El pasado 23 de julio, un anuncio de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) desconcertó a más de una cartera del Gobierno de José Antonio Kast.
En él, se estipuló la nueva ola arancelaria que aplicará el país norteamericano a sus 60 principales socios comerciales y a los productos de Chile, anunciando que se les aplicará un gravamen del 12,5%, mayor que el 10% anterior.
Este anuncio desencadenó las críticas de más de un ministro a la medida, abriendo paso a semanas turbulentas para las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Chile, marcadas no solo por el alza arancelaria, sino también por la agenda contra el narcoterrorismo de Washington -y la postura con la que es recibida en Chile- y por la relación con China, eje geopolítico de fondo que tensiona la relación bilateral.
Los cuestionamientos del embajador de EE.UU.
La principal figura diplomática de EE.UU. en Chile es el embajador Brandon Judd, quien, lejos de mantenerse al margen de la coyuntura, a finales de julio no tardó en responder a las críticas de los ministros críticas de los ministros de Defensa, Fernando Barros, y Agricultura, Jaime Campos, al Gobierno estadounidense por el alza arancelaria a exportaciones.
Cabe mencionar que la resolución estadounidense surgió tras una investigación realizada bajo la sección 301 de su Ley de Comercio contra cerca de 60 economías, acusadas de no prohibir ni fiscalizar eficazmente la importación de productos elaborados mediante trabajo forzoso.
Ante ello fue que Campos, por su parte, cuestionó duramente la decisión y calificó como una "chiva" el argumento utilizado por Washington para justificar la medida, mientras que Barros la tildó de "muy injusta" y aseguró que "genera dudas en la cercanía y confiabilidad de la relación".
"Si dos ministros que no son parte de la negociación quieren hacer comentarios provocativos que socaven la habilidad de sus colegas de negociar, es tema de ellos", señaló al respecto el representante de la Casa Blanca, y advirtió que "una retórica como esta no ayuda a Chile a lograr sus objetivos ni en estas negociaciones, ni en ningún otro ámbito".
Sí aseveró que la relación entre Chile y Estados Unidos es "mucho más amplia y profunda que un solo tema" y destacó que el "Presidente Kast ha tenido grandes logros con Estados Unidos en los primeros meses de su mandato".
El tono admonitorio se mantuvo. Tras ello, también comentó que "como suelen ser estas negociaciones, potencialmente hay un acuerdo por lograr", pero sin dejar de advertir que "no habrá un acuerdo si hay personas que hablan sobre estas negociaciones y que no tienen nada que ver con ellas".
"Es muy decepcionante que mientras hay negociaciones en curso, ministros que no tienen nada que ver con estas negociaciones, estén haciendo comentarios, especialmente cuando usan palabras como farsa"
Brandon Judd, embajador de EE.UU. en Chile
En esa línea, cuestionó que "es muy decepcionante que mientras hay negociaciones en curso, ministros que no tienen nada que ver con estas negociaciones, estén haciendo comentarios, especialmente cuando usan palabras como farsa (....) Cuando eso sucede, hace muy difícil para nuestros negociadores en Estados Unidos creer que hay algo serio que pueda estar ocurriendo aquí", añadió.
Fue el ministro de Relaciones Exteriores, Francisco Pérez Mackenna, quien buscó ordenar la vocería por el tema, reafirmando que la negociación por aranceles está radicada en la Cancillería. "Lo importante acá es recordar que tenemos que volver a sentarnos en la mesa para poder llegar a un acuerdo que sea positivo para nuestros exportadores", sostuvo un día después en Radio Infinita.
Solo un día después de que escalara este impasse del Gobierno con Washington por el alza arancelaria, fue recibido en La Moneda el embajador de China en Chile, Niu Qingbao.
La cita, que fue con el Presidente José Antonio Kast y se extendió por más de una hora, abordó la agenda bilateral, la próxima visita del Canciller, Francisco Pérez-Mackenna, a China, y la preparación de la participación de Kast en la Reunión de Líderes Económicos de APEC, en China, que se realizará este 18 y 19 de noviembre en la ciudad de Shenzhen.
