De lo ajeno a la pertenencia

Es la banda chilena que recibirá el próximo 3 de abril a Emir Kusturica en el regreso musical del cineasta serbio a Santiago. Y en su tercer disco, Raza quimera, explican cómo es posible apropiarse de influencias gitanas, judías, europeas del este o latinoamericanas por igual: "No es meter un tema gitano porque sí", dicen: "Tiene que ser una traducción a nuestros lenguajes".

22 de Febrero de 2012 | 11:24 |
La Mano Ajena se apresta a iniciar otra temporada internacional en su carrera. Para julio de 2012 el grupo chileno tiene previsto un regreso a Dinamarca, donde ya han actuado en dos ocasiones y donde volverán esta vez como parte de una gira europea. Y un primer adelanto tendrán el martes 3 de abril en Santiago, cuando compartan el escenario con un viejo conocido: Emir Kusturica, en el concierto que el cineasta serbio dará junto a su banda The No Smoking Orchestra en el Teatro Caupolicán.

Ya han coincidido en tres ocasiones ambos elencos. Primero, en el debut de Kusturica y sus hombres en Chile, en 2008 en el mismo Caupolicán. Luego, en la invitación que el cineasta hizo a La Mano Ajena a actuar en el festival de Küstendorf, Serbia, en 2009. Y luego de vuelta en Chile en el show que ambos compartieron en el viñamarino Sporting Club, de nuevo con los chilenos como anfitriones. Y esta vez La Mano Ajena tiene además la novedad de su tercer disco editado en diciembre, Raza quimera, para mostrar en vivo.

Iniciada en 2002, la banda tiene tres discos publicados, entre La Mano Ajena (2005), difundido por el éxito "Wewo"; el más narrativo Radio galena (2008), que incluye una "Cumbia klezmer", y el propio Raza quimera (2011). En todos han sido fieles a las referencias mestizas de su repertorio. Es su consabida combinación de rock, ritmos latinoamericanos, jazz, cumbia, música tradicional judía o klezmer, gitana y con influencias de Europa del Este como las del propio Kusturica. Y esa mezcla queda enriquecida en el disco nuevo con el acento más rockero de las canciones "Raza quimera" y "Novus ordo seclorum", un bolero balcánico, un "spaghetti klezmer", una bossa nova y más muestras de canciones tradicionales rumanas o judías.

Músicos, actores y profesores dan forma a esta pequeña orquesta, integrada por María Fernanda Carrasco (voz), Rodrigo Latorre (voz, guitarra, saxos, teclados y dirección), Gabriel "Chispa" Moyla (voz, acordeón y saxo), Danka Villanueva (violín), Jair Moreno (clarinete), Cristian Aqueveque (bajo) y Álvaro Sáez (batería). Raza quimera fue producido por el experimentado ingeniero Gonzalo Chalo González, el mismo con el que grupo grabó además su colaboración para el disco Música X memoria (2011), presentado en diciembre por el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos, y La Mano Ajena ha venido fogueando hace meses en vivo varias de las nuevas canciones.

-Lo entretenido es que los temas están menos verdes -dice la cantante, a propósito de ese ejercicio de maduración previa en escena-. Es bonito sentir esta pertenencia. Las canciones se van cargando únicamente foguéandolas en vivo. Me acuerdo de haber tocado "Loco loco" (una de las composiciones nuevas) en el aula magna de la (Universidad) Católica en Temuco y todavía ni alcanzaba a decir la letra, me superaba. Y eso fue en 2009. Ahora es distinto, y como tiene la coherencia del discurso completo uno se siente más seguro.

Escuela de teatro: la rotación

Ése es un contraste con el disco anterior. "En Radio galena estábamos súper poco relacionados con las canciones cuando lo lanzamos", continúa la cantante. "Es un rodaje. Radio galena fue un pie forzado, empezamos a entender el disco después de que lo grabamos", coincide Rodrigo Latorre, el director. "Escuchando el disco para poder 'sacar' los temas", recuerda Chispa, acordeonista y saxofonista. "Y para ver cómo transformar veinte instrumentos en siete", agrega Cristian Aqueveque, el bajista.

