A tres semanas de que el Presidente electo, José Antonio Kast, anunciara a quienes asumirán los distintos ministerios, el despliegue de los futuros secretarios de Estado ha sido diversa.
Mientras algunos han optado por una exposición activa en los medios, otros han decidido mantener un perfil bajo e incluso guardar silencio, sin ofrecer entrevistas.
Entre quienes han asumido un rol más visible está el futuro ministro de Obras Públicas, Martín Arrau, quien recientemente generó controversia tras emplazar al Presidente Gabriel Boric al afirmar que "también es una batalla cultural llegar temprano a la oficina".
En la misma línea, la próxima ministra vocera de Gobierno, Mara Sedini, ha mantenido un rol comunicacional constante, al igual que Iván Poduje, quien se ha referido en reiteradas ocasiones al proceso de reconstrucción que deberá encabezar cuando asuma la cartera de Vivienda.
A ellos se suma el futuro ministro del Interior, Claudio Alvarado y el encargado de Transportes, Louis de Grange, quienes han marcado presencia pública.
Otros, en cambio, han preferido una relación más cautelosa en el ámbito comunicacional. Es el caso de José García Ruminot, futuro ministro de la Segpres, Ximena Rincón, futura ministra de Energía y Ximena Lincolao, próxima ministra de Ciencias, quienes han hablado en algunas ocasiones, pero con un perfil más bajo que sus pares.
Despliegue más reservado
Desde otro sector del gabinete entrante, hay quienes han optado por no hablar directamente con los medios y limitarse a comunicados puntuales -principalmente tras reuniones bilaterales- o a declaraciones extraoficiales.
Esa ha sido la estrategia de May Chomalí (Salud), Judith Marín (Mujer), Natalia Ducó (Deporte), Jorge Quiroz (Hacienda) y Francisco Pérez Mackenna (RR.EE).
Particular ha sido el caso del próximo titular de Cultura, Francisco Undurraga, quien si bien causó revuelo en los medios al anunciar a través de su cuenta de X que suspenderá el Pase Cultural debido a las polémicas en torno al beneficio, el futuro ministro decidió no volver a referirse al tema ni a ningún otro, declinando cualquier ofrecimiento comunicacional.
Por otra parte, hay ministros que han elegido mantener total hermetismo hasta el 11 de marzo y no entregar declaraciones públicas bajo ninguna circunstancia, ya sea para resguardar el proceso de transición, porque sus carteras no enfrentan flancos inmediatos, aún no se han concretado sus reuniones bilaterales o por otras razones estratégicas.
Entre ellos figuran Trinidad Steinert (Seguridad), María Paz Arzola (Educación), Catalina Parot (Bienes Nacionales), Daniel Mas (Economía y Minería), Fernando Rabat (Justicia), Fernando Barros (Defensa), Tomás Rau (Trabajo), Jaime Campos (Agricultura), María Jesús Wulf (Desarrollo Social) y Francisca Toledo (Medio Ambiente).
Según fuentes cercanas a Emol, estas diferencias responderían, en gran parte, a que varios ministerios aún se encuentran en proceso de conformación de equipos comunicacionales.
De hecho, algunos futuros secretarios de Estado todavía no cuentan con un equipo completo, por lo que desde la Oficina del Presidente Electo (OPE) se les estaría apoyando en esa tarea e incluyo designando a sus encargados, así como también instruyéndolos comunicacionalmente.
En paralelo, fuentes al interior del próximo Gobierno aseguran que los subsecretarios tienen la instrucción expresa de no referirse a la prensa hasta el cambio de mando del 11 de marzo. Contrario al caso de los delegados, quienes de momento si podrían realizar declaraciones públicas.