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Un implante cerebral permite a un hombre ciego recuperar parcialmente la visión

Perdió la vista en 2018 tras sufrir una neuropatía óptica isquémica, una afección causada por la falta de riego sanguíneo al nervio óptico.

03 de Febrero de 2026 | 13:42 | Redactado por Martina Parant, Emol
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Un hombre ciego recupera la visión gracias a un implante en el cerebro.

RTVE Noticias
Un innovador implante cerebral desarrollado por investigadores de la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche permitió que un hombre ciego por una lesión irreversible en el nervio óptico recuperara parte de su capacidad visual. El caso, publicado en la revista científica Brain Communications, abre nuevas perspectivas para el tratamiento de la ceguera y otras patologías neurológicas.

Según El País, Miguel Terol perdió la vista en 2018 tras sufrir una neuropatía óptica isquémica, una afección causada por la falta de riego sanguíneo al nervio óptico. Cuatro años después, en 2022, fue sometido a una cirugía experimental en la que se le implantó un diminuto dispositivo de 4x4 milímetros con 100 microelectrodos directamente en la corteza visual, ubicada en la zona posterior del cerebro.

El implante funciona en conjunto con unas gafas que actúan como un ojo artificial, captando imágenes del entorno y transformándolas en señales eléctricas que el cerebro puede interpretar. De manera inesperada, pocos días después de la intervención, Terol comenzó a percibir luz, movimientos y formas, incluso antes de iniciar el entrenamiento del sistema.

Tras varios meses de estimulación y ejercicios, logró identificar objetos cotidianos y leer letras de gran tamaño en una pantalla. Aunque no recuperó la visión completa, los investigadores confirmaron que la mejoría era real y no un efecto placebo, algo especialmente relevante considerando que su ceguera llevaba varios años.

Los científicos subrayan que se trata de un caso aislado y que el estudio tenía como objetivo principal evaluar la seguridad de la tecnología. Sin embargo, el resultado refuerza la idea de que la estimulación eléctrica del cerebro puede activar mecanismos de plasticidad neuronal y abrir nuevos caminos terapéuticos, no solo para la visión, sino también para otras funciones sensoriales afectadas por lesiones neurológicas.