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La mentira con que se mueven las solteras: 'no hay hombres'

28 de Enero de 2014 | 09:40 | Por Cristina Vásconez
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Noches atrás, comiendo con una gran amiga, en mi querido Guayaquil, escuché repetidamente la frase “no hay hombres” que, a manera de queja, establecía las pocas posibilidades de las ecuatorianas para encontrar a sus apetecidos galanes.

Me recordó que esa misma frase también circula constantemente entre las mujeres chilenas, lo que me produjo el interés de conocer un poco más sobre esta supuesta carencia de hombres latinos, que al parecer se da por sentada.

Para mi sorpresa, no sólo descubrí que en ambos países hoy prácticamente existe paridad de sexos, sino que además en los dos, la cantidad de solteros y solteras es alta, y cada vez más creciente.

Según un estudio de 2011 de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OECD) titulado “Society at a Glance”, reveló que Chile y Corea del Sur encabezan la lista de países con más solteros, con un 39%, seguido por otros 5 con cifras también altas: México (33%), Nueva Zelandia (30%), España (30%), Eslovaquia (30%) e Irlanda (31%). Además, Chile es el único país donde el porcentaje de solteros es igual a los casados (39%), contrario a Corea del Sur, en donde el porcentaje de casados es de un 57%.

De 1990 al 2006 los solteros y solteras en Chile habían aumentado en un 91%. Esta tendencia chilena es muy parecida a lo que sucede en los otros países de la región. Sin duda una excelente noticia para las latinas.

Sin embargo, lo que quiero traer aquí, es sobre la importancia de sondear acerca de aquellas verdades que damos por hecho y que sin duda, influyen profundamente en la percepción de la realidad, afectando nuestras vidas.

Las consecuencias de esta supuesta “sequía masculina” no son menores, ya que a más de alguna le influye al momento de enfrentar a ese otro, en relación a sus expectativas y sus niveles de demandas, llegándose muchas veces, a aceptar la primera propuesta que se presenta.

El creer que no hay muchas opciones, genera, además, que las mujeres partan las relaciones con una buena carga de ansiedad, pendientes de que el asunto prospere, ya no sólo por lograr el anhelado amor, sino por el riesgo de no encontrar más postulantes. Razones de sobra para tanta frustración femenina.

Tomar conciencia de que, en su gran mayoría, somos seres que transitamos por la vida con relatos ajenos que, muchas veces, heredamos de nuestro medio y que damos por cierto, sin cuestionar ni indagar, lo que puede conducirnos a interpretar la realidad con pesimismo, desconfianza, ansiedad.

Con tal telón de fondo, ¿será posible elegir bien? Nunca olvidemos que nuestro cúmulo de creencias nos predispone a una conducta, a un actuar, que finalmente marcan nuestro destino.

Por lo mismo, evaluar cuántas otras frases, como la de “no hay hombres”, hacen parte de nuestra cotidianeidad, alguna importantes otras no tanto, cuáles estarán debidamente fundamentadas, cuáles nos potencian y a su vez, cuáles nos predisponen negativamente y cierran puertas.

Partiendo el año podemos aprovechar la oportunidad y proponernos hacer una limpieza del “baúl de creencias”, la ocasión de “sacar lo que se puede afuera para que adentro nazcan cosas nuevas”. Comprometernos a un nuevo diálogo interno, consecuente con el tipo de vida que anhelamos.

Reconocer que la idea de “un mundo escaso de hombres” más bien puede esconder otras variables más íntimas, como por ejemplo, la desidia a explorar nuevos vínculos, la dejadez y hasta el auto abandono. Situaciones todas asociadas al sabotaje personal.

Ya sea en Quito, La Paz o Rancagua, éste 2014 pudiera representar, para las mujeres de todos lados, un buen momento para ser protagonistas de sus vidas desafiándose a un nuevo inicio, que saque afuera luces y elimine las verdades falsas aprendidas, para que el resultado sea el lograr convertirse en el tipo de mujer que cada una elige ser, y que tal como lo trabajamos en los talleres de coaching para solteras, esto se refleje en un nuevo pensar, un nuevo hablar y un nuevo vivir.

Por María Cristina Vásconez, coach para solteras.
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