Gobierno argentino busca digerir fuerte derrota en comicios legislativos

El nuevo mapa político surgido de las elecciones realizadas ayer, obligará al Presidente De la Rúa a aguzar sus contactos con el peronismo, con el cual hasta ahora negociaba cada ley que pasaba por el Congreso, pero sin que se realizara una oposición intransigente.

15 de Octubre de 2001 | 13:31 | REUTERS
BUENOS AIRES.- El Gobierno argentino digería el lunes la derrota sufrida en los comicios legislativos que dejaron a la oposición con el control absoluto del Congreso, mientras inicia contactos con los triunfadores en busca del apoyo que permita subsistir al presidente Fernando de la Rúa.

Según las últimas cifras oficiales, el opositor peronismo se adjudicaba ampliamente las elecciones en las que se renovó el Senado y la mitad de la Cámara de Diputados.

Al mismo tiempo, un aluvión de votos en blanco e impugnados mostraba el disgusto de los argentinos con los políticos, a quienes culpan de la crisis económica en el país.

Un portavoz del peronismo dijo a Reuters que el partido fundado por Juan Perón mantiene -tras los comicios- su control en la Cámara Alta con 37 legisladores de las 72 bancas disponibles y que se convirtió en la principal fuerza de la Cámara Baja, al obtener la primera minoría, desplazando al oficialismo.

El triunfo del peronismo el domingo, sumado a un inédito crecimiento de los partidos de izquierda y el surgimiento de otras fuerzas opositoras, dejaron prácticamente huérfano de apoyo al Gobierno en el Congreso. Al mismo tiempo, los candidatos por la gobernante Alianza que ganaron bancas también se manifestaron contrarios a la política económica del Gobierno.

El nuevo mapa político obligará a De la Rúa a aguzar sus contactos con el peronismo, con el cual hasta ahora negociaba cada ley que pasaba por el Congreso, pero sin que se realizara una oposición intransigente.

Aunque De la Rúa afirmó el domingo por la noche que escucharía "el mensaje de las urnas", el Gobierno mantiene su convicción de que la mejor opción para rescatar la economía del país, que no crece desde 1998, es avanzar con el plan de "déficit cero", que busca eliminar el desequilibrio fiscal con un duro recorte del gasto público.

El Mandatario ya anunció que realizará un cambio de ministros para oxigenar su gabinete, pero las modificaciones no incluirán al ministro de Economía, Domingo Cavallo.

Según analistas, la implementación del plan de "déficit cero", que obligó a reducir los salarios de los empleados públicos y las pensiones, fue un factor que conspiró contra el Gobierno en las elecciones del domingo.

Además, durante la campaña electoral, el plan de austeridad y su mentor -Cavallo- habían sido duramente atacados tanto por los candidatos de la oposición como por los del oficialismo, lo que podría prenunciar duras duras batallas en el Congreso.

Los mercados registraron el lunes esa posible tensión y en las primeras operaciones en Londres los bonos argentinos sufrieron pérdidas.

Los comicios también marcaron el languidecimiento del partido de centroderecha liderado por Cavallo, que de tercera fuerza a nivel nacional pasó al octavo lugar.

Mientras el peronismo obtendría alrededor de 30 por ciento de los votos nacionales y la Alianza un 21 por ciento, los votos en blancos e impugnados llegaron a alrededor del 15 por ciento de los casi 25 millones de ciudadanos habilitados para votar.

Tiempo de negociación

El jefe de gabinete de ministros, Chrystian Colombo, dijo el lunes que se realizará una ronda de negociaciones con los gobernadores, en su mayoría del peronismo, para poder reiniciar el debate en el Congreso de leyes que son clave para el Congreso Nacional.

De la Rúa necesita la aprobación del un austero presupuesto para el 2002, que incluye un recorte del gasto primario de unos 3.000 millones de dólares respecto de lo que el Gobierno prevé erogar este año. Ese ajuste es necesario para mantener el plan de "déficit cero".

También el Presidente necesita la aprobación de una nueva ley de transferencias de recursos impositivos de la nación a las provincias (conocida como ley de coparticipación), un compromiso tomado por el Gobierno frente al Fondo Monetario Internacional.

Colombo mencionó cambios "importantes" que hay que realizar, como "la ley de coparticipación federal, (...) el tratamiento que estamos intentado hacer del endeudamiento de las provincias de manera tal que ahí va a haber que hacer (...) un llamado a los gobernadores para reunirnos y empezar a trabajar alrededor de estos temas".

El Gobierno negocia con bancos locales y fondos de pensión una operación para refinanciar la deuda de las provincias por unos 9.000 millones de dólares.

Mercados en duda

En tanto, la primera reacción que se registró en los mercados al resultado de la elección fue la caída de los bonos globales argentinos en Londres.

El título Global 2008 caía a las 13:00 horas GMT 0,229 por ciento, mientras que el Global con vencimiento en 2005 retrocedía 2,708 por ciento.

La coalición gobernante "perdió más de lo que se esperaba", dijo Pedro Pérez, un operador de bonos de mercados emergentes de Barclays Capital.
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