En la gestión sobre el ingreso masivo e irregular de cientos de menores haitianos al país, el Presidente José Antonio Kast tomó una decisión crucial:
Delegar el liderazgo de la fuerza de tarea interinstitucional, a la ministra de Desarrollo Social, María Jesús Wulf.
La determinación la dio a conocer la noche de este miércoles el biministro de Interior y Segegob, Claudio Alvarado, tras una reunión de urgencia que agrupó a diversas autoridades de Gobierno, policías, y del Servicio Nacional de Migración.
En concreto, la misión del Ejecutivo es reunir todos los antecedentes disponibles y ordenar la acción del Estado frente a los vacíos de información que han sido detectados en la trama. En eso colaborará con el Servicio de Migraciones con la meta de establecer si existen casos de desaparición o vulneración de derechos.
Este jueves, la ministra debutó como rostro de este trabajo, al protagonizar la declaración de prensa del gobierno posterior a la reunión de poderes del Estado, que convocó el Presidente Kast en Palacio.
Flanqueada por los ministros de Interior, Defensa, Justicia, Relaciones Exteriores, el subsecretario de Interior y la presidenta del Senado, Wulf dio cuenta de que "se ha creado una fuerza de tarea para agilizar la búsqueda de información y el Presidente me ha solicitado liderar la coordinación de ministerios y servicios para articular la respuesta del Estado y agilizar los intercambios de información que nos permitan despejar lo antes posible todas las dudas que existen".
El otro factótum republicano
La designación de Wulf no pasó desapercibida. La titular de Mideso, junto al ministro de Seguridad, Martín Arrau, son los únicos militantes del Partido Republicano dentro del gabinete.
La ministra tiene una trayectoria común con el Mandatario en Acción Republicana. Ingresó en 2017, mismo año en que Kast fundó dicho movimiento, y luego se desempeñó como subdirectora.
"Esto no es para que esté a cargo la ministra de Desarrollo Social; este no es un caso social".
Evelyn Matthei
En la campaña, Kast le asignó un rol trascendental, como encargada del programa social y vínculo con las organizaciones de la sociedad. De hecho, Wulf fue una de las pocas futuras autoridades que acompañaron a Kast a La Moneda para las reuniones de coordinación con el gobierno en ejercicio, lo que puso de manifiesto la confianza del Presidente electo en la socióloga. Pocos días antes de asumir, Kast decidió sumar al ministerio de Desarrollo Social a su comité político.
Consultados por el motivo de su nombramiento en el caso de menores haitianos, desde el núcleo del Presidente descartaron razones vinculadas a la militancia de la ministra.
Indican que la decisión responde al "vínculo de ministerio de Desarrollo Social con niñez", y al hecho de que el Mandatario optó "darle un rostro humano a un tema potencialmente muy trágico".
Sus "habilidades comunicacionales, de coordinación y compromiso", dicen, también fueron atributos que estuvieron bajo consideración del Presidente para confiar en Wulf el caso de los niños.
Cabe destacar que así como sucede hoy con Wulf, el Mandatario también venía empoderando a Arrau dentro del gabinete, al confiarle el ministerio de Seguridad y darle muñeca para reestructurar los equipos. La cartera es clave para el denominado "segundo tiempo" del gobierno, en tanto se busca subir el volumen a los asuntos ligados al enfrentamiento del crimen, por sobre otras agendas.
"Este es un problema policial, no es un problema social, donde seguridad y defensa e inteligencia tienen que ser colocados al servicio de encontrar a estos menores".
Johannes Kaiser
Así las cosas, el nombramiento de la ministra ya ha generado algunas críticas. La excandidata presidencial de Chile Vamos, Evelyn Matthei (UDI), comentó en Mega que "esto no es para hablar en tono calmadito. Y además, perdón, esto no es para que esté a cargo la ministra de Desarrollo Social; este no es un caso social". A juicio de la otrora alcaldesa, la trama de menores debe recaer en el ministro de Seguridad.
En ese tenor, el líder del Partido Nacional Libertario, Johannes Kaiser, aseveró que "este es un problema policial, no es un problema social, donde seguridad y defensa e inteligencia tienen que ser colocados al servicio de encontrar a estos menores y perseguir las responsabilidades de quienes corresponde".