Gabriela Canario Salort, titulada como psicóloga en 2021, llegó al Servicio Local de Educación Pública (SLEP) de Licancabur, en Calama, a finales de 2024. El año pasado, le otorgaron el cargo de coordinadora de la Unidad de Desarrollo Organizacional del servicio, según Transparencia Activa y con un sueldo líquido de $2.2260.674 ese mes.
Canario, al ser parte de la estructura de Gestión y Desarrollo de Personas, tiene el poder de intervenir en procesos vinculados a la planificación y tramitación de contrataciones, según una denuncia recibida por El Mercurio de Antofagasta siendo corroborada la información. De esta manera, se encendieron las señales de alerta al saber que la hermana, Katherine Canario, titulada como abogada, ingresó al área jurídica de la entidad educativa.
Por los antecedentes de la denuncia, Katherine Canario no se habría registrado como la medida común, significa que sin mediar concurso público, siendo contratada de manera directa y abriendo interrogantes respecto de los criterios aplicados para su incorporación. Este cuestionamiento fue agravado por la contratación de su cuñado, Bastián Caro Araya en octubre del 2024.
Caro es de profesión ingeniero Civil Industrial con mención en Mecánica, es además la pareja de Katherine Canario, de la hermana de la alta funcionaria por ende es el cuñado de Gabriela Canario. Así se levantaron las críticas de esta última, donde se sospecha que pudo haber intervenido en el proceso de contratación.
Los antecedentes reciben que Bastián Caro se contrató para el área a la Unidad de Compras de la Subdirección de Administración y Finanzas, considerando que su título profesional no tiene relación directa con la zona, se levantaron aún más sospechas.
Fuentes internas del SLEP, señalan que Gabriela Canario inició funciones en la coordinación de selección de personal con tan solo tres años de experiencia laboral. Asimismo, el cargo de subrogante de Gestión y Desarrollo de Personas, lo asumió en el momento en que se contrató su hermana al órgano educativo.
Así también, comentan que para las vacaciones del director educativo del SLEP, José Martínez, de la jefatura de jurídica y del subdirector de Planificación, quedó Gabriela Canario como la encargada del servicio ante la ausencia de éste.
Dentro de los funcionarios también se encuentra su otra hermana, Valeria Canario, sin embargo, ella presta servicios desde el 2020, antes de que los SLEP surgieran.
Respuesta del SLEP
De esta manera, desde el SLEP Licancabur se informó por escrito, que los funcionarios Katherine Canario y Bastián Caro cesaron sus funciones en el Servicio Local luego de que se haya analizado los antecedentes recopilados.
Según el infome entregado, las declaraciones del SLEP fueron que "este análisis consideró, entre otros aspectos, la existencia de paréntesis entre funcionarios que se desempeñan en distintas áreas del Servicio Local, situación que, si bien no configuró irregularidades administrativas ni vulneraciones formales a los procedimientos de contratación, fue evaluada a la luz de los principios de probidad administrativa, transparencia y resguardo institucional que rigen la función pública", expusieron.
Cabe destacar que este mismo Servicio en una primera declaración descartaron cualquier tipo de irregularidad en las contrataciones.
De esta manera el SLEP declaró en el informe que no se habían detectado irregularidades o intervenciones en las contrataciones de los involucrados, no obstante señalaron que "la medida adoptada responde a una decisión institucional preventiva, orientada a resguardar la integridad del servicio y la confianza de las comunidades educativas".
Declaraciones de Katherine Canario
Según Katherine Canario, la hermana que fue contratada y ahora terminó sus servicios, la información entregada provino de alguien "actuando de mala fe, proporcionó información falsa" y asegura que tiene cómo comprobarlo.
La hermana mayor tomó las riendas del asunto y expuso que "me veo en la necesidad de aclarar el tema, ya que ellos no lo hacen", diciendo que "primero, respecto a mi hermana Valeria Canario, ella ingresó a trabajar como docente en el 2020, cuando el sostenedor era el DAEM de San Pedro de Atacama y no el SLEP (...) Por su parte, Gabriela ingresó al área de gestión de personas a finales del año 2024".
Asegura que Gabriela tiene pleno conocimiento de la normativa aplicable y del deber de abstención "por lo cual no participó en los concursos que detallaré" afirmó. Respecto a su pareja, Bastián Caro, añadió que el ingresó al Servicio luego de participar en un concurso, según cuenta, fue entrevistado por una psicóloga que no fue Gabriela y quedó seleccionado tras una prueba técnica con su jefatura.
En el Caso de Katherine Canario, ella expresó que "ingresé al Servicio mediante un concurso abreviado, procedimiento autorizado por un acto administrativo del Servicio. Fui seleccionada porque tengo nueve años de experiencia laboral asesorando en materia educativa".
Afirmó que "somos profesionales de bajo perfil, ejecutores que no ejercen jefaturas ni tienen poder de decisión, ya que estas pasan por los directivos y el director ejecutivo".
Finalmente la abogada expone que con Bastián Caro "no somos pareja en términos que establece la ley, no hay parentesco entre nosotros, por eso no estamos de acuerdo con la decisión adoptada por el Servicio" aludiendo a que expondrán los antecedentes ante la Contraloría General.
Cuando se le preguntó cómo se había enterado de la vacante en el SLEP dijo que "prefiero remitirme solamente a los hechos que te expuse" terminó.