AHMEDABAD.- Turbas hindúes vengaron la muerte de 58 personas en el incendio premeditado de un tren, atacando este jueves a musulmanes en una ola de violencia que dejó al menos 40 muertos y forzó a las autoridades a llamar al ejército.
En el peor incidente, una turba rodeó un complejo de viviendas de musulmanes en la ciudad occidental de Ahmedabad y le prendió fuego.
El comisionado de la policía, P.C. Pande, dijo que al menos 17 personas murieron y se temía que el número aumentara. "Había mujeres y niños entre los 17 muertos", dijo a Reuters.
En otros incidentes separados, las turbas saquearon propiedades musulmanas y acuchillaron o quemaron vivos a varios musulmanes, con un saldo de más de 20 musulmanes muertos según la policía.
Los hechos de violencia constituyeron una venganza por el ataque del miércoles, en el que una multitud de presuntos musulmanes prendió fuego a un tren, causando la muerte de 58 hindúes, entre ellos mujeres, niños y activistas.
"Hay fuego dentro de nosotros. Nuestra sangre está hirviendo", dijo antes del tumulto Mangal Behn, una residente del barrio hindú de la ciudad vieja de Daripur, en Ahmedabad.
"¿Qué culpa tenían esos niños que murieron (en el tren)? Hay un volcán de ira", agregó.
Las autoridades de Gujarat dijeron que pidieron a Nueva Delhi enviar al ejército para ayudar a restaurar la calma, en medio de temores de asesinatos de represalia entre hindúes y habitantes de la minoría musulmana.
El oficial de la policía J. Mahapatra dijo que tanto el ejército como tropas paramilitares serían desplegados a partir de la mañana del viernes.
No estuvo claro de inmediato de dónde provendrían los soldados. La India ha desplegado gran parte de su ejército en la frontera con Pakistán para tratar de forzar a Islamabad a reprimir a los militantes islámicos a los que Nueva Delhi acusa de atacar su parlamento en diciembre.
Las autoridades advirtieron a los musulmanes que se mantuvieran en sus casas, después que el Consejo Mundial Hindú convocó a una huelga de un día en Gujarat para protestar por el ataque contra el tren que transportaba creyentes hindúes de regreso del norteño pueblo de Ayodhya, donde algunos planean construir un templo en el lugar donde fue arrasada una mezquita.