De acuerdo a la investigación, dos tercios de los accidentes afectan a menores de cinco años y el 90% ocurren en el hogar.
El Mercurio (archivo)
Un
estudio realizado por COANIQUEM y publicado en la revista científica International Society for Burn Injuries a través de su órgano oficial Burns -la más prestigiosa a nivel mundial en esta área-, determinó que
uno de cada cinco niños que sufre quemaduras requerirá tratamiento de rehabilitación por secuelas cicatriciales.
La investigación analizó a
436 pacientes menores de 15 años que ingresaron en 2011 a la institución, convirtiéndose en una de las series más extensas reportadas en Latinoamérica sobre rehabilitación pediátrica por quemaduras. Los resultados mostraron que
el 21% de los niños necesitó tratamiento posterior a la etapa aguda.
Uno de los hallazgos más relevantes es que
la profundidad de la quemadura influye más que su extensión en la necesidad de rehabilitación. Es decir, incluso lesiones pequeñas pero profundas, por ejemplo en una mano, pueden implicar años de seguimiento médico.
El estudio también confirmó que
dos tercios de los accidentes afectan a menores de cinco años y que el 90% ocurre en el hogar, principalmente por contacto con líquidos u objetos calientes, lo que refuerza la importancia de la prevención en la primera infancia.
Otro dato preocupante es que
el 28% de los pacientes abandonó su proceso de rehabilitación, pese a que el tratamiento en COANIQUEM es gratuito. La institución advirtió que la adherencia es clave, ya que en algunos casos el seguimiento puede extenderse por más de una década.
Desde la organización destacaron que esta evidencia no solo tiene impacto clínico, sino también en políticas públicas de prevención. La publicación posiciona a Chile como referente regional en investigación sobre quemaduras pediátricas y deja una conclusión clara:
para muchos niños, la quemadura no termina cuando cicatriza la herida, sino que puede implicar un proceso largo de recuperación.