La caída del acuerdo con la bancada del Partido de la Gente (PDG) reconfiguró el escenario para el Ejecutivo en la tramitación del Plan de Reconstrucción, obligándolo a ajustar su estrategia para asegurar los respaldos necesarios en el Congreso.
Desde el PDG confirmaron que el entendimiento alcanzado con el Gobierno no prosperará. En esa línea, el jefe de bancada, diputado Juan Marcelo Valenzuela, afirmó que "no están las condiciones" para respaldar la iniciativa en la Comisión de Hacienda, lo que significó un duro golpe para las aspiraciones iniciales del oficialismo de aprobar el proyecto con una mayoría amplia.
Si bien este jueves el exlíder del PDG, Franco Parisi, tras reunirse con el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, moderó el tono y señaló que "yo quedé optimista" y que "en esta reunión se avanzó mucho", en el Ejecutivo ya dan por hecho que deberán enfrentar una tramitación más compleja.
En un comienzo, tanto el Gobierno como el oficialismo apostaban a una aprobación holgada, apoyada en acuerdos con bloques completos.
De hecho, el presidente de la Cámara de Diputados, Jorge Alessandri (UDI), hace un tiempo había planteado la importancia de una señal política robusta: "Quiero que esto se apruebe de forma holgada, no por dos o tres votos, porque de lo contrario la señal al que va a invertir es que puede venir un gobierno de otro signo en tres años y medio más y revertirlo".
Sin embargo, tras el quiebre con el PDG, el Ejecutivo optó por un diseño más pragmático: Salir a buscar los votos de manera individual, "con nombre y apellido".
Desde la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile, donde se llevó a cabo el seminario "Situación fiscal de Chile: Estado actual y desafíos futuros", el ministro de la Segpres, José García Ruminot, se refirió a la estrategia que adoptarán.
"Lo que tenemos es mayor fragmentación y eso hace que sea más difícil construir acuerdos. Muchas veces hay que ir a conseguir votos con nombre y apellido, más que con conglomerados políticos", explicó, advirtiendo que este escenario "dificulta la tarea de aprobar los proyectos de ley".
"Lo que tenemos es mayor fragmentación y eso hace que sea más difícil construir acuerdos. Muchas veces hay que ir a conseguir votos con nombre y apellido, más que con conglomerados políticos".
José García Ruminot, ministro de la Segpres
En esa línea, y desde la Casa Central de la UC en el seminario "Hoja de Ruta 2026-2030: Impacto del Proyecto de Ley de Reconstrucción Nacional", el ministro Quiroz también se refirió a esto.
"Pensamos que en la medida, sobre todo, que el proyecto de ley nuestro se apruebe con una mayoría holgada, y pensamos que así va a ser, va a tener un efecto de expectativas muy positivo". Posteriormente, en un punto de prensa, el jefe de las finanzas públicas sostuvo que "estamos conversando con muchos actores", para sacar adelante la iniciativa. "Siempre estamos dispuestos a conversar con todos, estamos dispuestos a flexibilizar posiciones", subrayó.
Por su parte, en conversación con
EmolTV,
la ministra Vocera de Gobierno, Mara Sedini indicó que "acá en política siempre uno tiene que estar negociando, cediendo también para llegar a ciertos equilibrios. Acá entendemos la preocupación que hay por cierto sectores medios donde tanto los medicamentos como los pañales son un problema para gran parte de la población, pero también el proyecto de reconstrucción apunta a esos sectores medios a que puedan salir adelante".
"Entonces, acá no son una cosa o la otra. Es tratar de llegar a un acuerdo fiscalmente responsable, políticamente responsable y que responda a las necesidades que tienen los chilenos hoy día, pero que también como Estado podemos salir a, digamos, respaldar. Porque uno tampoco puede, digamos, hacer promesas que no se pueden cumplir", cerró.