-¿Es como en el teatro eso: muchos personajes para pocos actores?
-Exacto -dice Fernanda, que también es actriz, al igual que el baterista Álvaro Sáez-. Y se resuelve con rotación.

Un ejemplo de la rotación creativa al interior del elenco es la mencionada canción "Loco loco", compuesta entre la cantante y el acordeonista, al lado de la mayoría de las composiciones que pertenencen a Rodrigo Latorre.

-Es que acá no es como los Beatles, donde el que la hace la canta. Si no estaría perdida -dice ella.

-¿Cómo decía la Feña en una entrevista? Que yo tengo el "monopolio creativo" -recuerda Latorre-. Y al final eso lo copiaron y salió como en cuatro medios la misma cosa.

-Una periodista se equivocó y puso eso. Pero tú una vez dijiste "No, si estamos inflados como empanada de queso" -le responde Fernanda-. Habíamos hecho la media entrevista y quedó esa frase.

-Después de hablar catedráticamente de un millón de cosas en profundidad, de la revolución, del origen del nombre, se me ocurre decir "no, y este disco nos tiene más inflados que empanada de queso" -reconoce Latorre.

-Que es como decir "como pecho de paloma".
-Claro, o como el pato del silabario, que es más antigua -recuerda ella.

-Pero la empanada de queso supera toda las anteriores.
-Hemos ido aprendiendo a ser más cuidadosos con las frases para el bronce.

Para todos todo

Lo del monopolio creativo de Latorre sí tiene asidero, argumenta Fernanda. "Porque a nivel de arreglos en noventa por ciento de los temas son de él. Lo que sí hemos dicho es que éste es un disco más colectivo. Todos quisimos estar de acuerdo en todo, y fuimos súper obstinados en eso. Hasta que no nos convencían los temas a todos no los defendíamos para el disco.

-Sobre todo este disco tuvo esa cualidad de ser muy abierto. Ése era el pie forzado: que nos gustara a todos todo -coincide Chispa. "Y fue importante entregar la curatoría a Chalo González, que trabajó con nosotros un mes antes de grabar, se pegó también el trabajo de escuchar y ahí también se fueron dos temas derecho para la casa", agrega. "Cada uno hace su parte desde su vereda", continúa la cantante, "y la mía no es la composición musical, pero escribo, aporto a algunas letras… Son cosas que vas descubriendo también en la interpretación".

Hay otra ventaja en hacer rodar las canciones primero en vivo antes de grabarlas. La Mano Ajena ya tiene familiarizado a su público con melodías del disco como "Loco loco", "Cadencia", "Sanie cu zurgalai" y otras desde 2009 o antes. Esta última es además una de las canciones tradicionales que el grupo ha hecho propias, desde "Ot azoy", "Ashrenu (Doyna)" y "Behusher khustiel", en el primer disco, hasta la klezmer "Kasidishe nigun" y las rumanas "Hora parakabal" y la citada "Sanie cu zurgalai", del álbum nuevo.

-Desde que entré a La Mano Ajena (en febrero de 2003) hinchaba insistentemente porque tocáramos el "Sanie" -dice la cantante-. Siempre me gustó y me la sabía desde que me sé "Doyna". Y no, que no, que no, hasta ahora.

-Se lo ganó -dice Chispa-. "Sanie" se ganó su espacio.

-Hay un proceso en el que hemos tratado de ser muy cuidadosos, que es cómo abordar los temas tradicionales de modo de que se conviertan en un aporte -explica Latorre-. Si te metes en el género hay una cantidad de bandas tocando el "Hava nagila" (la más típica canción folclórica hebrea). Son millones. Pero los temas que grabamos nosotros son un resultado de la banda. La versión del "Sanie" tiene eso, una traducción a nuestros lenguajes. No es "metamos un gitano" porque sí. De hecho, al revés, había opiniones acá de que este disco tenían que ser puras canciones de La Mano Ajena.

