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Conozca las mejores anécdotas de Carlos Bernardes, el umpire más popular de la ATP

El juez brasileño, aclamado por los hinchas y que incluso se sacó fotos con ellos, recuerda sus mejores historias en el circuito y analiza con Emol su extensa carrera de más de 20 años.

24 de Septiembre de 2014 | 01:35 | Por Felipe Lagos, enviado especial a Viña del Mar
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Miles de historias en más de 20 de años de trabajo.

Juan Eduardo López, El Mercurio
VIÑA DEL MAR.- El brasileño Carlos Bernardes no juega tenis, pero lo dirige como juez de silla. Por eso, al ser uno de los árbitros de los duelos más importantes del circuito ATP, se ha convertido en una celebridad acá en Viña del Mar.

El umpire sudamericano, de más de 20 años de trayectoria, es reconocido por los hinchas que han llenado las canchas del Club Naval de Campo Las Salinas esta semana, sólo por la presencia de Rafael Nadal.

Incluso, en algunos duelos, al ser nombrado en los parlantes como el juez de silla, fue aplaudido y aclamado por el público presente en la ciudad jardín. Un gesto que agradece, pero que confiesa no merecer. “Esta ha sido el torneo más espectacular que me ha tocado estar en Viña. Todo viene desde el tema Nadal, la cantidad de cobertura que ha tenido, la repercusión en todos lados, es increíble”, cuenta a Emol.

"Siendo sudamericano siempre me toca hacer esta gira. Siempre vine para acá, en todas las ediciones y esta vez es algo muy especial porque está Rafael Nadal en el torneo. Ha venido mucha gente al torneo desde que comenzaron las qualies y eso no sucedía antes, tiene que ver con lo que genera un gran jugador como él. En diciembre Federer fue a Brasil, Argentina y Colombia a jugar exhibiciones, pero no es lo mismo que un torneo oficial”, explica el destacado árbitro.

Su trayectoria

"Llevo más de 20 años en esto, empecé en torneos pequeños y poco a poco fui ascendiendo hasta los torneos más grandes. Todavía siento una emoción distinta para cada partido, todos tienen una historia diferente de vivir”, cuenta.

Sobre su gran carrera, destaca que: “Hice la final de Australia este año en dobles, fue la primera vez y fue una gran sensación. También dirigí la final de Wimbledon y US Open en singles, ahora sólo me falta Roland Garros y ese es mi sueño que me falta cumplir”.

Sus grandes recuerdos

"Wimbledon 2011 fue la emoción más grande de mi vida, es el torneo más tradicional del mundo, el que todos quieren llegar a ser jueces y ser el encargado de dirigir la final de singles masculinos. Esa vez, me tocó Novak Djokovic ante Rafael Nadal, uno y dos del mundo, espectacular. Fue un partido especial porque justo coincidió con el cambio en el ranking y el inicio de una era en el tenis (El serbio desplazaba al español de la cima). Fue una emoción indescriptible haber entrado al Centre Court a dirigir, una experiencia fantástica”.

"Debo tener mil recuerdos increíbles en el tenis, es difícil dimensionarlo ahora, son muchas historias, muchos partidos y jugadores. Si recuerdo algunos duelos de Federer-Roddick en Wimbledon inolvidables. Más atrás, recuerdo otros de Becker, Sampras, Agassi. Me tocó la gira final del retiro de Agassi su primer partido en el US Open 2006, esos son enormes recuerdos que los voy a atesorar por toda mi vida, emociones que sólo los que amamos el tenis podemos contar”.

Sus polémicas

"En Australia 2006 pasó algo muy complicado en un partido entre Kiefer y Grosjean. Tomé una decisión llevada por una regla específica y uno de ellos no lo aceptó, el partido estuvo parado muchos minutos. Se conversó mucho en la cancha, la gente no entendía nada, fue un momento complicado, pero ya después se conversó dentro del camarín y quedó atrás. Pero en su momento fue demasiado complicado”.

"Sin duda que el momento más complejo fue lo de Copa Davis 2000 entre Chile y Argentina. Se hacía en un estadio de basquetbol y es algo que nunca había pasado en el tenis y si ocurría en un estadio como este de Viña hubiese sido muchísimo más grave”.

"Fue mi único mal momento con Chile, para mí es lo más feo que me tocó vivir en el tenis, hubo muchos errores en todo sentido, de organización, de comportamiento de los jugadores, de muchas cosas. Se pensó que era un partido de futbol y esto es tenis, son cosas distintas. Se esperaba una revancha por una goleada argentina en Clasificatorias que ocurrió días atrás y no puede ser así. Hasta se le tiraron cosas a los jugadores chilenos, son deportes distintos y se creó una atmosfera que no es para el tenis”.

Los tenistas chilenos

"Tengo buenas relaciones con los chilenos, con Nicolás y Fernando, casi nunca tuvimos encontrones, uno que otro por ahí, pero los dos son tremendas personas y mejores jugadores, dentro y fuera de la cancha”.

"Marcelo Ríos era de esos jugadores que todos quieren ver jugar al tenis, porque nunca sabes lo que va a hacer dentro de la cancha. Era muy creativo con sus tiros, no se sabía nunca con que iba a salir, eso atraía mucho a la gente. Eso sí, a veces tenía un carácter muy fuerte y tuve mis problemas con él, pero luego se conversaba en el camarín y quedaba todo atrás”

Relación con los grandes jugadores

"En general me llevó muy bien con los jugadores top. A veces hay encontrones, porque tú no puedes agradarle a todo el mundo, siempre van a ocurrir situaciones incomodas y uno debe prepararse para eso”.

"Cuando hay un problema, por ejemplo con ‘Rafa’ Nadal en Australia el año pasado, tuvimos un encontrón muy fuerte, él me dijo muchas cosas molestas, pero hay que saber aguantarlo. Luego lo conversamos en el camarín y todo quedó arreglado. Es difícil en su momento porque las pulsaciones están muy altas y nos decimos cosas que no deberíamos”.

"Muchos me han impresionado en el tenis. Jugadores que son muy atractivos en el tema de carisma y juego. Puedo nombrar a Becker, Agassi, Sampras, Ivanisevic. Ahora está Nadal, Federer, Murray y Djokovic. He tenido la suerte de verlos jugar en su mejor momento y la verdad es un privilegio”.

El futuro

"No sé cuantos años más seguiré en esto, pero mi objetivo es dirigir en los Juegos Olímpicos de Río en 2016, esa una de las cosas que aún me falta cumplir”.

"Para mí, estar en Río sería coronar mi carrera. Lo otro que espero hacer, antes de retirarme es dirigir la final de Roland Garros y de la Copa Davis, son los únicos hitos que me faltan”.

"No me veo fuera del tenis, seguramente cuando deje la silla voy a estar como supervisor de algunos torneos, es una experiencia linda”.

Y así se va Bernardes, nuevamente acosado por los hinchas que le piden fotos y autógrafos, como si fuera un jugador más. Luego emprende el rumbo a la cancha, a realizar lo que mejor sabe hacer, impartir justicia en un partido de tenis.