Completo hermetismo ha mantenido el Presidente electo, José Antonio Kast, respecto de la postura que asumirá sobre la candidatura de Michelle Bachelet a la Secretaría General de Naciones Unidas.
Una incertidumbre que el futuro Mandatario no despejó este lunes, incluso tras el anuncio sobre la inscripción de la nominación, que el Presidente Gabriel Boric realizó junto a Bachelet; el ministro de Relaciones Exteriores, Alberto Van Klaveren; y los embajadores de Brasil y México, Paulo Pacheco y Laura Moreno, en el Palacio de La Moneda.
De hecho, el respaldo de los países más poblados de América Latina a la carrera de Bachelet fue una de las sorpresas del Ejecutivo y terminó por elevar la presión sobre el republicano para plegarse a la nominación.
Poco después del anuncio, el Presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ratificó su apoyo a la candidatura a través de una publicación en la red social X, en la que destacó la trayectoria de la expresidenta y aseguró que “es hora” de que el organismo multilateral sea liderado por una mujer.
En medio de su visita a vecinos damnificados de Viña del Mar, a propósito del segundo aniversario del megaincendio, Kast respondió al anuncio con una crítica. “Yo espero que las autoridades que hoy día tienen que dirigir el país estén dedicadas a solucionar la contingencia”, señaló.
Si bien en el Gobierno aseguran haber abordado la candidatura de Bachelet durante la primera reunión con el Presidente electo, reconocen estar a ciegas respecto de la decisión que finalmente tomará. Ello, en un contexto en que desde la derecha han instado a Kast a cerrar la puerta a la postulación de la exmandataria. En la bancada de la UDI, por ejemplo, sostienen que la socialista no reúne las cualidades necesarias para liderar la ONU, dada la evaluación crítica que hacen de sus dos gobiernos.
En tanto, el excandidato presidencial del Partido Nacional Libertario, Johannes Kaiser, advirtió que “no veo la razón por la cual, habiendo fracasado como Alta Comisionada de los Derechos Humanos, debamos proponerla para dirigir la Organización de las Naciones Unidas, que por lo demás nosotros consideramos que está sobrando”.
Desde el Ejecutivo, en contraste, el ministro del Interior, Álvaro Elizalde, afirmó que “esperamos que todos se pongan la camiseta de Chile para que podamos tener una compatriota encabezando Naciones Unidas”.
En el entorno de la expresidenta, en tanto, aseguran que “se vería mal que Chile no la apoyara” en su carrera por liderar el organismo multilateral. Además, comparten una lectura en la que el Presidente electo podría capitalizar políticamente la nominación de Bachelet.
Según esa visión, contar con la candidata “más competitiva” para dirigir la ONU podría transformarse en un “activo” para Kast, en caso de buscar disputar el protagonismo regional que hoy tendría Argentina ante Estados Unidos. “Hoy el liderazgo de EE.UU. en América Latina lo tiene canalizado Argentina. Quizás Kast podría ir a disputar ese espacio y posicionar a Chile como la mano derecha de EE.UU. en la región”, comentan.
Cabe recordar que el Gobierno de Javier Milei ya inscribió la candidatura de Rafael Grossi para la Secretaría General de la ONU, por lo que la preferencia del republicano podría inclinarse hacia la carta trasandina.
En ese escenario, Bachelet se tomará vacaciones en Caburgua hasta la última semana de febrero. Desde su equipo informaron que algunas reuniones las sostendrá de manera online para atender sus compromisos internacionales. La exmandataria es vicepresidenta y miembro de la junta directiva del Club de Madrid, cargos a través de los cuales financia parte de su campaña a la ONU.