-Yo opinaba eso, lo voy a decir -reconoce Chispa.

-Sí, contigo lo quería conversar -se ríe Latorre.

-Se están soltando las cosas acá -dice Fernanda-. Estamos más hinchados que empanada de queso con este disco.

Hola, soy la Danka y toco así: las letras

Hubo un momento en la época previa al disco que Fernanda Carrasco dejó vacante su puesto, mientras duró el embarazo de su primer hijo, que nació en 2010. Fue el mismo período en que el grupo se dedicó a tocar en versión sin voz.

-La Mano Ajena Sinfónico. O Disfónico -define ella. En esos días la banda incorporó composiciones instrumentales como la citada "Kasidishe nigun", sacada de una partitura manuscrita encontrada de casualidad por un músico amigo de la banda, el tubista Óscar Yáñez.

-La historia es muy bonita: él encontró la partitura en un baúl que compró en San Antonio. De ahí salió: él la sacó, se la enseñó a Rodrigo y Rodrigo a nosotros -reconstituye Chispa-. Y tampoco es una foto del tema original. La primera parte, que es la exposición del tema antes que empiece a subir de pulso, está en reggae. Y ese tema tiene la cualidad de que nunca había sido grabado. O no se han encontrado registros.

-¿De qué se trata esa canción?
-No tiene letra: es un instrumental.
-Dice "Hola soy la Danka soy la Danka soy la Danka y toco hola soy la Danka y toco así" -entona Fernanda, con una letra inventada justo sobre la melodía de violín que toca Danka Villanueva.

-¿Y de qué habla "Sanie cu zurgalai"?
-Significa "Trineo con campanitas". "Con campanillas", en realidad. Es "Te voy a ir a ver esta noche en mi trineo con campanillas". Es una canción de amor, dedicada a una novia. Invernal. Del este de Europa.

-Hay que estar ahí, en el este de Europa, con frío, veinticinco grados bajo cero, para entender el amor -dice Chispa.

-De las antiguas, por ejemplo "Ot azoy" ¿qué dice?
-Es una exclamación -dice Latorre. "Es como decir Dios quiera, Que así sea", traduce la cantante.

-¿Y "Doyna"?
-"Doyna" es un enigma -explica Fernanda-, porque yo he ido a todas partes donde hay judíos con la grabación y sólo se entiende los dos primeros versos, que dicen "Salud por la vida, judíos / salud por la vida, hermanos". Y "doyna" es como decir "la la la", "doyna doyna doyna". Es el tararear. Y eso es todo lo que yo sé que dice. Lo demás es fonética. Si yo así saqué los temas: por fonética. Los escuchaba, los escribía y los cantaba.

-Y es sorprendente ver las caras de los judíos cuando (Fernanda) sube a cantar -dice Chispa-. Todos creen que es judía.

-Ahora, sólo nosotros sabemos que yo soy jodía (risas). Sí me han felicitado por la pronunciación, pero ni ellos saben lo que estoy diciendo.

Pero tampoco es la pachanga

Otro efecto lateral de tocar en vivo tanto como La Mano Ajena es que las canciones van cambiando sobre la marcha. "Lo lindo del proceso es que al tocar los temas van apareciendo cosas y se van transformando", dice Chispa. "'Cadencia' es distinta ahora de cuando empezó", pone como ejemplo Fernanda.

"Cadencia" es otra de las composiciones nuevas. Escrita por Rodrigo Latorre y cantada por Fernanda Carrasco, en ella la vocalista se mete en el rol de una mujer que busca llenar sus vacíos existenciales con la ayuda de Opium, Chanel, Calvin Klein o Paco Rabanne, o bien con yoga, pilates o una dieta lunar, o simplemente con pastillas para dormir y para despertar.

