El Presidente José Antonio Kast concretó este lunes su primera Cuenta Pública donde ofreció al Congreso y a la ciudadanía un extenso discurso que se convirtió en el cuarto más largo de este siglo.
En los 144 minutos que duró su alocución, el Presidente apeló al "sentido de urgencia" y la necesidad de "recuperar el control" en materia del orden fiscal y de seguridad. Y para ello, hizo hincapié en la necesaria colaboración de "todas las fuerzas políticas" representadas en el Congreso.
"Los chilenos nos eligieron para encontrar soluciones a los problemas que los aquejan y no hay tiempo que perder. Juntos podemos transformar este Congreso en un puente para los acuerdos que Chile necesita. Juntos podemos recuperar el orden que las familias reclaman con urgencia", sostuvo el Mandatario.
El mandatario también encontró espacio para instalar la consigna de la "nueva etapa" del gobierno: "Todo va a estar bien", y apeló a la crisis económica y estrechez fiscal para abrir la disyuntiva entre "popularidad y responsabilidad", enfatizando en que eligió la segunda.
"Ante el dilema entre la popularidad y la responsabilidad, elegimos siempre la responsabilidad. Porque la popularidad pasa, pero las consecuencias de gobernar
mal las pagan, durante años, las familias chilenas", subrayó.
Tal como se esperaba, hubo anuncios en materia de seguridad y migración, y en la fusión del ministerio del Interior y de la Secretaría General de Gobierno (Segegob). Además, anunció una "nueva arquitectura del Estado", tarea que estará a cargo de una comisión de expertos.
Además, el Mandatario anunció la creación de "fuerzas de tarea" en seguridad y una en materia de revisión de los procesos de uso de licencias médicas irregulares; además de 13 planes específicos en materia de control vehicular, barrios, infraestructura penitenciaria, migración, y baja natalidad, entre otras.
En conversación con Emol, expertos ponderan los puntos clave del discurso y las conclusiones que quedaron en cuanto al tono y foco del Mandatario en su primera rendición de cuentas al país.
"Hoja de ruta"
Pablo Monje, docente de la carrera de Administración Pública de la Universidad de O'Higgins (UOH), observa que "en términos generales, el discurso del Presidente Kast parecía más un discurso de campaña, de puesta en escena, que un discurso de proyecciones y de retos concretos para los próximos cuatro años. Siempre se espera que un Presidente de la República, en su primer año de gobierno, coloque los ejes centrales de lo que va a ser los 3 años restantes".
"Se trató de una Cuenta Pública que, por su diseño, funcionó más como una hoja de ruta hacia el futuro que como un balance de lo realizado".
Aldo Cassinelli, director Escuela Gobierno U. Autónoma
Por su parte, Aldo Cassinelli, Director de la Escuela de Gobierno de la Universidad Autónoma, quien destaca que el el discurso del presidente José Antonio Kast "se orientó estratégicamente hacia el futuro" y que "se trató de una Cuenta Pública que, por su diseño, funcionó más como una hoja de ruta hacia el futuro que como un balance de lo realizado".
"Más que centrarse en la gestión de sus primeros tres meses de gobierno, la alocución se enfocó en proyectar su agenda legislativa y ejecutiva, partiendo por un diagnóstico del estado en que recibió la administración pública para luego desglosar sus programas prioritarios. El aspecto más relevante fue el marcado énfasis en materia de seguridad jurídica y ciudadana durante la primera parte del mensaje. Al reconocer que este ámbito representa el principal déficit del gobierno, tanto en el diseño de políticas públicas como en su dimensión comunicacional, el mandatario optó por anunciar medidas concretas y de fácil comprensión para la ciudadanía. Lograr que estas propuestas conecten con la gente se perfila como el mayor acierto y el principal atributo de esta presentación", precisó.
Por su parte, Javiera Delgadillo, docente de la carrera de Administración Pública de la Universidad de O'Higgins (UOH), comenta que "principalmente se observa una mantención de la agenda planteada inicialmente, insistiendo en puntos que han sido polémicos, como por ejemplo los recortes sociales".
