La Fiscalía Local de Arica formalizó este miércoles a ocho militares por el delito de apremios ilegítimos contra soldados conscriptos en el Cuartel Pacollo, comuna de Putre. De este grupo, tres están siendo investigados por la muerte de Franco Vargas, ocurrida el 27 de abril de 2024 durante una marcha militar.
Los hechos actualmente investigados afectaron a tres soldados conscriptos, también en abril de 2024, por lo que la causa se agrupará a la indagatoria que tiene como víctima a Vargas.
El Ministerio Público expuso en la audiencia que los soldados conscriptos fueron sometidos a diversos apremios ilegítimos como agresiones físicas por parte de sus superiores.
Uno de ellos recibió una fuerte patada en su cabeza sobre el casco, provocándole dolor, alteración de la visión y cefalea, además de una disfunción articular en la mandíbula.
Asimismo, como una forma de castigo y bajo un régimen de "aporreos", fueron obligados a sesiones de ejercicios físicos intensos bajo condiciones de altitud extrema, lo que provocó que varios sufrieron vómitos debido al esfuerzo físico desmedido e inmediato tras la ingesta de alimentos.
También fueron obligados a marchar y permanecer en condiciones de frío y temperaturas extremas cercanas a los 0°C, sin las prendas de abrigo reglamentarias (chaquetón térmico y primera capa) bajo el pretexto de que todos debían "andar iguales".
Como consecuencia de esto último, una de las víctimas presentaba síntomas graves de infección respiratoria, incluyendo sinusitis crónica y vómitos con sangre. Sin embargo, el personal de salud militar omitió brindar la atención técnica necesaria dándole un trato inhumano y degradante al soldado, ya que en lugar de evaluarlo clínicamente lo insultó con términos sexuales limitándose a suministrar paracetamol sin considerar las condiciones de riesgo ambiental.
Al respecto, el fiscal jefe de Arica, Rodrigo Vera, indicó: "Básicamente constituye el delito de apremios ilegítimos del artículo 150D del Código Penal y que en hecho se traduce en varios vejámenes y ejercicios físicos, más que nada, y aporreos o maltratos que obviamente estaban fuera de la reglamentación vigente".
Los militares fueron formalizados por tratos crueles, inhumanos y degradantes; quedando con medidas cautelares de arraigo nacional y firma mensual.