-¿Cómo es para un hombre escribir una canción destinada a que la cante una mujer?
-(Latorre contesta después de algunas bromas de sus compañeros) Tiene que ver con una observación sistemática de lo que uno puede ver en un círculo profesional como el de la educación, donde encuentras a profesoras para las que el tema intelectual es tan potente que terminan solas, se pasan la vida haciendo postgrados de esto o lo otro, ningún hombre les gusta, ningún hombre les satisface. Desde ahí es donde he sido testigo, ha sido poner atención a eso.

-Es la enfermedad de este tiempo: la insatisfacción y la búsqueda de llenar vacíos -complementa Fernanda-. Está súper bien hacer yoga, pilates o lo que tú quieras, pero cuando la gente lo hace con un afán de engrupirse es rudo. Y sobre lo que preguntas, para mí es un buen guión y yo soy actriz. Entonces es una excelente oportunidad de interpretación.

-¿No da la impresión de algo más frívolo que intelectual, entre la copa de champagne y Chanel o Paco Rabanne?
-Es que creo que es lo mismo. Y yo veo como reacción que la gente completa la historia, la imagen, el cuadro. Porque uno ve un resultado, pero para que una persona esté en la calle como vagabundo, por ejemplo, algo pasó antes. Sí veo en general caras de sentido de pertenencia. O sea, "pastillas, pastillas": no sé si la mitad o quizás más de la mitad de las mujeres de más de cuarenta años están empepadas. Pastillas para adelgazar, para dormir, para despertar.

-Parten por el anticonceptivo y finalmente el sistema te empieza a acomodar la vida de esa manera -dice Latorre.

-¿Esas mujeres pueden estar entre el público de La Mano Ajena de hecho?
-O sea, lo he visto -acredita la cantante-. Dos niñas mirándose y reflejándose. Y eso les da risa. Pero risa nerviosa. Y creo que es potente generar ambas cosas. La otra vez en una actuación el público estaba súper raro, y éste fue el tema con el que nos conectamos con ellos. Puede ser así o puede ser todo lo contrario.

-¿Sí? ¿Puede generar hostilidad una canción así?
-No hostilidad, pero tampoco es la pachanga. Tiene que ver con interpretación, con una historia, con un guión.

-¿De todos modos les gusta esa idea de provocar un poco al público, de no necesariamente complacerlo?
-Sí, de hecho creo que el tema se defiende no por lo musical, sino justamente por la provocación -distingue Latorre-. Porque en algún momento, cuando lo presenté por primera vez acá, el Álvaro (Sáez, el baterista) me dijo "Si te vas" (se pone a cantar con acento aguardentoso la letra de la canción "La bifurcada", de la banda argentina Memphis La Blusera, con algún parecido a "Cadencia") y me agarró para el h… con la letra de La Blusera (risas). No, si los tengo anotados a todos.

-La tenía pero ahí: atorada -dice Chispa.

-Pero la canción se defiende desde lo otro, desde un discurso, una propuesta -continúa el director-. El tema es blues, pero también tiene mucho de cabaret, es un lenguaje universal.

-A propósito de cambios, ¿la letra de "Wewo" también se ha trasformado con el tiempo?
-Le he sumado elementos -dice la cantante-. Eventualmente he cambiado cosas en algunos momentos, dependiendo de la contingencia.

-¿Por ejemplo en la frase "Este país, desde que le pusieron Chile…"
-"… por sobre territorio mapuche": eso es nuevo. Hace rato que lo estoy haciendo. No está grabado así.

-¿Y el acento cubano con que haces el discurso de esa canción de dónde viene? Parte en sátira y termina en un manifiesto.
-Es que yo hacía (el papel de) una charlatana religiosa, una predicadora que existe en realidad y tenía ese acento. Primero puede resultar cómico, pero es un combo en el hocico, digamos. Y tiene que ver con que uno se conmueva. Lo he repetido mucho, pero es importante que uno se vincule con lo que está diciendo. Por eso viene la necesidad para Rodrigo (Latorre) de refrescar el arreglo o para mí de refrescar el discurso. Porque es necesario estar ligado, no repetir formas.

