Terminó de manera abrupta luego de apenas 22 minutos. Así fue el último encuentro que sostuvo el Presidente Gabriel Boric con el Mandatario electo, José Antonio Kast, detonado por la intrincada trama a raíz del cable chino y las amenazas de Estados Unidos.
El anticipado desenlace de la reunión fue la antesala de lo que más tarde anunciaría el Presidente electo, José Antonio Kast: decidió poner fin al proceso de traspaso de información entre el gobierno saliente y entrante, incluyendo los ministerios que aún les faltaba sostener una reunión bilateral.
Kast no sólo anunció el fin del proceso, sino que también aludió a falta de confianza. "Le ponemos término al proceso de traspaso que habíamos iniciado, porque no confiamos en la información que se nos está entregando", sostuvo.
En respuesta, el Presidente Gabriel Boric lamentó la decisión y llamó a retomar el diálogo. "Lamento profundamente que el presidente electo, José Antonio Kast, haya tomado la decisión de empañar la sana y orgullosa tradición republicana de realizar un traspaso de mando que ponga en el centro la continuidad del Estado y el bienestar de las chilenas y chilenos", escribió el Mandatario en X.
Además, reiteró su disposición "y de todo mi gobierno de continuar las conversaciones acordadas de traspaso con temas tan importantes como políticas de infancia, hacienda, comisión de Paz y Entendimiento, migración y todo el que sea necesario".
La controversia marcó un precedente: se trata del primer traspaso de mando que se da en un ambiente explícitamente tenso desde el retorno a la democracia, con acusaciones cruzadas de mentiras y "opacidad" en la entrega de información.
Pero además, se instala una compleja señal en medio de un contexto internacional agudizado por la avanzada de Estados Unidos por la hegemonía del hemisferio. Asimismo, quedan sólo días para el cambio de mando del 11 de marzo, acto que ha gozado en las últimas tres décadas de conservar las tradiciones republicanas.
Consultados por Emol, expertos desglosan las señales e implicancias del quiebre de las relaciones entre el gobierno saliente y la administración entrante.
La trama por el cable chino
Aún cuando la trama por el cable chino fue lo que detonó la controversia, lo ocurrido ayer en La Moneda entre Kast y Boric tuvo que ver más concretamente con las distintas versiones entre ambos respecto a cómo y cuándo hubo intercambio de información al respecto.
De acuerdo a Boric, en la reunión de ayer, Kast lo emplazó a "retractarse" respecto a los dichos que dio en una entrevista, donde aseguró que "semanas antes de que esto fuera una polémica" le había transmitido el tema del cable chino a Kast. Boric dijo que "como eso es falso y no lo voy a hacer, decidió que las siguientes bilaterales no sucedieran".
No obstante, en su punto de prensa en La Moneda, Boric sostuvo que "
el miércoles 18 de febrero, llamé al Presidente electo José Antonio Kast para señalarle que tenía diversos temas que conversar con él (...) además la situación del cable chino".
Dicha conversación habría tenido una duración de 16 minutos, y ocurrió dos días antes de que Estados Unidos comunicara la sanción contra tres funcionarios de Gobierno, con la revocación de sus visas. Ese mismo día, dijo Boric, intentó "insistentemente" comunicarse con Kast, sin éxito.
Kast, por su parte, dijo que el Presidente había "enunciado" el tema del cable chino en esa llamada de 16 minutos; y respecto al intento de Boric de contactarlo cuando EE.UU. anunció las sanciones, dijo que el llamado le apareció en su teléfono como número "desconocido" por lo que no respondió.
Las señales que deja el impasse
"La principal controversia acá radica en un asunto de confianza", comenta Aldo Cassinelli, director de la escuela de Gobierno de la U. Autónoma.
El experto sostiene que "en este momento, el gobierno entrante debería estar recibiendo toda la información de parte de quienes dejan el cargo; sin embargo, al parecer existen antecedentes omitidos, lo cual constituye nuestra mayor dificultad hoy en día".
En tanto, Kenneth Bunker, académico de la USS, pone el foco en la señal que se entrega a la ciudadanía con este impasse. "Es de preocupación". "Es una situación lamentable que aleja a las personas de la política, que aleja a las personas de resolver, de entenderse con quienes resuelven problemas. Creo que da para desilusión, pero al mismo tiempo creo que se entiende que quienes debiesen estar encargados del traspaso de mando son quienes salen".
