Un equipo de astrónomos descubrió la estrella más rápida conocida de la Vía Láctea, que orbita el agujero negro supermasivo ubicado en el centro de nuestra galaxia y se acerca a él más que cualquier otro objeto de este tipo observado hasta ahora.
El Observatorio Europeo Austral (ESO) informó que la estrella, denominada S301, fue detectada con el interferómetro del Very Large Telescope (VLT), instalado en el Observatorio Paranal, en la Región de Antofagasta, en el norte de Chile.
Cuando alcanza el punto de su órbita más cercano a Sagitario A*, el agujero negro de unas cuatro millones de masas solares situado en el centro de la Vía Láctea, S301 viaja a cerca de 25.000 kilómetros por segundo. Esto equivale a más del 8% de la velocidad de la luz y unas 100.000 veces la velocidad de un avión comercial, lo que la convierte en la estrella más rápida conocida de nuestra galaxia.
S301 también ostenta otro récord: es la estrella que más se aproxima a Sagitario A* entre todas las observadas hasta ahora. En su punto de mayor cercanía queda a una distancia equivalente a unas 12 veces la que separa a la Tierra del Sol, aproximadamente comparable a la distancia entre Saturno y nuestra estrella.
La órbita de S301 es particularmente cerrada y tarda solo 8,7 años en completarse. "Eso es algo sin precedentes", afirmó Felix Mang, estudiante de doctorado del Instituto Max Planck de Física Extraterrestre (MPE) y autor del estudio publicado en la revista Nature.
"Décadas siguiendo cuidadosamente las estrellas que orbitan el agujero negro central de nuestra galaxia, Sagitario A*, han llevado al revolucionario descubrimiento de esta prometedora estrella", explicó el astrofísico alemán Reinhard Genzel, director del MPE y ganador del Premio Nobel de Física en 2020.
Una prueba para la teoría de Einstein
La extrema cercanía de S301 a Sagitario A* abre además una posibilidad inédita para la astronomía: utilizar una estrella para medir directamente la rotación —o espín— de un agujero negro supermasivo.
Los astrónomos estiman que Sagitario A* gira sobre sí mismo. De acuerdo con la teoría general de la relatividad de Albert Einstein, un agujero negro en rotación arrastra y retuerce el espacio-tiempo que lo rodea, un fenómeno que puede modificar las órbitas de los objetos cercanos.
Este efecto es más intenso cuanto más rápido gira el agujero negro y cuanto menor es la distancia a la que se encuentra el objeto que lo orbita. Por ello, las características de S301 podrían permitir a los científicos observar el fenómeno con una precisión hasta ahora inalcanzable.
"Por primera vez, seríamos capaces de medir de forma muy directa el espín de un agujero negro masivo, lo que sería una prueba clave de la teoría de Einstein", afirmó Stefan Gillessen, investigador del MPE.
Juan Osorno, astrónomo del Observatorio LIRA de París-PSL, destacó la importancia del hallazgo y aseguró que, sin S301, "tendríamos que medir el movimiento de otras estrellas durante varias décadas más para acercarnos a medir el espín del agujero negro".