Sin consenso. Así es como se presenta la comisión de Constitución del Senado sobre el borrador de reforma constitucional de seguridad de los senadores Andrés Longton y Arturo Squella.
El texto fue trabajado por ambos parlamentarios oficialistas a partir del fracaso del proyecto del gobierno, por la inviabilidad que presentó en su idea de legislar en el Senado.
Según más de una versión, los parlamentarios conversaron días antes con el presidente de la comisión, Pedro Araya (PPD), la senadora Paulina Vodanovic (PS) y la senadora Claudia Pascual (PC), sobre la idea de modificar la reforma del gobierno, y que entre las modificaciones, se incorporara la idea de segregación penitenciaria que la timonel socialista estampó en su propio proyecto de reforma constitucional. De ahí que la redacción del borrador quedó en manos de Longton y Squella.
Este lunes, tanto Araya como el presidente republicano anunciaron que la propuesta derivaría en una nueva reforma constitucional, que se presentaría en la comisión de Constitución, dada la apertura del gobierno a retirar la suya.
Pero en la sesión de la comisión de este miércoles, Vodanovic desconoció haber sido parte de un acuerdo sobre la redacción de una nueva reforma. "Yo conocí el texto ayer en la tarde, un texto en el que no participé, en el que nadie tuvo la gentileza de invitarme", fustigó.
"Lo que se hizo aquí es reunirse los tres hombres de la comisión, armar un tinglado, pasárselo por WhatsApp entre ellos y luego notificarnos por WhatsApp a Claudia Pascual y a mí".
Paulina Vodanovic
Como réplica, Squella explicó que el texto
radicaba originalmente en una indicación que derivó a un proyecto de reforma debido a la apertura del gobierno a retirar la propia, y advirtió que no se podía desconocer que su
"intención en un principio siempre fue ponerla a disposición de todos". Esto último llevó a la senadora socialista a acusarlo de hacer "
mansplaining".
Horas después, Vodanovic reforzó su ofensiva con una vocería junto a los senadores del Socialismo Democrático. Allí quitaron piso político a Araya como interlocutor de la oposición sobre la reforma, luego de que el senador PPD hubiese participado en una reunión con el Presidente José Antonio Kast y los titulares de las comisiones de Constitución y Seguridad del Congreso, en Cerro Castillo, por la agenda de seguridad.
"El Socialismo Democrático en esto no ha tenido ni tiene un rol y no está siendo representado en las tratativas que se están llevando a cabo ni menos en el desayuno que hoy día se gestó en Cerro Castillo", zanjó el senador Juan Luis Castro.
A su vez, la senadora Pascual descartó haber sido parte de una conversación "formal" sobre la nueva reforma de seguridad. "Una cosa es que los senadores Squella y Longton estuvieran trabajando una propuesta. Fue enviada por WhatsApp. Es su propuesta".
Hoy en Radio T13c, Vodanovic volvió a cargar contra los senadores de la comisión. "Lo que se hizo aquí es reunirse los tres hombres de la comisión, armar un tinglado, pasárselo por WhatsApp entre ellos y luego notificarnos por WhatsApp a Claudia Pascual y a mí. Las formas importan. La decencia y las deferencias son importantes en la vida: el respeto entre colegas, como abogados y como compañeros de trabajo", criticó.
Consultado por Emol del descuelgue de su sector, Araya reparó que "hace meses anticipé que la segunda gran fractura de la oposición iba a producirse en la discusión sobre seguridad pública. Y creo que eso es precisamente lo que estamos viendo".
"Hace meses anticipé que la segunda gran fractura de la oposición iba a producirse en la discusión sobre seguridad pública. Y creo que eso es precisamente lo que estamos viendo".
Pedro Araya
"Hay un sector que todavía mira la delincuencia como un tema de campaña, de encuestas o de titulares, y no alcanza a dimensionar lo que está ocurriendo en los barrios ni la velocidad con que el crimen organizado está avanzando y cambiando la realidad del país", reprochó.
En esa línea, advirtió que "algunos parecen creer que negarse a discutir o votar propuestas destinadas a enfrentar el crimen organizado y fortalecer las capacidades del Estado puede servir para derrotar políticamente al Gobierno o ganar algunos puntos en las encuestas. Pero el problema es bastante más serio: mientras la política calcula quién gana, quién pierde o si determinado político salió o no en la foto, las organizaciones criminales avanzan y el Estado sigue demorando demasiado en realizar las modificaciones que necesita para enfrentarlas".
Finalmente, aseveró que "en esto no me pierdo. Voy a seguir trabajando con todos quienes estén disponibles para buscar soluciones concretas, sin importar su militancia política o si están en el Gobierno o en la oposición. La seguridad pública no puede transformarse en una trinchera electoral".
Impacto en el salvataje
Así las cosas, la nueva división de la oposición por seguridad -cuestión que marcó la relación de las fuerzas progresistas durante el gobierno de Gabriel Boric- impacta en la operación de salvataje del oficialismo sobre la intención del gobierno de legislar una reforma constitucional en seguridad.
Bajo reserva, voces de la oposición consideran que la ofensiva de Vodanovic responden a un tironeo de su propio partido, donde se niegan a conceder al gobierno un camino para viabilizar una reforma. Así, el desafío por concitar los 29 votos para aprobar el proyecto en el Senado, vuelve a empinarse.
Este jueves en Radio Cooperativa, el subsecretario del Interior, Máximo Pavez, comentó que "me cuesta creer que hayan personas que no estén disponibles jugársela por la seguridad y para poder reforzar a nivel constitucional, hasta donde haya acuerdo, mayores herramientas para que después, a través de la ley, se puedan llevar adelante los desafíos en materia de segregación de presos, de poder colaborar que las Fuerzas Armadas colaboren en materia de seguridad".
"A lo que nosotros nos importa, y eso algo que el Presidente conversó directamente ayer con los dirigentes políticos de distintos sectores, que son presidentes de las Cámaras, es que haya un entendimiento que nos permita aprobar una reforma constitucional que dé más herramientas en materia de seguridad. Sería inentendible que hayan dirigentes políticos que se resten de este esfuerzo", dijo.
Como sea, aseguró tener "toda la fe" en un entendimiento, "porque no sería una derrota para el gobierno, sino que para Chile no llegar a un acuerdo en materia de seguridad. Y si eso supone buscar un texto nuevo, y en ese contexto que el gobierno haga un gesto y retire la reforma, eso está sobre la mesa, porque así lo han dicho los ministros, incluso el mismo Presidente".