en dos presidentes: el electo y el en ejercicio. La agenda del Presidente electo entrará con fuerza durante esta semana y la próxima por la nominación de su gabinete. Por tanto, los "1000 avances" probablemente tengan un rol secundario en la agenda mediática y si destacan será más por inconsistencias que por los logros", añadió.
Como tercer punto, adujo que "la agenda del Gobierno ya es de por sí intensa. Hay un intenso trabajo legislativo para sacar los últimos proyectos de ley en enero. En general, los problemas son comunicacionales, pero también están asociados con la forma en que se llevaron adelante. Son avances que no dejan completamente contentos al oficialismo más duro -y por tanto tienen críticas en la interna- pero que al mismo tiempo lo exponen a críticas de la oposición".
"A todo esto, hay que sumarle la dificultad para empujar una agenda comunicacional. Durante el Gobierno, los dos primeros años fueron ocupados por los procesos constituyentes y el tercero estuvo dominado por los escándalos de las fundaciones. Eso dejó poco espacio al Gobierno para impulsar su propia agenda que tendió a ser reactiva más que proactiva", observó.