Desde el oficialismo cuestionaron con dureza las estrategias desplegadas por la oposición en el Congreso para ralentizar la tramitación de proyectos clave del Gobierno, en medio del debate legislativo previo a la Cuenta Pública del próximo 1 de junio.
A juicio de parlamentarios de Chile Vamos, el Partido Republicano y el Partido Nacional Libertario, estas acciones responden a un intento deliberado por entrabar la agenda del Ejecutivo.
En ese contexto, apuntan a lo ocurrido en la Comisión de Hacienda, donde la oposición ha señalado que no es favorable votar el Plan de Reconstrucción antes de escuchar un considerable número de expertos.
A lo anterior se suman otras iniciativas en tramitación. Por ejemplo, en el Senado, el proyecto de Escuelas Protegidas vio postergada su votación debido a la extensa lista de invitados, mientras que en la discusión sobre migración irregular, el aumento del quórum para aprobar la penalización del ingreso clandestino fue interpretado como una "maniobra dilatoria", pese a que sus impulsores lo justifican en criterios jurídicos.
Reacciones desde el oficialismo
Frente a este escenario, el diputado Benjamín Moreno (Republicanos) sostuvo que "lamentablemente se está mostrando una cara de cierta oposición que ya decidió asumir un rol obstruccionista, en lugar de uno colaborativo. Cuando se utilizan distintas artimañas solo con un fin político, no se dan cuenta de que están teniendo como rehenes a los chilenos, que necesitan estas medidas para mejorar su calidad de vida". En esa línea, agregó que "cuando están constantemente torpedeando esto, no están poniendo por delante el interés real de los chilenos".
Por su parte, el diputado Cristián Araya (Republicanos) afirmó que "claramente hay un trabajo sistemático para obstruir el avance legislativo. Quieren lograr un triunfo espurio, impidiendo que Chile avance en seguridad, crecimiento económico y otras agendas sociales", calificando la situación como "lamentable".
Desde RN, el diputado Eduardo Durán también criticó la actitud de la oposición, señalando que "es notorio el ánimo de que la tramitación del proyecto se dilate lo más posible”, e hizo un llamado “a pensar en los cientos de miles de desempleados que buscan trabajo y bienestar para sus familias, porque este proyecto es un medio para generar empleos y recuperar la economía".
En tanto, el senador Rojo Edwards (IND-RN) sostuvo que "en dos meses no se repara el daño de cuatro años", acusando que la oposición "busca frenar la agenda del Presidente, olvidando que hasta hace poco fueron gobierno". A su juicio, "Chile necesita avanzar, no que quienes dejaron los problemas ahora bloqueen las soluciones".
El diputado Hotuiti Teao (IND-UDI) sostuvo que "una y otra vez la oposición extravía el camino y no permite avanzar. Chile necesita que logremos acuerdos y para eso debemos legislar. La misma oposición que siendo gobierno nos dejó una herencia de desempleo, inseguridad y otros males, hoy busca cualquier resquicio para impedir que avance el proyecto de reconstrucción. Si el proyecto requiere cambios, para eso está el trámite legislativo, pero no es democrático que se quiera impedir el debate".
Finalmente, la diputada Paulina Muñoz (PNL) aseguró que "aquí la oposición está haciendo un negocio para entorpecer al gobierno", criticando el tono de la discusión legislativa. "No podemos seguir permitiendo que familias que llevan años esperando, como en Valparaíso o el Biobío, sigan sin respuestas mientras se retrasan estas medidas", concluyó.