La acusación constitucional contra el exministro de Hacienda Nicolás Grau entró en una fase decisiva en la Cámara de Diputados, donde el Partido de la Gente (PDG) asoma como el bloque que podría definir el resultado de la votación.
Aunque el libelo fue impulsado inicialmente por parlamentarios del Partido Republicano y del Partido Nacional Libertario (PNL), el respaldo no está completamente asegurado. Con el paso de los días, el panorama se volvió más incierto, especialmente tras la decisión de Renovación Nacional (RN) de no fijar una postura común y otorgar libertad de acción a sus diputados.
Ese factor debilitó el conteo inicial de apoyos de la derecha y obligó a sus impulsores a mirar hacia otros sectores. En ese escenario, el PDG reapareció como una alternativa clave para inclinar la balanza.
La bancada ya tiene señales claras en esa dirección. Los diputados Javier Olivares y Patricio Briones figuran entre los firmantes de la acusación, mientras que la diputada Pamela Jiles ha manifestado abiertamente su respaldo. Sin embargo, al interior del partido aún persisten dudas en algunos integrantes, lo que mantiene abierto el desenlace.
Ante esto, desde los sectores que promueven la acusación se han intensificado las gestiones para asegurar esos votos. En el Congreso comentan que los diputados Benjamín Moreno (Republicanos) y Pier Karlezi (PNL) han iniciado contactos directos con parlamentarios del PDG, en un intento por consolidar una mayoría que hoy aparece estrecha.
En paralelo, Jiles ha presionado públicamente para que su bancada se alinee con la acusación, elevando el tono del debate.
En conversación con El Mercurio, la parlamentaria manifestó que "Grau es casi un accidente. Es mucho más amplio lo que estamos viendo en esta acusación. A mi me parece que cualquiera que se reste de aprobar la acusación constitucional estaría concediendo que la administración de Boric no es la responsable de la situación de crisis profunda económica, politica y moral en la que se encuentra hoy el país".
"Por lo tanto, no creo que nadie que ame a Chile, que ame la verdad y que responda a nuestro deber fiscalizador pueda restarse de aprobar esta acusación constitucional, la que, a mi juicio, tarde o temprano va a concluir en una acusación al responsable final que es el jefe de gobierno (Boric)", afirmó.
En esa misma línea, agregó que "nosotros debemos aprobar todos en la bancada, y dudo mucho que alguno se reste dada la perspectiva que le expongo, por lo que esta en juego aquí. Creo que el responsable final de las imputaciones que se le hacen al exministro Grau es su jefe. Una de las cosas que deben determinarse con urgencia es si Grau le ocultó las cifras al Congreso solamente o se las ocultó al Presidente de la República. Dudo que se las haya ocultado al Presidente de la República, pero es algo que se deberá dilucidar".
"La derechita cobarde llegará a acuerdos con el SD"
Además, en otra intervención desde el Congreso, la parlamentaria insistió en su postura y planteó que "la derechita cobarde llegará a acuerdos con el socialismo democrático, que es exactamente lo que va a ocurrir con esta acusación. Yo, por supuesto, la voy a aprobar consecuentemente con lo que ha sido mi trayectoria política y me imagino, aunque no lo puedo asegurar, que nadie en esta bancada se va a restar de contribuir a que se respete el artículo 8º de la Constitución, que nos exige transparencia y probidad".
"Sin embargo, les puedo adelantar, particularmente a nuestros amigos Briones y Olivares, que la derechita cobarde va a llegar a un acuerdo entre oligarquías en el Senado y que este señor va a ser perdonado, por supuesto", continuó.
En ese contexto, emplazó al oficialismo y manifestó que "si son tan choros, ¿por qué no hacen una acusación constitucional contra Boric? ¿Por qué no hacen la acusación constitucional contra quien es el responsable último de aquellas siete acusaciones que se le hacen a Grau? Grau es un pobrecito, una persona sin muchas luces. ¿Quién es el verdadero responsable de las cosas que se imputan? Entonces, les aseguro que algún miembro de la derechita cobarde, como ha sucedido tradicionalmente en todas las acusaciones constitucionales, se va a enfermar de la guatita en el último minuto en el Senado o va a tener un viaje ineludible y van a salvar a Grau".
Desde el PDG, en tanto, quienes ya suscribieron el libelo han defendido su decisión apelando a la necesidad de establecer responsabilidades políticas.
A través de sus redes sociales, el diputado Javier Olivares sostuvo que "responsabilidad política es lo que buscamos quienes hemos presentado la Acusación Constitucional contra el ex ministro Nicolás Grau. Basta de impunidad cuando las cosas se hacen tan mal".
Asimismo, agregó que "aquí no hay revanchismo ni agresión. Agresión es meterle la mano al bolsillo a millones de chilenos y después irse para la casa como si nada hubiera pasado".
Por su parte, el diputado Patricio Briones planteó que "el ministro Grau es el jefe político de la billetera pública y debe responder por la gestión que nos trajo a esta crisis. En mi rol, particularmente, me sumé a esta acusación para saber de primera fuente si los argumentos del libelo firmado están correctamente fundamentados, y si estos son respondidos, determinar en su mérito si la AC es procedente o no… para eso me mandataron".