Un amplio operativo policial realizado a principios de este año contra comerciantes chinos en Iquique enfrentó profundas diferencias
entre la subdirectora de Inteligencia de la PDI, prefecto general Consuelo Peña, y la entonces fiscal regional de Tarapacá, Trinidad Steinert, hoy ministra de Seguridad Pública. Este domingo, el director general de la PDI, Eduardo Cerna, le pidió la renuncia por solicitud de la secretaria de Estado. Según conocedores de esa indagatoria en el norte, la reubicación de funcionarios de la PDI con quienes Steinert trabaja en su equipo molestó a la en ese entonces fiscal regional. La decisión de este movimiento provino de Peña y, según versiones cercanas al procedimiento, se debió a que los policías se los "venía observando" internamente por el sistema de inteligencia de la institución. La salida de Peña reflotó especialmente en redes sociales, la denuncia que la propia exdetective efectuó el año pasado por el hallazgo de una caja con marihuana y cocaína en las inmediaciones de su casa en la ciudad de Valdivia. Con el avance de la investigación, el hijo de la ahora exfuncionaria, de 32 años, se convirtió en testigo y sujeto de interés en una causa por tráfico de drogas.