A 10 días de que se destapara en ya conocido como "cablegate" por la red submarina que buscaba conectar Chile con China, expertos profundizan los riesgos, implicancias geopolíticas y desafíos a futuro ante este nuevo "poder invisible".
En concreto, el cable Chile-China Express de la empresa China Mobile International (CMI) contaría con hasta 16 terabits por segundo por fibra y permitiría conectar un total de 19.873 kilómetros entre las ciudades de Concón y Hong Kong.
Según consigna el proyecto, el cable de fibra óptica estaría compuesto por unidades de repetidores, con un total de 266 en aguas internacionales y 16 de la Zona Económica Exclusiva (ZEE) en jurisdicción chilena.
La concesión fue aprobada el 27 de enero por el ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Juan Carlos Muñoz, y dos días después, el 29, fue anulado por "razones de error técnico o en su tipeo".
La situación provocó diversas reacciones, entre ellas, de Estados Unidos, país que a modo de advertencia decidió revocar sus visas a tres funcionarios del Gobierno chileno. Entre ellos, el propio ministro Muñoz.
La polémica abrió un nuevo flanco para el Ejecutivo, que pese a los esfuerzos, no ha logrado desactivar la crisis. Al contrario, tanto desde la oposición como el mismo oficialismo han lanzado críticas al proyecto por los riesgos que implicarían y el impacto a nivel geopolítico.
Consultados por Emol, expertos explican en qué consiste esta red invisible de poder en la era de la información, además de las implicancias a nivel geopolítico para Chile ante estos proyectos y sus futuros desafíos.
Qué son los cables submarinos
Los cables submarinos de fibra óptica hoy en día son considerados la "columna vertebral" del Internet y se encuentran instalados al fondo del océano, transportando cerca del 95% del tráfico mundial de datos.
La relevancia de su infraestructura radica en que posee alto riesgo de vulnerabilidad, pues un actor externo puede vigilar sin ser percibido o incluso, interceptar datos. Todo esto sin necesariamente interrumpir el servicio.
Un concepto que explica esto es el de "chokepoint", un punto de estrangulamiento o de congestión que puede cortarse, ya sea por accidente o algún tipo de sabotaje.
19.873kilómetros entre Concón y Hong Kong uniría el cable chino.
Los cables submarinos canalizan el tráfico y son actores relevantes en materia comercial y militar, pues su bloqueo puede afectar a un país completo quedando aislado, con consecuencias para su seguridad o incluso economía.
Patricio Rey, gerente general de Desarrollo País, explicó a Emol que estos cables "son la principal red de telecomunicación internacional, porque es capaz de llevar mayor cantidad de datos que los satélites, que tienen una capacidad muy inferior", y apuntó que estos son considerados "una infraestructura crítica hoy día, porque nuestra actividad empresarial y estatal está absolutamente apoyada en Internet".
"Si tú quieres hacer un trámite bancario, necesitas Internet; si no necesitas facturar para hacer un despacho de un camión desde una bodega, necesitas acceso a Internet para hacer boletas electrónica, por lo tanto nuestra dependencia a internet hoy día es total", aseguró.
Richard Kouyoumdjian, vicepresidente ejecutivo de AthenaLab, mencionó que estos cables "como son físicos, es más fácil trasladar datos por estos cables que trasladarlos por satélite, entonces, por eso es que han tomado preeminencia (...) pero es una infraestructura crítica porque circulan datos, y los datos son críticos en sí mismos, como por el dato mismo, la información que lleva el dato y el volumen".
Relevancia e impacto en Chile
La posición geográfica de Chile lo convierte en un puente estratégico entre Sudamérica y la región Asia-Pacífico. Con la masificación de los cables submarinos, expertos aseguran que el país podría aspirar consolidarse como un hub digital regional (centro estratégico de infraestructura tecnológica), capaz de gestionar y redirigir flujos de datos entre distintos continentes.
El caso del cable Humboldt, una alianza entre Google y el Estado de Chile que busca conectar Valparaíso con Sidney, no solo amplía las rutas disponibles, sino que también disminuye la dependencia de conexiones que atraviesan el hemisferio norte, fortaleciendo así la resiliencia tecnológica nacional.
"Es más fácil trasladar datos por estos cables que trasladarlos por satélite, entonces, por eso es que han tomado preeminencia (...) pero es una infraestructura crítica porque circulan datos, y los datos son críticos en sí mismos, como por el dato mismo, la información que lleva el dato y el volumen".
Richard Kouyoumdjian, vicepresidente ejecutivo de AthenaLab
Kouyoumdjian mencionó que "Chile, por su ubicación geográfica, tiene que salir con cables o recorriendo la costa hacia hacia el norte, y después integrarse a los cables de comunicaciones que están en el hemisferio norte. Lo mismo pasa con casi todos los países de Latinoamérica, pero la alternativa es salir directo desde por los anillos que está formándose en el Pacífico Sur y en el Pacífico Central, que son iniciativas de Google".
Respecto de la relevancia para el país, John Griffiths, director ejecutivo interino de AthenaLab, sostuvo que los cables actualmente "se configuran como una nueva forma de poder (...) hay un poder nuevo que tiene que ver hoy día con quién domina la carretera de la información".
A juicio del también experto en defensa, estos cables "tienen una relevancia importante para la seguridad nacional de Chile, y tienen una relevancia importante para los intereses y seguridad de los grandes actores. Chile está ubicado en el extremo sur occidental de un continente, y Chile está en una postura geopolítica muy relevante para las grandes potencias".
Pilar Lizana, experta en seguridad, por su parte, mencionó que "el cable submarino se transforma en una infraestructura crítica sumamente relevante, sobre todo en un momento de alta conectividad e hiperconectividad que necesitamos tener".
