Las desconocidas historias de Jorge Sampaoli en sus primeros años en Chile

El técnico de la selección chilena asumió el 13 de diciembre de 2007 en O'Higgins, club donde lo recuerdan como "una persona extremadamente trabajólica y muy chistosa en sus ratos libres". Aquí, un repaso del sello del casildense en el club rancagüino.

02 de Noviembre de 2013 | 11:01 | Javier Ugarte Marisio, Emol

Sampaoli en su etapa en O'Higgins de Rancagua.

Pablo Mardones, El Mercurio.

SANTIAGO.-  Miércoles 20 de septiembre de 2006. Colo Colo derrota por la cuenta mínima a Coronel Bolognesi por la Copa Sudamericana. En el sector de Rapa Nui del estadio Monumental, y pese a quedar eliminados en Macul, muchos se sorprendieron con el juego que mostró el elenco peruano.

Pero hubo otros que más allá de observar el buen desempeño de los de Tacna, les llamó la atención un hombre calvo, con gorra y vestido con buzo que se movía de lado a lado en la banca visitante: "¿Quién es el entrenador de Bolognesi?", decía un dirigente del fútbol que presenciaba el pleito. La respuesta vino de inmediato: "Ese que se mueve todo el rato, se llama Jorge Sampaoli. Es argentino y dicen que es buen técnico".

Sábado 02 de noviembre de 2013. Más de siete años han pasado de esa tarde en el Monumental y el actual gerente de O'Higgins, Pablo Hoffmann, señala a Emol que "ese día nos llamó mucho la atención el entrenador de Bolognesi. Recuerdo que su nombre nos quedó marcado y cuando nos decidimos a cambiar técnico en 2007 Jorge Sampaoli surgió como uno de los principales candidatos".

Y así nomás fue. El 13 de diciembre de 2007, en reemplazo de Jorge Garcés, asumió un desconocido DT, oriundo de la localidad argentina de Casilda y que buscaba "hacer algo importante en O'Higgins".

Hoy, ese DT, ese mismo que se movía de lado a lado el 2006 en el Monumental y que sorprendió a la regencia del conjunto de la Sexta Región, logró clasificar a Chile a su segundo Mundial consecutivo, mostrando un alto nivel futbolístico que da para ilusionarse en Brasil 2014.

Pero antes que eso ocurriera Sampaoli dejó todo su sello en Rancagua, ese que destacamos en estas pequeñas historias relatadas por el gerente del club:

"Lo fuimos a buscar"

Hoffmann cuenta que "fue Nibaldo Jaque, (quien se desempeñaba como gerente de O'Higgins y hoy es el secretario general de la ANFP) el que lo fue a buscar a Rosario. Nos contactamos allá con una persona que lo conocía y llegamos a él. Luego Sampaoli viajó a Chile y tuvimos dos reuniones. En la segunda participé y en menos de 15 minutos me di cuenta que este 'gallo' era fantástico".

Agrega que "me convenció de inmediato. El nos entregó un informe muy detallado de cada jugador, de los que quería que continuaran en el equipo y de los que no iba a necesitar. Además, nos entregó una lista de los refuerzos".

"Imagínate, un técnico argentino, que apenas había visto dos veces, nos expuso un completo panorama de lo que él esperaba de O'Higgins, y todos quedamos gratamente sorprendidos por sus conocimientos. Después, y a medida que pasaban las semanas, conocí su forma de entrenar y planificar, y le dije a otros dirigentes del club ‘con este gallo nos va a ir bien, esto es una revolución'".

Domingos de Sampaoli

El gerente del "Capo de Provincia" recuerda que "una de las cosas que más me sorprendió de Sampaoli fue que era extremadamente trabajólico. Él era trabajo, trabajo y trabajo. Incluso muchos domingos que el equipo tenía descanso él no paraba".