La reunión de Kast con el embajador chino fue vista como un acercamiento a la potencia asiática en medio de la coyuntura con Estados Unidos, algo que en La Moneda desmitificaron, aclarando que la recepción de Qingbao fue programada antes del alza arancelaria.
"Las relaciones con EE.UU. se mantienen en buena forma"
Semanas después, el 10 de agosto, el Presidente Kast desestimó un quiebre en la relaciones con Estados Unidos tras el impasse arancelario, teniendo en cuenta que la Cancillería había declarado al país como "el principal socio estratégico de Chile". "Las relaciones con EE.UU. se mantienen en buena forma", afirmó.
"Yo distinguiría entre socios comerciales y socios estratégicos, y socios comerciales tenemos en varios, pero la relación de Chile con Estados Unidos en temas estratégicos de seguridad nacional viene de larga data", sostuvo el jefe de Estado.
"¿Quién es uno de los principales proveedores de sistemas de seguridad? Estados Unidos. Por lo tanto, es un socio estratégico importante, porque si nosotros decimos, 'no, ya no son', ¿cómo hago volar los aviones? Si los softwares y todo viene de ellos: ¿Cómo activo temas de radar y otras cosas?", añadió.
Acerca del alza del 10% al 12,5% y si es que hubiera esperado un mejor trato en ese asunto, el Mandatario afirmó que "Estados Unidos hace un análisis y le instala los mismos o mayores aranceles a distintos productos de países que uno podría decir que son mucho más cercanos a Estados Unidos incluso que nosotros (...) estoy seguro que esto va a ir cambiando en la medida que nosotros le vayamos demostrando a Estados Unidos que hay ciertos productos que no compiten con los de ellos".
"Nosotros no somos el patio trasero de ningún país"
Más allá de los aranceles, otro eje de discusión con la administración de Donald Trump radica en el intento de EE. UU. por alinear a los países latinoamericanos en la lucha contra el narcotráfico, una estrategia que ha abierto el debate sobre un posible afán de control hemisférico.
El debate nace luego de que el Ejército de Estados Unidos lanzara la
"Fuerza Operativa Conjunta del Hemisferio Occidental", donde menciona a 18 estados que formarían parte de la
Coalición Contra los Cárteles de las Américas, incluyendo, entre varios países latinoamericanos, a Chile.
Se trata de una coalición que tiene su génesis en el Escudo de las Américas, cumbre celebrada por el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump el pasado 7 de marzo y la cual contó con la asistencia del en ese entonces Mandatario electo, José Antonio Kast. En esa instancia, Trump avanzó así con los cimientos para avanzar en un bloque latinoamericano alineado con Washington.
Ahora, fue el martes 11 de agosto que el ministro de Defensa, Fernando Barros participó del Foro de la Coalición de las Américas contra los Carteles, convocado por Estados Unidos en Panamá, instancia en la que el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, llamó a los 18 países participantes a salir de la Corte Penal Internacional de Justicia y aumentar los recursos de las naciones en materia de Defensa.
"La izquierda internacional, junto con sus cómplices en los medios de izquierda, está conspirando para intentar imponer de manera ilegal la jurisdicción de la Corte Penal Internacional sobre el personal y las operaciones militares de los Estados Unidos y de nuestros socios", sostuvo Hegseth.
"Desde el punto de vista de Chile, nosotros no somos el patio trasero de ningún país"
Fernando Barros, ministro de Defensa
La solicitud de Hegseth nace en los esfuerzos del presidente Trump de luchar contra el narcotráfico, los cuales incluyen desde hace casi un año bombardeos contra supuestas narcolanchas en el Caribe y el Pacífico. Según un conteo de la AFP, esos ataques han causado unos 215 fallecidos, muertes que han sido calificadas como ejecuciones extrajudiciales - crimen cuya investigación es facultad de la CPI- por juristas internacionales y organizaciones de defensa de los derechos humanos.
Acerca de la moción del secretario de Defensa de Estados Unidos, el ministro Barros dijo este jueves a 24 Horas que "aquí hay una oferta de colaboración, y uno puede participar en todo o en cosas que realmente se necesitan. Nos vienen muy bien ayudas en ciertas materias: inteligencia, información, tecnología, pero no necesitamos quizás más que eso (...) Participaremos en esto en la medida que nos dé aquellas cosas que necesitamos y que nosotros podamos colaborar".
