Un hombre de 31 años fue la víctima del primer ataque de tiburón este año en las playas de Miami Beach (EE.UU.), cuyas autoridades alertaron a los bañistas que tomen serias precauciones si quieren meterse en el mar.
El ataque se produjo el miércoles cuando Mark Bowden nadaba frente a la turística South Beach.
La víctima resultó con una herida de unos 20 centímetros en su pierna derecha y fue llevado a la unidad de traumatología del hospital Jackson Memorial, desde donde fue dado de alta el jueves.
El responsable del ataque fue un
tiburón de punta negra, una especie que "prefiere los bancos de arena a las profundidades y se le considera tímido y poco interesado en atacar humanos", según el libro "Tiburones del mundo".
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Algo no se sentía bien. No se sentía como si me hubiera mordido, pero tampoco se sentía normal", señaló el afectado a la salida del hospital, según NBC Miami.
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Estaba en shock. Súper confundido", agregó. Y continuó: "Me siento afortunado de no haber visto una tonelada de sangre".
Las autoridades de la ciudad señalaron que el día del ataque
fueron instaladas dobles banderas rojas para alertar del riesgo de ataque de tiburones. Sin embargo,
Bowden aseguró que no las vio.
EE.UU. fue el país donde más ataques no provocados de tiburones a humanos hubo en 2019, un año en el que se produjo un notable descenso en el número de esos incidentes, pero se mantuvo el promedio de muertes causadas por los escualos, de acuerdo con el informe anual sobre la materia de la Universidad de Florida.
De los 64 ataques no provocados de tiburones confirmados en 2019, que contrastan con un promedio de 82 en los últimos 5 años, 41 fueron en aguas estadounidenses y de estos 21 en Florida, 9 en Hawai, 3 en California y 3 en Carolina del Norte.
El informe del Archivo Internacional de Ataques de Tiburones (ISAF), que lleva recopilando datos desde 1958 y tiene su sede en Gainesville, en el norte de Florida, cifra en cinco las muertes de personas atacadas por escualos, pero destaca que solo dos, en Bahamas e isla Reunión, fueron en incidentes no provocados.
El ISAF indicó recientemente que el covid-19 parece haber tenido también repercusiones en los incidentes entre escualos y humanos, que se han reducido a mínimos.
Desde el 1 de enero hasta el 18 de junio de este año solo hubo 18 ataques no provocados de tiburones a humanos en todo el mundo, seis menos que en igual período de 2019, de los cuales tres resultaron mortales, uno más que en la primera mitad del año pasado.