"Sin embargo, se matizan algunos compromisos que se realizaron reiteradamente en campaña, como por ejemplo el plan retorno para migrantes irregulares. En vez de presentar plazos concretos y específicos, se señala que 'no se debe perder de vista la dimensión humana del tema'".
Por su parte, Michael Comber, director ejecutivo Instituto Libertad, evaluó "positivamente" el discurso del Mandatario, "dado la valentía que tuvo para trasparentar la crisis del Estado hoy, junto a la fuerza con la que aseguró la protección de los servicios sociales que hoy son claves para la vida de miles de chilenos. Ahí está la clave de lectura de su triunfo electoral y de la promesa de sus medidas: devolverle la posibilidad a los chilenos de emprender proyectos que nos hagan orgullosos como nación".
Puntos relevantes y "tono"
Respecto a los puntos relevantes del discurso, Monje subraya que "en general, lo que se puede destacar del discurso presidencial, es más bien una agenda de temas públicos de corto plazo. Varios de ellos ya avanzados en los gobiernos anteriores".
"Lo notable fue que le pidió disculpas al pueblo de Chile por haberle traspasado las alzas de los combustibles y la disciplina que han tenido los ciudadanos de aceptarla", subrayó.
A juicio del experto, "quizás lo más notable del discurso es su definición de urgencia, sobre todo en los casos de corrupción o de aprovechamiento del Estado; ya que no debemos olvidar un tema, el Presidente fue 16 años diputado, con la más baja asistencia a sesiones de Cámara, al igual que en propuestas de ley. Nos da entender que él se hace una fuerte autocrítica a su ex función pública y hoy quiere enmendar el rumbo".
Por su parte, Casinelli destacó que el mensaje presidencial estuvo marcado "por un tono republicano y de Estado, con reiterados llamados a la unidad nacional bajo la premisa de que 'a Chile lo hacemos todos'".
"Las instancias de confrontación política fueron mínimas y se limitaron casi exclusivamente a transparentar el complejo escenario financiero y el estado de la hacienda pública que heredó la actual administración. Fuera de ese diagnóstico inicial, el discurso buscó convocar al trabajo conjunto, alejándose de la polarización", enfatizó.
Entre los puntos relevantes, el experto destaca el ámbito económico, donde cuyos ejes centrales fueron la reactivación y el empleo, un movimiento estratégico clave considerando que el proyecto de ley respectivo ingresa a discusión en el Senado. "El presidente utilizó la plataforma de la Cuenta Pública para dar un impulso político a esta iniciativa, fijando el crecimiento económico como la base indispensable para el desarrollo del país".
"Si bien destacó una cantidad importante de inversiones que han sido destrabadas, el análisis de fondo apunta a que el desafío del gobierno será materializarlas, para lo cual es fundamental garantizar condiciones de estabilidad que atraigan a los inversionistas. Esto se vincula directamente con la urgencia de generar empleo, cuyas tasas de desocupación siguen siendo altas, afectando especialmente a las mujeres", comentó el experto.
Otro elemento clave fue la agenda social, que a juicio del académico, se abordó a través de los subsidios, "respondiendo a las solicitudes de los parlamentarios de Chile Vamos, quienes habrían advertido que el plan de gobierno no podía limitarse al recorte del gasto público, sino que debía incluir una red de protección social focalizada".
"En este punto, destacó el anuncio de un apoyo económico directo a las familias calculado en función del número de hijos, más allá de medidas específicas ya conocidas, como el registro de vándalos, el concepto de fondo del mensaje presidencial apeló a recuperar la civilidad, la cohesión nacional y el valor del patrimonio", comentó.
Por su parte, Comber destacó que una clave particular a destacar en el discurso fue la centralidad de la figura de la responsabilidad personal en ese esquema. "Quien delinque, paga las consecuencias; para educar, los padres primero; para crecer, trabajo y esfuerzo. Esa figura protagónica de nuestra historia hoy es reivindicada en forma de cuenta pública y, todos esperamos, se traduzca en una gestión pública que nos permita volver a soñar con un Chile más próspero, libre y solidario", cerró.