Y, al ser consultado por la "Doctrina Monroe" que EE.UU. buscaría reivindicar con esos esfuerzos, el ministro afirmó que "desde el punto de vista de Chile, nosotros no somos el patio trasero de ningún país. Somos un país muy orgulloso de nuestra realidad, trabajamos seriamente tanto desde el Gobierno como del mundo privado para tener un país cada día mejor".
"Estamos trabajando juntos"
Los dichos de Barros, en específico, generaron incomodidad en Cancillería, quienes llevan adelante las conversaciones a raíz del alza arancelaria a la canasta exportadora de Chile por parte de Estados Unidos.
Bajo ese contexto, el canciller Pérez Mackenna fue consultado sobre el tema y mencionó, desdramatizando los hechos, que "con el ministro Barros tenemos la mejor de las relaciones, estamos coordinados en todo y tenemos tenemos una agenda muy, muy nutrida adelante (...) No me voy a referir a las afirmaciones del ministro Barros, simplemente lo que les puedo contar es que estamos trabajando juntos, eso es".
Respecto a si Chile abandonará el organismo, el ministro de Relaciones Exteriores afirmó que "nosotros somos miembros de la Corte Penal Internacional, y sin perjuicio que todos los organismos pueden ser perfectibles y mejorables, y seguimos siendo miembros".
Según conoció Emol, Chile consideró importante estar presente en el foro que se realizó en Panamá para conocer la propuesta, pero esto no implicó que el Gobierno se haya incorporado a la alianza.
De todos modos, el Gobierno aprovechó la instancia para plantear algunas condiciones en el foro, entre ellas, que cualquier acción debe respetar la legislación chilena, el Derecho Internacional y la soberanía de los países. Así las cosas, no se estableció en esa jornada una adhesión a la Coalición Contra los Cárteles de las Américas, porque aún se está conociendo y evaluando la propuesta.
"China es un objetivo clave de la ofensiva estadounidense"
Los dichos de Barros concitaron apoyos entre figuras políticas, aunque con matices. Juan Gabriel Valdés, excanciller y militante PS, publicó en X: "Barros interpreta a la inmensa mayoría de los chilenos. Pero para ser consistentes, debemos evaluar el tipo de participación que queremos tener en el Escudo reunido en Panamá. Ese es el patio!".
En tanto, el vicepresidente del Senado, Iván Moreira (UDI), señaló que Chile debe resguardar su soberanía frente a la "campaña de presión" que, según él, EE.UU. ejerce hacia China. "Nosotros no podemos estar entre medio de una guerra comercial de dos potencias. Nosotros tenemos que buscar el equilibrio con estos dos socios (...), no nos pueden obligar a elegir el uno o el otro", dijo Moreira.
"China, nuestro primer socio comercial y fuente de inversiones, es un objetivo clave de la ofensiva estadounidense en la región"
Heraldo Muñoz, ex canciller
Por su parte, Heraldo Muñoz, canciller de Chile entre 2014 y 2018, criticó que, frente al "Escudo de las Américas", "estamos frente a un camino sumamente peligroso y contrario a los principios de la política exterior de Chile".
En una columna de opinión publicada en El Mercurio, la exautoridad criticó que "la cercanía ideológica con Trump no asegura beneficios tangibles" y que "China, nuestro primer socio comercial y fuente de inversiones, es un objetivo clave de la ofensiva estadounidense en la región. 'Defenderemos nuestro hemisferio contra amenazas externas', afirmó el jefe del Pentágono. Días atrás, EE.UU. acusó a Chile y otros 39 países de ayudar a China a evadir aranceles".
"El Gobierno debe reflexionar detenidamente sobre el rumbo de la política exterior. Chile debe salvaguardar su soberanía y negociar con serena firmeza, desde una posición autónoma respecto a EE.UU. y China, buscando un equilibrio pragmático que atienda a nuestros intereses nacionales", cerró Muñoz.