El exconvencional Rodrigo Rojas Vade.
AFP
Tras un poco más de un mes de investigación, un informe de la Policía de Investigaciones (PDI) concluyó que no hubo intervención de terceros en el supuesto ataque sufrido por el exconvencional Rodrigo Rojas Vade.
Fue el 12 de marzo, un día después del cambio de mando, que el exconvencional fue encontrado en un sitio eriazo al costado de la Ruta 78 en Melipilla inconsciente, maniatado, con graves lesiones e indicios de un presunto ataque político, ya que en sus brazos se leían los rayados "Viva Kast" y "No + zurdos".
Rojas Vade fue trasladado hasta un hospital y la policía civil quedó a cargo de las indagatorias.
A los pocos días la teoría de un autoatentado comenzó a tomar más fuerza: se encontraron en una mochila en su domicilio las mismas amarradas con las que fue encontrado maniatado, los mensajes en sus brazos coincidían con su caligrafía en carteles antiguos, y se halló en su auto un plumón similar al utilizado para ello.
Ante el fin de la investigación, desde la PDI enviaron un informe al Ministerio Público en el que señalan que "no es posible establecer la participación de terceros en estos hechos".
Con el documento ya entregado, desde Fiscalía podrían definir poner fin a las diligencias investigativas.
Acusaciones desde la oposición
Tras conocerse los hechos, varios parlamentarios de oposición salieron a condenar el presunto ataque y apuntaron contra grupos de ultraderecha.
El diputado Luis Cuello (PC) sostuvo ese mismo día en su cuenta de X que "el ataque contra Rojas Vade que lo tiene en riesgo vital es un crimen de odio político, como lo demuestran los mensajes de extrema derecha que los criminales dejaron en su cuerpo. Un hecho de esta gravedad no se enfrenta con el slogan de campaña".
A través de la misma red social, el senador Daniel Núñez (PC) señaló que "condeno el criminal atentado en contra de Rodrigo Rojas Vade que lo tiene en riesgo vital. Fue un secuestro planificado por grupos de ultraderecha. Si no hay justicia ahora, se abre la puerta a que estos ataques se repitan".
Los dichos le valieron a Núñez una serie de reproches, dado que eran hechos bajo investigación. Por ello, días después, el senador mencionó en CNN Chile que "surgieron nuevos antecedentes y yo creo que actué un poquito apresurado".
"Muchas personas opinamos y la experiencia es que hay que ser muy cauteloso, más aún si el involucrado es un personaje como Rojas Vade, que tiene lamentablemente un problema de cuestionamiento con sus dichos y la verdad de sus acciones", sostuvo el parlamentario.
En tanto, la senadora Fabiola Campillai (IND) señaló que "nadie, absolutamente nadie, merece ser víctima de una atrocidad como esta. Las diferencias políticas deben ser un debate de ideas, jamás un motivo para violencias tan brutales. La gravedad de estos hechos que hoy se conocen es estremecedora: nadie debe ser sometido a agresiones físicas ni actos humillantes por razones políticas o de cualquier índole, mucho menos poniendo en riesgo la vida".
"No podemos permitir que esta violencia se normalice en nuestra sociedad. Por ello, es necesario que todas las autoridades y el gobierno den una respuesta clara y comprometida ante estos hechos", sostuvo la legisladora.