Una fuerte polémica vecinal se ha generado en la comuna de Algarrobo a raíz de la construcción de un mall chino en el lugar donde por décadas funcionó el emblemático restaurante El Hoyo, espacio ampliamente reconocido como parte del patrimonio gastronómico y social del balneario.
El restaurante estuvo 65 años en manos de la familia Aguirrebeña, convirtiéndose en un punto de encuentro para generaciones de vecinos y turistas. Inicialmente abierto solo en temporada de verano su creciente popularidad llevó a mantenerlo operativo durante los fines de semana de todo el año, destacando especialmente por su cocina tradicional y su reconocida carta de sándwiches.
El local cerró sus puertas en abril del año 2020 tras la decisión de la familia de vender el inmueble, marcando el cierre de un ciclo histórico para la comunidad.
Restaurant icónico de Algarrobo, El Hoyo Crédito: El Mercurio
Precisamente la desaparición de este espacio simbólico y su reemplazo por un mall chino es lo que ha generado malestar entre los vecinos, una molestia que surgió hace unos días en redes sociales después que un vecino subió una foto del lugar. Esto hizo que cientos de personas comentaran su descontento. Los vecinos insisten en que la crisis responde a una preocupación acumulada por los cambios en el borde costero y la pérdida de identidad del sector.
Las críticas también se dirigieron a la Municipalidad de Algarrobo y a la Dirección de Obras Municipales (DOM), cuestionando una eventual falta de fiscalización durante el desarrollo del proyecto. "¿Qué pasa con la municipalidad y la Dirección de Obras Municipales? ¿Cómo no ir a mirar y exigir un mínimo de parámetros arquitectónicos?", decían uno de los comentarios.
Desde el Concejo Municipal, la concejala Fernanda Vidal explicó que existe una discusión pendiente relacionada con la protección del entorno urbano. "Lo que sí hemos conversado y está pendiente es generar una ordenanza de fachada y de conservación del patrimonio, para poner en valor las casas patrimoniales, lo que va quedando", indicó, agregando que los vecinos probablemente no fueron informados, ya que no existe un requisito legal que obligue a hacerlo.
En la misma línea la concejala Paloma Escobedo, señaló "tengo en agenda poder conversar con el alcalde para ver si podemos sugerir que recubran la fachada con madera, para que la construcción se vea más rústica y turística".
En paralelo, un residente de Algarrobo, Vicente Berguecio, manifestó su preocupación por la instalación de un mall chino de gran escala frente al borde costero, advirtiendo que este tipo de edificaciones no se condicen con la identidad histórica y turística de la comuna, reconocida como la "Capital Náutica de Chile".
Otro vecino de algarrobo, George De la Tierra, habló sobre cómo esta situación afecta a la comunidad "El mall chino debería tener una fachada acorde a la línea de casas, entonando con el marco estructural que exige la municipalidad".
Entre los principales puntos de incomodidad planteados por la comunidad se encuentra la ubicación del proyecto, al estar en primera línea frente al mar, un espacio de alto valor paisajístico que según los vecinos debería destinarse a iniciativas que potencien el turismo de calidad o espacios públicos. A ello se suma la fachada del lugar, que podría generar una barrera visual.
Asimismo, existe inquietud por la competencia que este tipo de comercio de bajo costo podría generar para los pequeños emprendedores y artesanos locales, quienes cumplen un rol relevante en la economía y en la identidad cultural de Algarrobo.
Por ahora, el debate continúa abierto, mientras la comunidad espera definiciones concretas y mayores resguardos que permitan preservar el carácter patrimonial y turístico de la comuna.
Mall chino, Algarrobo