"Un día me llamó y me dijo que necesitaba unas cuerdas para marcar la cancha. Obviamente estaba todo cerrado y me costó mucho encontrar lo que pedía. Él siempre se preocupaba de los mínimos detalles, él nos decía que era para entregar un mejor trabajo a los jugadores", dice Hoffmann. 

La comida con Abumohor

En esa misma línea, y para ejemplificar su pasión por el trabajo de adiestrador, Hoffmann relata que "Ricardo Abumohor (presidente de O´Higgins) invitó un día a todo el plantel y cuerpo técnico a una comida. Quedaban pocas horas para que nos juntáramos y me llama Jorge. Me dice 'sabe Pablo, yo no puedo ir a la cena… me queda mucho trabajo por realizar, no alcanzo a llegar'. La verdad que quedé sorprendido, pero le dije: ‘Deja un rato tus actividades y ven con nosotros… finalmente llegó".

"Si va a la guerra yo voy con él"

El regente del elenco rancagüino dice que el técnico de la selección chilena "es una persona tremendamente sencilla y muy chistosa en sus ratos libres. Él siempre te tira una broma, no es de ser duro con las personas, ni mucho menos con los jugadores".

Añade: "Sampaoli es un gran tipo. Siempre digo que si él dice que va a la guerra, yo voy con él. Las variables que tiene para trabajar y su mecánica para planificar todo son extraordinarias. Yo desde que estoy en el fútbol nunca he visto un técnico como él". 

Videos y charlas motivacionales

Hoffmann señala que el DT casildense "tiene la capacidad para convencer al jugador en el primer entrenamiento, entrega mucha credibilidad". Y al igual que el trabajo que realizó en la U y ahora en la "Roja", "desde el primer día que llegó a O'Higgins él nos exigió un tremendo aparataje para mostrar videos, grabar todos los entrenamientos y al rival".

Además: "Acostumbraba a dar charlas motivacionales al equipo, él siempre recalcaba que eran los mejores jugadores y que tenían nivel para grandes cosas".

Hoffmann también revela que el argentino tenía un "espía" en Rancagua. "Contaba con una persona que era de su absoluta confianza. Él viajaba a todos lados a ver al próximo rival y luego debía realizar un completo informe de los jugadores y sus movimientos. Igual fue un pequeño problema para nosotros, pues viajaba por todo Chile y ese era un gasto extra para el presupuesto".

"Se fue muy dolido"

Tras un exitoso desempeño en 2008, donde en el Torneo de Apertura y Clausura O’Higgins  llegó hasta cuartos de final de los playoffs en ambos certámenes, en el Clausura de 2009 no corrió la misma suerte.

El 2 de agosto de ese año, y luego de tres derrotas consecutivas, el adiestrador trasandino decide renunciar a la banca rancagüina. "Perdimos con Universidad de Concepción de local y  días después, tras un entrenamiento, Jorge me cuenta que le rayaron su auto y que lo habían increpado duramente. Me dijo que así y con esa presión no podía seguir. Lo traté de convencer que continuara, pero no pude. La verdad que se fue muy dolido, él sentía mucho cariño por O'Higgins".

Además, cuenta Hoffmannn, "pese a su partida, su lealtad con nosotros fue total. Cuando llegó a Rancagua nos enseñó a trabajar con las divisiones inferiores. Nos dijo 'yo voy a traer dos personas que se hagan cargo de los jóvenes, porque a mí no me alcanza el tiempo'. Yo le dije que estaba equivocado, ya que si él se iba del club ellos se iban a ir también, y nos dejaría sin técnicos para los jóvenes. Me respondió: 'confía en mí'. Ellos hasta el día de hoy se mantienen trabajando en las divisiones inferiores de O´Higgins…"

Son algunas de las historias que protagonizó Jorge Sampaoli en Rancagua, el mismo que en septiembre de 2006 sorprendió con Coronel Bolognesi en el Monumental, el mismo que octubre de 2013 clasificó con la selección chilena al Mundial de Brasil 2014.

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