En tanto, para Rey, "una de las metas que ha tenido una política de Estado en los últimos gobiernos es precisamente posicionar a Chile como un hub digital, donde la redundancia es muy importante. Mientras más cables tú tienes, más redundante es tu red".
Infraestructura crítica
Los expertos coinciden en que estos mecanismos en el fondo del océano corresponden a una infraestructura crítica, ya que hoy el día la red de Internet es una parte primordial en el funcionamiento de la sociedad.
Lizana enfatizó que "la conversación de la infraestructura crítica no pasa solo por la inversión y por el desarrollo que esa infraestructura crítica genera, sino que pasa por cómo aseguramos esa infraestructura crítica, porque si no está asegurada y presenta riesgos relevantes, ahí tenemos un problema".
Entre sus principales riesgos, existe que se dañen cables, ya sea por accidente -como un daño provocado con el ancla de un barco o incluso una erupción submarina- o una accionar por parte de un ente externo.
"Los cables se configuran como una nueva forma de poder (...) hay un poder nuevo que tiene que ver hoy día con quién domina la carretera de la información".
John Griffiths, director ejecutivo interino de AthenaLab
Rey ejemplificó con que "hemos visto cables cortados en el norte de Europa por la guerra con Ucrania, en el Canal de Suez por el conflicto de Israel con Palestina, también vimos en Tonga que se cortaron cables por la erupción de un volcán", que mantuvo al país incomunicado por casi dos semanas en 2022, sin internet, sin transacciones bancarias y sin vuelos.
Kouyoumdjian explicó que la idea de considerarlos infraestructuras críticas radican en "la importancia que tiene hoy la economía digital, y que tiene todos los datos. Tener el control de los cables, de lo que entra y de lo que sale te da mucho poder. Y es por eso que hay una disputa. Yo diría que hasta ahora esto está dominado por Estados Unidos pero China se quiere meter fuertemente en esto para también tener su parte en la cuestión".
En tanto, Griffiths sostuvo: "Si tú controlas las carreteras por donde fluye la información, en donde están los cables submarinos, tiene una relevancia importante porque por ahí fluye la totalidad de la información hoy día, o sea, todo fluye a través de esa carretera. Entonces, quien controle esa carretera, quien la controle o quien tenga acceso a esa carretera, tiene una ventaja sustantiva sobre el resto".
Conflicto del cable chino
El vicepresidente ejecutivo de AthenaLab apuntó que la polémica por el cable Chile-China Express es "como estaba propuesto, que era controlado 100% por una empresa china, tanto el dato de entrada como el dato de salida en China (...) por ejemplo, Estados Unidos permite que hayan cable directo de Australia a China, porque Australia tiene una capacidad de control digital y electrónica equivalente al de Estados Unidos. Así, saben lo que es sube al cable".
Lizana afirmó que "cuando uno ve este tipo de inversión y este tipo de proyectos, lo técnico es una parte, pero cuando estamos hablando de potencias como China o potencias como Estados Unidos, hay una conversación de fondo que supera lo técnico y que tiene que ver con sus propios intereses globales".
"Chile, que es un país pequeño, pero con una posición internacional relevante y que es escuchado porque tiene una imagen internacional y una reputación bastante buena, tiene que administrar a estos dos socios, que son sumamente importantes", apuntó la académica.
En esa línea, recalcó que nuestro país "tiene que tener la habilidad de poder navegar en esta competencia internacional y administrar esa competencia de poder que se da para manejar a estos dos socios que de alguna manera van a querer presionar en las decisiones que tome Chile si es que sus intereses se ven involucrados".
El desafío para el país
La polémica más reciente del Gobierno del Presidente Gabriel Boric, a tan solo días de que deje el mando, abrió un debate entorno a los desafíos para Chile en materia tecnológica y de ciberseguridad para futuros proyectos de cables submarinos.
A juicio de Rey, en Chile "nos queda un desarrollo importante en lo que es ciberseguridad. Pocos años atrás hemos visto hartas instituciones públicas y privadas, siendo sujetas a hackeos, y eso es algo que tenemos que trabajar".
"Es bien importante trabajar para fortalecer primero una red estatal sólida y una red privada también (...) hay que trabajar en temas de seguridad informática, pero los cables no generan el problema. Si tú pones un cable adicional, no vas a aumentar la vulnerabilidad de Chile, esa vulnerabilidad ya existe", aseguró.
Para Kouyoumdjian, una solución a futuro es que "hubiese un Comité de Ministros, donde sesionan los ministros: el de Telecomunicaciones, el de Relaciones Exteriores, con el Defensa, el de Hacienda, Economía, y Seguridad cuando analizan proyectos en áreas que se consideran críticas. Acá nos compramos un problema gratis por no haber tenido la regulación y los procedimientos aprobar proyectos de este tipo".
En tanto, Griffiths dijo que "para un país de tamaño medio como Chile, nosotros hoy día debiéramos tener un diseño estratégico y debiéramos establecer las medidas de protección de la información que para nosotros también es sensible, que no queremos que caiga en manos no adecuadas".
"Chile debe tener seguridad en sus bases de datos, que sean integradas y la posibilidad de compartir determinados datos con determinados países con los cuales yo confío y son aliados míos para enfrentar amenazas de naturaleza transnacional. Eso no puede estar en manos de cualquiera", sostuvo.
Y mencionó que "el desarrollo tecnológico hoy día nos impone consideraciones geopolíticas nuevas a las cuales no estamos acostumbrados. Pero no hay ninguna duda que Estado tiene la responsabilidad de proteger su información".