Con molestia reaccionó el alcalde de Santiago, Mario Desbordes, luego de que el ministro de Justicia, Fernando Rabat, insistiera en la ampliación de la cárcel Santiago 1 en el sector de Pedro Montt, acusándolo de desinformar a la ciudadanía y de impulsar un proyecto inviable en una zona completamente saturada.
El debate se instaló luego de que el titular de Obras Públicas, Martín Arrau, señalara a La Tercera que "lo que estamos haciendo es buscar recintos penitenciarios en zonas más lejanas, donde tengamos menor impacto", agregando incluso que "lo recomendable es que la cárcel de máxima seguridad se haga fuera del radio urbano y que se modifique la ley para que los trámites que deban realizar los presos se hagan de manera telemática".
En el mismo medio, Rabat comentó que "en todo caso, el ministro Arrau tiene toda la razón, porque no se va a construir una nueva cárcel en Santiago. Lo que se hace es ampliar las actuales instalaciones y eso está establecido, está dentro de las proyecciones, existe, dentro de esta llamada Ley Fast Track para construir o ampliar cárceles, ocupar esa destinación".
Críticas del alcalde
Al respecto, Desbordes señaló que "como alcalde de Santiago, rechazo categóricamente las declaraciones del ministro de Justicia, Fernando Rabat, respecto de que se va a concretar la cárcel de alta seguridad en el sector de Pedro Montt. La rechazo como alcalde y representante de los vecinos, porque es un lugar completamente saturado. En esa zona hay miles de personas privadas de libertad en un par de kilómetros cuadrados".
Y agregó que "es la zona con más presos en Chile, pero también rechazo la ampliación desde el punto de vista técnico, que probablemente el ministro desconoce absolutamente. No es recomendable hacer una cárcel de alta seguridad en el corazón de la capital", advirtiendo además que muchos de los internos de máxima seguridad cumplen condena por delitos cometidos en otras comunas.
En esa línea, recalcó que la ubicación del recinto genera riesgos operativos relevantes, dado que los traslados hacia tribunales seguirán siendo necesarios.
"Por eso, lo recomendable son dos cosas. Uno, hacerla fuera del radio urbano y dos, modificar la ley para que de manera permanente todas las gestiones de estos internos de máxima peligrosidad sean realizados de forma telemática", sostuvo.
El alcalde también desestimó el principal argumento del Ejecutivo respecto de la conveniencia de ampliar el recinto por su cercanía con Santiago 1.
A su juicio, esa explicación no resiste análisis: "La explicación bastante burla de que es necesario hacerla ahí, porque está al lado de la cárcel de Santiago 1 y pasan por debajo, por el lado, sin recorridos, se cae por sí sola".
"Y lo otro, señor ministro, infórmese bien. No desinforme la ciudadanía. No es verdad que haya grandes obras de mitigación", sentenció.
UDI pide patrocinio para proyecto
Por otras parte, ,la jefa de la bancada de la UDI,
Flor Weisse, junto a las diputadas que integran la comisión de Obras Públicas de la Cámara Baja,
Marlene Pérez y Natalia Romero, respaldaron la postura de Arrau sobre la construcción de cárceles en zonas aisladas y no dentro de las ciudades, como impulsó la anterior administración.
Además, pidieron al Ejecutivo reevaluar la decisión de ampliar la cárcel Santiago 1 y optar por la construcción de recintos penales en la periferia, asegurando que "no es razonable seguir afectando la calidad de vida y la seguridad de las personas".
"Nuestro país necesita avanzar hacia un sistema penitenciario moderno y seguro, donde los internos de mayor peligrosidad estén efectivamente segregados del resto de la población penal y en cárceles alejadas de los centros urbanos, resguardando así la seguridad de la población general como de los mismos gendarmes", señalaron las UDI.
Además, solicitaron al Gobierno patrocinar un proyecto que como Bancada UDI presentaron en 2024 y el cual busca establecer una serie de medidas de segmentación al interior de los recintos penitenciarios, de tal manera de mantener aislados a los reos considerados como de alta peligrosidad.
De acuerdo a lo que explicaron las parlamentarias, se trata de una iniciativa inspirada en el modelo "41 Bis" de Italia, que entre otras medidas contempla la separación obligatoria de los internos de mayor peligrosidad, impidiendo su contacto con el resto de la población penal.
Asimismo, restringe su acceso a espacios comunes, limita el uso del patio a máximo dos horas y restringe las visitas a una al mes, las que siempre deberán realizarse en una sala que impida el contacto físico entre las personas.
Todo lo anterior -reiteraron las integrantes de la Bancada UDI-, tiene por finalidad impedir que los internos continúen dirigiendo sus organizaciones criminales desde el interior de los recintos penales, así como evitar la comisión de otros delitos dentro de las cárceles, como las amenazas o extorsiones.