Desde advertencias, hasta recriminaciones, lanzaron este lunes parlamentarios de la oposición, en contra del Partido de la Gente, debido al rol que ha jugado en las negociaciones por el proyecto de reconstrucción del Gobierno. Iniciativa que aprobarían en general, luego de llegar a un acuerdo con La Moneda sobre medidas para ir en ayuda a la clase media.
Aquello encendió las alarmas en la izquierda, desde donde temen que el PDG pueda terminar siendo un actor que vuelva a inclinar la balanza en ciertos temas, lo cual los ha dejado en una incómodo posición. Sumado a ello, el revuelo que ha ganado la tienda, les abrió un flanco electoral por la proyección que el acuerdo abrió para su expresidenciable Franco Parisi, de cara a los comicios del 2030.
Uno de los más duros fue el senador Vlado Mirosevic (PL), quien en entrevista con Radio Infinita, le hizo "una advertencia al Partido de la Gente y a Parisi en particular, si ustedes votan a favor de esta mega reforma y se aprueba, van a ser corresponsables de los recortes de beneficios sociales del futuro, porque un Estado desfinanciado no va a poder financiar ciertos beneficios sociales".
"Por lo tanto, eso no va a ser sólo responsabilidad de José Antonio Kast, también va a ser responsabilidad de Franco Parisi, y del PDG, esa es la verdad", recalcó Mirosevic.
A través de su cuenta de X, Mirosevic profundizó en su crítica: "El PDG deberá tomar la decisión si apoyan a la gente o son cómplices del extremismo del Gobierno de reducir el Estado a su mínimo y entregarle toda la carga al bolsillo de la clase media y más vulnerables".
En la misma radio, el diputado Jaime Bassa (FA), expresó que si bien el esfuerzo del PDG por incidir en el debate público es legítimo, "pero yo creo que han sido un poco ingenuos en la discusión con el Ejecutivo".
Según Bassa, desde el partido, "han conseguido cuestiones más bien menores, pensando, por ejemplo, en la devolución del IVA de los remedios y los pañales, que puede ser un motivo importante para la clase media, pero es muy menor dada la envergadura de la reforma que está empujando el gobierno".
El diputado Nelson Venegas (PS), consideró que "el Partido de la Gente tiene que asumir las consecuencias de sus propias decisiones", aunque reconoció también que "están en la independencia de tomar las posturas que ellos necesiten y requieran".
El rol del PDG es sin duda un tema que preocupa a la izquierda. De hecho, hace unos días se conoció una minuta elaborada por Camila Miranda, directora de Nodo XXI y de Xavier Altamirano, director ejecutivo del Instituto Igualdad, en donde se hacían fuertes críticas al PDG por su acuerdo con el Gobierno.
En ese contexto, se hablaba de una "peruanización" del sistema político y se señalaba, según Ex Ante, que "si el PDG puede obtener visibilidad, influencia y rentabilidad política, sin someterse a disciplina programática y negociando caso a caso con el Ejecutivo, entonces otros partidos, bancadas pequeñas o pymes partidarias o familiares podrían buscar imitarlo".
Dirigentes toman distancia
Pese a las críticas de los parlamentarios y de la ya citada minuta que se distribuyó la semana pasada a los partidos de la izquierda, los dirigentes de la oposición intentaron tomar distancia de los cuestionamientos al PDG.
Así, en privado algunos recordaban que la minuta fue hecha por los centros de estudios, pero no necesariamente representa a los partidos. Incluso días atrás se les hacían llamados al PDG a reconsiderar su postura y sumarse al rechazo al proyecto de reconstrucción.
Al respecto, el timonel del PC, Lautaro Carmona, dijo que "no soy yo el encargado de definir cuáles son las mejores conductas o no de otro partido, eso sería un error político de mi parte (...) en ese debate no entro. Lo que uno ve es que lo que aparece como un mecanismo que explicaría una disposición positiva acerca del proyecto del Gobierno, es bastante parcial respecto a la integralidad plena del conjunto de medidas que incluye el proyecto".
"Lo que vale y el contraste va a ser la posición que nuestras bancadas, nuestros partidos tengan al respecto", acotó Carmona.
Por su parte, el secretario general del FA, Andrés Couble, opinó que "yo no soy quien para decirle a otro partido qué es lo que debe hacer. Cada partido debe tomar sus propias decisiones. Lo que sí, nosotros tenemos a la vista un proyecto que le hace mal a Chile, un proyecto que va a generar un hoyo fiscal importante, un proyecto que va a va a desmantelar el Estado, que va a desmantelar la protección social, porque va a reducir drásticamente los ingresos del Fisco y los va a reducir para que los ricos paguen menos impuestos".
"Por lo tanto, nosotros vamos a rechazar ese proyecto, esas son nuestras razones. Si otros partidos quieren tomarlas o no o cada partido tendrá sus propias razones para tomar las decisiones, lo importante es que esas razones se transparenten y se debatan democráticamente con la profundidad que se requiere", sostuvo Couble.
El vicepresidente del PS, Arturo Barrios, se limitó a señalar que "yo creo que siempre todos los partidos merecen respeto".
A raíz de las críticas de Bassa, la subjefa de bancada PDG, Tamara Ramírez, respondió a los cuestionamientos señalando que "es fácil hablar de ingenuidad desde la comodidad de un escritorio, pero la realidad de la calle es otra. El Frente Amplio se espanta con nuestras propuestas o logros porque les aterra perder el control, pero lo cierto es que el PDG logró en tiempo récord lo que no se hizo en más de 10 años, que es frenar el alza de impuestos a las Pymes y asegurar bonos para colectiveros y transportistas escolares".
El diputado y nuevo vicepresidente del partido, Patricio Briones (PDG), complementó que "no me parece nada mal que se esté discutiendo que el PDG está influyendo en la política chilena. Da lo mismo el calificativo. Puedo ser ingenuo, puedo ser disruptivo, puede ser lo que ustedes quieran, pero lo que no vamos a dejar de ser es justamente un espacio para representar mejor a la persona de a pie".