-Esa canción habla de niños vejados por una escoria supuestamente de alcurnia. ¿Esa letra es de antes del caso Karadima?
-Sí.
-Es de la época de Spiniak -apunta Aqueveque.

-Siempre hay un Spiniak disponible.
-Es un acierto, porque ese discurso es totalmente atemporal -dice Latorre-. Si lo escuchas en diez años más va a ser lo mismo, va haber otra contingencia porque esas situaciones se siguen mantieniendo.

La fiesta hay que aprovecharla

La Mano Ajena también se hace cargo de lo que se conoce como "la historia reciente de Chile", una expresión que en 2012 ya no sólo sirve para designar la dictadura, sino también la transición. Ambos asuntos están tratados en las canciones "Dónde están" y "Fábula", esta última compuesta en equipo entre Fernanda Carrasco, Álvaro Sáez y Cristian Aqueveque.

-El tema parte desde la música -explica este último-. Trabajamos entre los tres, condicionados por la música que ya estaba dada y que es un pie forzado: había que elaborar mejor el discurso y mis compañeros tienen esa habilidad. Es súper buen ejercicio hacer algo entre todos. Aquí se ve reflejada, pero es una dinámica que viene siendo parte de la banda desde siempre. Que haya una direción clara no es castrante ni invalidante.

-¿En "Fábula" está la frase que habla de "fiesta y conciencia"?
-Fiesta y conciencia. Es el espíritu del disco. El tema es por un lado súper alegre, con fiesta y todo, pero obviamente la fiesta hay que aprovecharla para hablar de las cosas que nos interesan. Es un tema que tiene que ver con la contingencia tan política que ha pasado Chile, como un cuento de nunca acabar. Por eso es "Fábula" también, invitando a que ojalá la gente saque alguna moraleja del asunto y no se transforme en el mal chiste eterno que es hasta el momento, y que da lo mismo quién lo protagonice.

-Es más habitual escuchar canciones contra la dictadura, pero aquí parecieran estar hablando también de los años de la Concertación.
-Que es un tema con el que hay que atreverse. Si uno no aprende las cosas no van a cambiar.
-Y más con el descontento total que existe ahora -dice Fernanda.

-Por la temática, "Dónde están" se junta también con la canción que hicieron el año pasado para el Museo de la Memoria, que se llama…
-"La cruda y meticulosa extirpación del sueño y la memoria" -dice de corrido la cantante-. Me lo aprendí.

-Pero en el lanzamiento del disco no lo pudiste decir.
-Me lo sabía, pero me tupí, te juro que me tupí.

-¿Son canciones opuestas?
-Es que hablan desde lugares distintos. "La cruda y meticulosa" es una sátira de lo que nos tocó vivir en el colegio cada lunes cantando el himno nacional, es como una especie de The wall sátira, bueno, guardando las distancias, ahora que viene Roger (Waters). Y "Dónde están" es otra mirada. El otro día me hablaron de un documental sobre hijos de padres y madres comprometidos con la causa (contra la dictadura), y donde hay cabros que dicen a sus padres "Tú estabas en tu causa, pero a mí me abandonaste. O sea, te mandaste a cambiar a hacer tu lucha y me quedé con mis tíos o mis abuelos, o nunca más te vi, o te vi cuando ya era grande y chao pescao". Pienso en eso. Aquí es la mujer la que reclama al que la dejó sola: "Dónde quedó todo tu sueño y finalmente me quedé con una foto". Ésa es otra mirada, no literal: le habla a él.

