Luego de que el Ministerio de Hacienda ordenara a las distintas carteras hacer un recorte del 3% en sus presupuestos, ya son varias las reparticiones que han logrado aplicar la medida, algunas en su totalidad, mientras que otras lo han logrado hacer en menor escala.
Es que pese a la estrechez fiscal que atraviesa el país, algunos ministros han defendido la idea de no cortar recursos en sus carteras e incluso en algunos casos de tener más dinero. Aquello ocurrió con el Ministerio de Seguridad, el cual logró impedir el ajuste.
Distinto es el caso del Ministerio de Educación, la cartera liderada por María Paz Arzola, logró rebajar a 1,12% el recorte de su presupuesto, debido a la proyección de un menor gasto del Estado en el Crédito con Aval del Estado (CA E), gracias a la mayor recaudación que se ha conseguido en estos días. Además de ajustes en gratuidad e infraestructura escolar.
Según consignó hoy El Mercurio, el recorte de $197,7 mil millones, es hasta ahora la rebaja más acotada. La mayor parte de esto se concentra en Educación Superior con $125,3 mil millones, seguido de Escolar con $49,2 mil millones y Parvularia con $23,2 mil millones.
Un 23% se concentra en la amortización de la deuda del CAE, otro 23% responde a ajustes en gratuidad, donde el recorte para las universidades alcanzó los $19.184 millones, mientras que para institutos profesionales y centros de formación técnica es de $26.864 millones.
Mientras que las becas para la Enseñanza Superior sufrieron una disminución de $4.000 millones.
Hay también un 12% de recorte en recursos destinados a infraestructura escolar y un 7% asociado a infraestructura parvularia. De eso, la disminución fue de $22.600 millones, distribuidos entre SLEP con $14.600 y $8.000 millones a infraestructura escolar municipal.
¿Qué hicieron otros?
La ministra de Salud, May Chomali, anunció también el lunes, en la comisión de Salud del Senado, que el recorte para su cartera bajaría finalmente al 2,5%.
Los cambios apuntarán a áreas administrativas, optimización de procesos internos y servicios generales.
"Y eso es solamente a través de eficiencia en recursos humanos y bienes y servicios, no de dotación asistencial", dijo la ministra.
Respecto al impacto en los servicios de salud, la titular del Minsal explicó que se hará "solamente a través de la gestión del ausentismo, de recursos humanos".
"Y eso significa un 1% del gasto total en recursos humanos, y de $99.800 millones en la eficiencia de bienes y servicios, que corresponden solamente al 1,4% del gasto en bienes y servicios", precisó.
De esta forma, la idea "es hacer un control un poco más exhaustivo del ausentismo no gestionado, me refiero a licencias médicas no verdaderas, horas extraordinarias en personal administrativo que no tiene que tener horas extraordinarias, etcétera".
En relación al Ministerio de Desarrollo Social y Familia, la reducción alcanzará solamente un 2,24%. Ésta "se focaliza en programas con baja ejecución histórica, sobreasignación de recursos o debilidades de diseño, y no considera reducciones en beneficios ni coberturas".
En el Programa de Apoyo al Recién Nacido, se anunció un juste de su presupuesto en 10,5%, argumentando un "stock de reserva sobredimensionado".
En el caso del Injuv, la reducción sería del 47,7%, bajo la premisa de "mejorar la eficiencia y evitar duplicidades, priorizando el impacto directo en los beneficiarios por sobre el gasto administrativo, considerando que en la actualidad el 75% se destina al pago de remuneraciones".
Otro punto es el diagnóstico clínico en niñez, donde la reducción sería de un 23,6%, dado una menor utilización del programa y a la existencia de recursos sin ejecutar.
Quien sí realizó un ajuste del 3% fue el Ministerio de la Mujer, el cual de acuerdo a su titular, Judith Marín, está ajustando "los bienes, servicios informáticos y viáticos".
Además, la ministra explicó a T13 Radio que "estamos ajustando en convenios que no han sido comprometidos y también con saldos no ejecutados, especialmente en los meses de enero, febrero y marzo, donde existía presupuesto, pero nadie lo utilizó. También hay programas que no se firmaron, por ahí está nuestro ajuste".
Esta semana, la ministra del Medio Ambiente, Francisco Toledo, detalló en EmolTV que también hicieron el recorte del 3%.
Por ejemplo, la ministra precisó que "estaban proyectadas contrataciones para este año y esos recursos estaban disponibles, pero no se van a contratar esas personas".
Además, detalló que "nos encontramos con cerca de 19.000 calefactores comprados a lo largo de distintas regiones de Chile que estaban esperando ser instalados (...) es un número importante, entonces decidimos bajar los niveles de compra y salir a instalar lo que ya tenemos".