Chilenos que se encontraban en distintas ciudades de Colombia relataron los momentos de angustia que vivieron durante el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió al país, y compararon la experiencia con el terremoto que afectó a Chile en 2010.
El terremoto magnitud 7,4 que ocurrió a las 07:34 hora local (08:34 en Chile) del lunes tuvo como epicentro la localidad de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, a una profundidad de 82 kilómetros, según indicó el Servicio Geológico Colombiano (SGC).
Se trata del sismo de mayor magnitud registrado en Colombia durante la última década, el cual se percibió en Bogotá, Cali, Popayán, Manizales, Armenia, Pereira, Medellín y otras ciudades del centro y el oeste del país.
Según el último balance del gobierno colombiano, la cifra de fallecidos por el movimiento telúrico subió a 169 y hay al menos 1.246 heridos. Además, hay 152 edificios colapsados.
Algunos chilenos fueron testigos del sismo en el país cafetero. Justo momentos antes del temblor arribó al aeropuerto de Medellín un equipo de la sanitaria Aguas Antofagasta. La directora de Asuntos Corporativos de la empresa, Paula Carrasco, relató a El Mercurio de Antofagasta que "fue muy fuerte, se sintió muy largo. La gente entró en pánico en el sentido de que no están acostumbrados a este tipo de temblores, no como nosotros en Chile, que es pan de cada día".
Pese a eso, aseguró que "por lo menos en el hotel fue muy bueno el sistema de evacuación, muy tranquilo, se activaron las alarmas y tuvimos que salir".
Acompañando al equipo de Aguas Antofagasta, Daniella Contador agregó que al momento del terremoto "me encontraba en el piso 12 de una torre de 15 pisos. Cuando sentí que se empezó a mover el edificio pensé que se trataba de un sismo y me quedé tranquila. Seguí con lo mío hasta que empezó mucho más fuerte y recordé lo que había pasado en Venezuela, por lo que decidí salir de la habitación del hotel".
"Vi que las personas estaban evacuando por la escalera con mucho miedo, tuve la oportunidad de conversar con algunos colombianos, quienes me contaban que nunca habían vivido una experiencia así. Ahora todos estamos bien, no se ven daños, no fue tan fuerte acá", afirmó.
7,4es la magnitud del terremoto en Colombia ocurrido el lunes.
El geofísico de la Universidad de Chile y doctor en Sismología, Andrés Fuenzalida, reside en Bogotá y relató a La Tercera que "lo sentí mientras estaba en el auto. Personalmente ha sido el más fuerte que he sentido desde que vivo acá desde 2009 (...) Hay daños en la zona epicentro que es el departamento de Chocó y las ciudades de Pereira y Manizales que están cerca de Chocó. Los daños son en mampostería y una que otra edificación que tuvieron daños en fachadas con caída de bloques. Hay unas pocas edificaciones que colapsaron".
También Jezer Igor, quien reside en el país por periodos durante el año, señaló que "he intentado comunicarme con algunos amigos dentro de la ciudad, pero las líneas telefónicas están colapsadas" y que "el sismo me recordó el de 2010 en Chile. Los vecinos del barrio salieron a las calles. Causa preocupación debido a que aquí las construcciones normalmente no son antisísmicas".
Por su parte, Sebastián Osses, un chileno que vive en Medellín y que conversó con el matinal Tu Día de Canal 13, señaló que "la gente sí se asustó mucho, sobre todo por lo que pasó en Venezuela hace poco, entonces todas las personas del edificio salieron en pijama, con lo que tenían puesto, a una zona segura".
"En Chile probablemente la gente se hubiera quedado durmiendo, tú sabes que estamos súper acostumbrados, pero igual acá se sintió más o menos fuerte y la gente sí estaba preocupada (...) Salieron todos de inmediato, algunos como medio asustados, gritando", señaló.
El director de orquesta chileno, Paolo Bortolameolli, quien se encuentra en una de las zonas más afectadas, Pereira, relató a Radio Futuro que "yo estaba durmiendo. Habían algunos ya que se estaban levantando para bajar a tomar desayuno. Empezó a temblar fuerte (...) Como chileno, uno está acostumbrado a dejarlo pasar un ratito porque uno dice, 'bueno, esto va a pasar'. Pero claramente no empezó a pasar. Y claro, empezó mucho la gente a salir de las habitaciones y ahí se puso bien fuerte, la verdad".
"Al poco andar de esto sí se empezaron a hacer grietas muy rápido en todas las paredes (...) Empezamos a bajar la escalera, en eso empezaron a estallar las ventanas. Cuando llegamos al lobby ya estaba todo lleno de vidrios, se cayeron unos candelabros, cayeron unas cornisas bien importantes del hotel. Entonces, empezó a haber mucho pánico", relató.
Respecto a los daños en Pereira, Bortolameolli afirmó que "efectivamente se cayeron edificios, se cayó una iglesia" y que hay "destrucción grande, importante".