-¿Otra canción de Latorre para que cante Carrasco?
-Es una letra con la que uno se vincula desde el tuétano. Con el Álvaro (Sáez, el baterista) cuando montamos la obra "El baile" con (la compañía de teatro callejero) los Mendicantes, donde estaba el Chispa también en la música, nos tocó compartir con familiares de detenidos desaparecidos y conocer esa búsqueda, de cómo nace la Agrupación de Familiares, encontrándose en la morgue, en todos los lugares, hasta vencer el miedo, empezar a hablar y agruparse. Y así desde los '70 hasta ahora, sin novedad en el frente.

-El disco salió a fines de 2011. ¿Cómo influyó también el movimiento social que hubo en el año?
-Fue inspirador.

-Los jóvenes están en los agradecimientos del disco -acredita Chispa.

-Mi análisis es que este disco es un retrato del período 2010-2011 -agrega Aqueveque-, que empezó en el verano de 2010, desde un poco antes del terremoto, y que termina aquí. Fue un tiempo duro, obviamente desde el terremoto en adelante…

-Fue el año de los (conciertos a) beneficios -dice la cantante. -… y el 2011 fue la efervescencia social -continúa el bajista-. Estamos insertos en un país, expresamos lo que sentimos y en 2011 llegó un momento de volcar todo lo que nos estaba atorando. Creo que el disco también tiene esa actidud de…

-Rabia -dice Latorre.

-Rabia -coincide Fernanda-, porque ya vienes de un año y medio o más en que aparecen cosas que no te gustan y hay que decirlas de alguna manera. El disco se hace cargo harto de eso. Y nada dice que vayan a acabar. O sea, la respuesta a la movilización estudiantil ha sido perjudicar más la educación.

-Cortar las libertades individuales -define Chispa-. Todo apunta a eso.

Dos de los integrantes, el director y el bajista, son profesores de música además. "Y nos toca no sólo como ciudadanos, sino también en nuestro rol de profesores", dice Aqueveque. "Como grupo organizamos el año pasado la Escuela Ajena, donde todos hicimos talleres, y dentro de la formalidad, Rodrigo (Latorre) y yo trabajamos en el sistema como profesores de música. El sistema educativo es nuestro día a día".

-Este año empezó con el despido de sesenta profesores en Ñuñoa.
-Y esas cifras son muy minimizadas todavía, van a crecer. Ésa es una corporación de educación, pero multiplícalo por otras comunas y ciudades. Como profesores de música nos afecta que el nuevo paradigma de la educación no considere a la educación musical, que no sólo es parte de la formación de una sensibilidad sino también de la ampliación de la inteligencia. Pero el nuevo paradigma es a sumar como enfermos.

-Ésta es la cruda y sistemática extirpación del sueño y la memoria -resume Latorre, con cita completa al título de la canción de Música x memoria.

-Y por eso es el nuevo orden -dice Chispa.

-Y por esos somos una raza quimera, pues -agrega el director.

-Y hay que irse loco loco por el mundo -continúa el acordeonista.

-Y almorzarse unos espaguetis -propone Fernanda.

-¿Cómo están para tocar de nuevo con Emir Kusturica en Santiago?
-Hay mucho afecto y cariño -dice Aqueveque. "Y generosidad también de invitarnos", agrega Fernanda. "Es una camaradería verdadera. De hecho desde la primera vez (en 2008) ellos se la jugaron para que tocáramos juntos", agrega Chispa. "Y cómo nos recibieron también allá (en la visita a Serbia en 2009), con todo el calor humano", recuerda la cantante.

-Obviamente estamos contentos -concluye ella-. Es como juntarse con viejos compañeros. Y ha habido gestos mutuos. La última vez que vinieron (en 2010) fuimos nosotros los anfitriones, los fuimos a buscar, los llevamos a comer las chorrillanas, el borgoña, la cerveza…

-… el dolor de guata… -agrega Chispa.

-El dolor de guata -confirma Fernanda para completar la bienvenida-. No se la llevaron pelada. Pero esas cosas van vinculando.
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