El hip-hop es un idioma; como tal tiene léxico, gramática, ortografía y acentuación propios, entre otros atributos, y en ese último está el doble carácter de este disco: esto es rima con acento rapero sobre acento argentino. O al revés, argentino sobre rapero. Mustafa Yoda es uno de los maestros de ceremonia destacados del hip-hop de ese país, e Imaquinar es el dúo que forma junto a DJ Manuvers, adelantado músico y productor chileno establecido desde 1988 en Miami, en una dupla sin fronteras con punto de vista privilegiado para un álbum de rap sudamericano.
Sudamétrica es de hecho el atinado nombre del sello argentino que edita este primer CD del grupo, que pese a la distancia física entre sus dos componentes se las arregla para retratar el barrio. Manuvers prueba su oficio de DJ y productor desde la introducción hipnótica a lo largo de diversos samples de música orquestada, con bases a veces rítmicas y a veces taciturnas. Y es Yoda el que, literalmente, impone el verso argentino en las más diversas formas, como noticiero en "Locura en la ciudad", como refrán en la línea "Pide peras al manzano", como cacofonía en "El ser se vuelve sucio si su cerebro lavan", como juego de palabras certero en "La vida es una lágrima y el mundo es un pañuelo" o como declaración en "La vida es impredecible y yo amo lo improvisado", buen manifiesto para un músico que vive de improvisar rimas en estilo libre.
El egocentrismo natural del rap también aparece constante, a partir de una rima inicial como "Me corté pelo y barba cansado que me confundas con Dios" hasta otra como "Mi amor propio lo comparto con vos: amame". Y el punto alto, que no por nada está elegido como el single de Las máquinas nos imaginarán, es "El niño", porque ahí Mustafa Yoda rima su mejor retrato. El de esa canción es un niño de favela brasileña, de villa miseria argentina o de población callampa chilena, lo mismo da si el coro parte con "Bebés nacen borrachos / si el vino es más barato que la leche", primero rapeado por el MC y luego por una patrulla de niños argentinos que termina a coro la canción en un momento emocionante. Raperos invitados como DJ Raff, Juaninacka y Soarse Spoken, compañero de Manuvers en el guerrillero sello Botánica del Jíbaro con sede en Miami, expanden la acentuación de este disco: el barrio es el mismo y las ideas más gloriosas salen de las plumas más humildes, como versa el propio Mustafa Yoda en "El niño", pero al final del viaje esto es rap con acento argentino, chileno, colombiano, de Miami y de España. Sudamétrica y más allá.