La polémica oficialista que generó la aplicación de la Ley Naín Retamal a propósito de la libertad del expolicía Claudio Crespo, continuó escalando hasta zanjarse una nueva distribución de lo que será la futura oposición.
Y es que a las duras recriminaciones de las semanas anteriores, ahora se concretaron decisiones: ayer, el Socialismo Democrático, la Democracia Cristiana y la Federación Regionalista Verde Social plantearon conformar una coalición, sin el Frente Amplio y el Partido Comunista, en miras de lo que será la oposición al Gobierno de José Antonio Kast.
La definición se tomó en la sede del Partido Socialista, y al término del encuentro el nuevo bloque emitió una declaración conjunta donde sostuvo: "seremos oposición al nuevo Gobierno y hacemos un llamado al trabajo coordinado de las distintas oposiciones".
A su vez, la presidenta del PS, Paulina Vodanovic, dio cuenta de que "tuvimos una interesante reunión, como ven, de bastante tiempo en que pudimos conversar, discutir, desde lo que significa el cierre del ciclo, terminando el Gobierno, incluyendo la Democracia Cristiana que, como ustedes saben, no ha formado parte del Gobierno, y también proyectándonos a lo que viene, a un nuevo ciclo".
Con todo, este sábado, el presidente del PPD, Jaime Quintana -quien estuvo presente en la reunión en el PS- buscó desdramatizar los alcances del encuentro. Tras participar en el 69° Consejo Nacional del partido, el parlamentario sostuvo que "lo de ayer no fue ningún quiebre, creo fue una reunión absolutamente normal".
De todos modos, reconoció que lo ocurrido sí da cuenta "de que hubo una crisis la última semana a raíz del veredicto en el caso Gustavo Gatica, pero de las crisis uno se para y las supera, y eso supone mucha reflexión, y por lo tanto, nos parece que tampoco hay que dramatizar porque puedan existir varias oposiciones".
En medio de esos encuentro, se suman los llamados "a la unidad" de voces como el alcalde de Maipú, Tomás Vodanovic (FA), quien ayer compartió una foto donde aparece junto a la alcaldesa de Quinta Normal, Karina Delfino (PS), y el Presidente Gabriel Boric. "En momentos donde se demanda unidad y altura de miras en el progresismo, desde el municipalismo nos comprometemos a trabajar en conjunto para defender avances sociales y mejorar la vida de la gente", sostuvo el jefe comunal.
Así las cosas, el quiebre oficialista -pese a distintos matices- da señales claras de ser una opción cómoda, especialmente para el Socialismo Democrático.
Se trata de un reajuste de las alianzas políticas que, por un lado, obedece a motivaciones propias de un sector de la izquierda, y por otro, es clave a observar en lo que será el desarrollo del gobierno del Presidente electo, José Antonio Kast. En conversación con Emol, expertos ponderan las motivaciones y alcances de la crisis oficialista.
Aspiraciones del SD y eventuales movimientos del PC
Raúl Burgos, analista político de la PUCV, plantea que existen dos niveles a considerar: "en primer lugar, este quiebre marca el reajuste de las alianzas políticas a partir de la experiencia de gobierno, las diferencias internas que tuvo el oficialismo en estos años y el triunfo del republicanismo en la última elección. Por tanto, resulta comprensible este distanciamiento dada la necesidad de rearticularse como oposición para, luego, convertirse en una alternativa de gobierno en futuras elecciones. Este proceso tomará tiempo".
"En segundo lugar, debemos considerar el desempeño que tenga el gobierno en sus primeros meses, ya que esto influirá en la manera en que se organizan los sectores de oposición y en el tono que tendrá la discusión pública de los próximos años. En ese sentido, resulta clave observar cuál será la relación y el apoyo que Chile Vamos, el PNL y PDG le darán al futuro gobierno", subrayó.
Por su parte, Octavio Avendaño, analista político de la U. de Chile, comenta que la distancias que han mostrado las alianzas del actual oficialismo se van a manifestar "con más fuerza una vez que dejen el gobierno, porque no va a existir un incentivo para mantenerse cohesionados".
"Hemos visto en otras ocasiones en que se ha hablado de 'oposiciones', cuando gobernó la derecha con Sebastián Piñera, tanto en su primera como segunda administración. Entonces, es muy natural que ahora se produzca esta división en el oficialismo, que no actúe de manera cohesionada, y que, en el caso del Partido Comunista, se promueva también la movilización social, y eso también sea respaldado por sectores del Frente Amplio, no por todo, pero sí por algunos sectores", proyectó el experto.
Por su parte, el analista político Guillermo Holzmann, comenta que es clave observar que el contexto actual es de "una transición política en una redistribución de poder", considerando, además, el protagonismo que ha alcanzado Kast, entre otras cosas, anunciando tempranamente su gabinete.
"Es en esa transición donde se generan las negociaciones entre el nuevo gabiente anunciado y los partidos políticos que apoyan a Kast, y por otro lado, las divisiones de una oposición que está compuesto por un grupo tradicional, asociado a la Concertación, es decir, el Socialismo Democrático, y dos minorías, que son el PC y el FA", precisó.
En ese sentido, el experto cree que esta suerte de fractura en el actual oficialismo, "es probable que se mantenga posteriormente", porque "para el Socialismo Democrático, que desea salir de la suerte de derrota política que ha tenido últimamente, necesita un reposicionamiento importante para no ser absorbido por las dos minorías antes señaladas (PC y FA)".