"Es el dueño de casa, el gobierno actual, quien debiese estar ocupado de entregar todos los antecedentes registrados, sabiendo qué temas quedaron cerrados y abiertos, cuáles son las metas y cómo se van terminando los procesos. Eso no es una responsabilidad del gobierno que entra, es del gobierno que sale", remarcó.
Consecuencias
A juicio de René Jara, doctor en ciencia política y académico de la Usach, la principal consecuencia es que "no habrá luna de miel" en el proceso de cambio de mando, y tampoco en el inicio del gobierno de Kast.
"El gobierno entrante tendrá desde el día uno una oposición muy fuerte, sobre todo por una parte de la oposición", comenta.
"El Presidente en ejercicio queda en una situación compleja respecto a la calidad de la información que se entrega a la administración que va a asumir, lo que genera una crisis de confianza que, si bien nace del tema del cable, se extiende ya a otras materias".
Aldo Casinelli, director escuela de Gobierno U. Autónoma
El experto afirma que "esto es consecuencia tanto de las señales que quiere entregar el gobierno entrante quien ha levantado esta polémica como por el diseño de la OPE, que tendió a hacer aparecer las fricciones internas y externas de la coalición de gobernante antes de asumir", precisó.
Por su parte, Cassinelli comenta que "el Presidente en ejercicio queda en una situación compleja respecto a la calidad de la información que se entrega a la administración que va a asumir, lo que genera una crisis de confianza que, si bien nace del tema del cable, se extiende ya a otras materias".
Bunker concuerda en que "quien va a ser castigado o quien va a tener una percepción un poco más negativa en toda esta confusión es el gobierno que sale. Es una muy mala señal de quienes debiesen haberse ocupado de terminar con la mayor claridad posible estos cuatro años".
Cambio de mando
Los expertos coinciden en que el próximo 11 de marzo, la jornada del cambio de mando será tensa.
Bunker plantea que "se ve un panorama más tenso y difícil en comparación con años anteriores, donde incluso cambios de color político eran relativamente fáciles, sencillos, sin mayor discordia, ya que los gobiernos salientes dejaban la casa en orden. Por lo tanto, era llegar a instalarse y empezar a trabajar".
"Se ve un panorama más tenso y difícil en comparación con años anteriores, donde incluso cambios de color político eran relativamente fáciles, sencillos, sin mayor discordia, ya que los gobiernos salientes dejaban la casa en orden".
Kenneth Bunker, analista político y académico USS
"Sin embargo, en este caso el cambio de mando ha sido desordenado, problemático, donde el gobierno saliente ha dejado varios cables sin amarrar. Es una situación poco transparente, que no había sucedido antes y, por lo mismo, es problemático", cerró.
Asimismo, a su juicio, "me parece entendible, lamentable pero entendible, y quizás incluso la mejor solución a esta altura es que se interrumpan esos canales (de traspaso de información) porque al final no están dando resultados y son una pérdida de tiempo, no solamente para quienes salen sino para quienes entran".
Destino del cable chino
Entre aquellos "cables sin amarrar", también se abren dudas en torno a cómo el gobierno entrante finalmente podrá manejar el tema del proyecto del cable chino.
Casinelli remarca que China sigue siendo el principal socio comercial de Chile, "por lo tanto, cualquier relación con ese país es fundamental para el gobierno actual, para el que entra y para los futuros. Esta relación representa un porcentaje significativo de nuestras exportaciones y del comercio internacional, por lo que es imperativo mantener buenos vínculos, pero siempre sobre la base de una relación de Estado verídica y transparente".
"Eso es precisamente lo que hoy se pone en duda debido a las irregularidades en el traspaso de mando. En este escenario, los canales diplomáticos deberían operar con normalidad, pero parece ser que el gobierno saliente ha manejado este asunto a través de una vía paralela. Resulta difícil comprender los intereses de ciertos actores del sector oficialista por apresurar una decisión de esta magnitud a sabiendas de que están dejando el cargo, y entendiendo que el gobierno entrante posee una postura distinta sobre temas tan estratégicos", cerró.