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El "laboratorio volador" de la NASA se pone casi a ras de suelo en Corea del Sur

Con un equipo de 36 científicos a bordo, este avión a 300 metros de altura busca medir y entender la actual situación de contaminación en la zona sur de la península de corea.

19 de Mayo de 2016 | 13:20 | EFE
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EFE
SEÚL.- La NASA es conocida por enviar sus naves a miles de kilómetros lejos de la Tierra, pero también vuela casi a ras de suelo para luchar contra la contaminación. El "laboratorio volador" de la agencia espacial se encuentra estos días en Corea del Sur, en el marco de su primera incursión fuera de Estados Unidos.

El avión Douglas DC-8, adquirido en 1985 por la agencia espacial norteamericana y más tarde lo modificado hasta ser convertido en la más sofisticada aeronave para evaluar la calidad del aire, es capaz de cubrir incluso las lagunas de los actuales aparatos de medición.

"Para entender cómo se distribuye la contaminación en el país y cómo afecta a la gente necesitamos este avión, porque para entender lo que está abajo hay que comprender también lo que ocurre más arriba", explica a Efe Jim Crawford, científico de la misión KORUS AQ.

Un total de 45 pasajeros -9 tripulantes y 36 científicos- equipados con 25 dispositivos de alta tecnología que dan al interior del avión un aspecto de nave espacial de Hollywood realizan vuelos de 8 horas casi a diario para recorrer prácticamente toda la mitad sur de la península coreana.

Pero no son vuelos normales. Planear sobre Seúl a poco más de 300 metros de altura, más bajo que algunos rascacielos de la ciudad, o la costa de Jeju a solo 150 metros sobre las aguas, es una experiencia intensa y también una arriesgada tarea a cargo de dos veteranos pilotos.

Además del DC-8, que envía los resultados a un satélite espacial, también participan en la misión otras dos aeronaves encargadas de cubrir áreas menos accesibles y procesar datos.

Lo que hace especial este proyecto, según Matthew Berry, director adjunto de la misión, es que "se trata de la primera vez que volamos fuera de Estados Unidos, algo que la NASA ha estado buscando desde hace años pero hasta ahora no se había podido lograr".

Tampoco es casualidad que la primera aventura del DC-8 sea en Corea del Sur, un país que no destaca por su territorio, pero produce altos niveles de dióxido de carbono, unos 600 millones de toneladas al año que lo convierten en el noveno mayor contaminador mundial.

A esto se suman las tóxicas nubes del llamado "polvo amarillo" que llegan de China y, especialmente en primavera, afectan al sistema respiratorio de los más de 20 millones de residentes en el área metropolitana de Seúl.

Para ayudar a entender mejor la contaminación que afecta al país asiático y combatirla, la misión KORUS AQ seguirá recabando información del aire hasta completar un total de 15 vuelos a finales de mayo.