Señales de "reactivación" en la relación con las fiscalías de Venezuela visualiza la
Fiscalía Nacional tras una serie de hechos registrados en ese país, de la mano del "desmantelamiento" del chavismo.
Recordar que en enero, Estados Unidos capturó a Nicolás Maduro, quien permanece preso en Nueva York, y desde entonces, varios de sus estrechos colaboradores han ido perdiendo fuerza o han sido removido de sus cargos en la administración liderada por Delcy Rodríguez.
En febrero, dejó su cargo el hasta entonces fiscal general de Venezuela, Tarek William Saab, quien estaba al frente de la fiscalía desde 2017. Actualmente, el nuevo fiscal es
Larry Devoe.
En su periodo como fiscal, Saab emplazó fuertemente al Ministerio Público y al ex Presidente Gabriel Boric por el caso del secuestro y homicidio del teniente (r) Ronald Ojeda. En marzo de 2025, expresó su rechazo a las acciones de Chile ante la Corte Penal Internacional (CPI), en La Haya, Países Bajos, respecto al crimen del disidente.
"Debo decir que no conozco, no veo un antecedente en el hemisferio occidental de una investigación más pirata, más mediocre, más ridícula, más llena de vacíos legales e incongruencias que la que presuntamente hizo la Fiscalía General de Chile sobre el caso de Ronald Ojeda. Es lo primero. Pasa igualmente de una manera infame a la historia de lo que no debe hacerse en derecho, de lo que no debe hacerse a nivel de criminalística", dijo Saab en una rueda de prensa en Caracas.
En cuanto al ex Presidente Boric, lo acusó de "haber orquestado", la trama relativa al secuestro de Ojeda. De todos modos, el Ministerio Público de Chile ha mantenido que el régimen de Maduro estuvo detrás del crimen.
Según conoció Emol, las relaciones se han ido reactivando y desde la fiscalía subrayan que la relación con sus pares de la región son positivas.
Juan Pablo Glasinovic, director de la Unidad de Cooperación Internacional y Extradiciones de la Fiscalía Nacional, UCIEX, afirma a este medio que "las relaciones con las fiscalías de la región son buenas, el tema es que hay asimetrías entre las distintas instituciones".
El director explica que, en algunos casos, con fiscalías más grandes, "en este caso Colombia, Brasil, Perú, normalmente el nivel de interacción y de respuesta es más acorde con las capacidades que tenemos nosotros acá", versus otros países "que tienen institucionalidad más precaria, dotaciones mucho más bajas, y eso repercute, obviamente, en las respuestas, en los tiempos".
Relación con Venezuela
En cuanto al vínculo con Venezuela, y justamente en relación a las capacidades, Glasinovic subraya que "sabemos que es una situación especial, porque hay ruptura de relaciones diplomáticas y hay, digamos, antagonismo político entre ambos ambos gobiernos".
No obstante, enfatiza que aún con todos esos factores, "nunca a nivel de fiscalías se ha cortado completamente el flujo de cooperación".
Consultado por los emplazamientos que hizo en su momento Tarek William Saab hacia la fiscalía de Chile por el caso Ojeda, Glasinovic apunta a "distinguir entre un nivel de jefatura y más bien político, con lo que sucede en terreno y en la cooperación práctica".
"Evidentemente que el exfiscal general de Venezuela hacía declaraciones, sabemos que está muy comprometido con el régimen de Maduro, etc., pero a pesar de todo, nosotros nunca paramos. Evidentemente hay más incertidumbre, en algunos casos aumentaron las demoras, pero nunca paró del todo", subrayó el director.
Eso sí, enfatizó que con la renovación de muchas de las jefaturas en Venezuela, sí se ha notado una diferencia. "Hubo un cambio, digamos, con su salida de este fiscal general y una renovación de mucha jefatura, ha comenzado a retomar, después de un estancamiento de varios meses, que prácticamente no habían respuesta. Se ha comenzado a retomar las respuestas, se nota como un aire nuevo", sostuvo.
"No puedo proyectar cómo esto va a seguir hacia adelante, pero hemos hemos visto por lo menos buena voluntad de nuestras contraparte, en la línea de que nunca se cerró completamente la puerta", enfatizó.
Tipo de intercambio
El director Glasinovic detalló que los principales intercambios con la fiscalía de Venezuela se relacionan con "corroborar identidad y antecedentes penales".
Esto incluye a personas de nacionalidad venezolana involucrados en delitos en Chile, donde muchas veces no se tiene su identidad, o para efecto de sus eventuales condenas, revisar si contaban con antecedentes o no.
"Salvo los últimos 4 o 5 meses, que estuvo casi nula la tasa de respuesta, normalmente antes de ese período estaban entregando información. No hay plazos, por lo que en algunos casos se demoraban muy poco, en otros casos meses, había que insistir, pero sí había respuestas. Después de ese período de 4 o 5 meses, que ahí prácticamente no hubo movimiento, y ahora se está retomando", y eso, reconoce, se da después de la salida del exfiscal Tarek William Saab.
La constitución de Venezuela no permite la extradición de ciudadanos de ese país, y Glasinovic plantea que actualmente existen cerca de cuatro solicitudes de extradición "que no hemos podido remitir a Venezuela, porque como cortaron los vínculos, no les puede llegar esta solicitud". De hecho, desde Venezuela también hay un par de extradiciones que quisieran hacer llegar a Chile, pero sin esas relaciones diplomáticas, tampoco las pueden hacer.