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Lorena Pizarro y deceso de Romo: Simbolizó "el horror, la tortura, la muerte"

Lo primero que pensó la presidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos al saber del fallecimiento del ex agente civil de la DINA fue en la diferencia "entre la muerte de él y la de los nuestros".

04 de Julio de 2007 | 10:08 | Ximena Pérez G., El Mercurio Online
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Carlos Padilla, El Mercurio

SANTIAGO.- La presidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (A.F.D.D.), Lorena Pizarro, se enteró hace poco rato de la muerte del ex agente civil de la DINA, Osvaldo Romo Mena, y dice que lo primero que pensó fue en la diferencia "entre la muerte de él y la de los nuestros".

"Osvaldo Romo tuvo la posibilidad de morir en un hospital, de una muerte natural (...) pensé que él murió como tiene que morir todo ser humano, en un hospital, con los cuidados que corresponde y lo contradictorio que es aquello a la condición en que murieron nuestros familiares", relató la dirigenta en conversación con Emol.

"Uno a veces se detiene un segundo a pensar qué habrán sentido, qué habrán pensado, el horror (en) que murieron, el temor, la angustia y uno no encuentra nombre a aquello", agregó Pizarro.

Pese al dolor con el que carga, al menos dos consuelos le quedan la presidenta de la A.F.D.D. respecto al contexto en que murió Romo: falleció en la cárcel, y en una para civiles, no en un recinto especial para militares.

"Al menos él murió en la cárcel (...) Él por haber sido civil dentro de la DINA hoy día estaba cumpliendo una pena en una cárcel como corresponde a toda persona que comete un delito y lo distinto que es para los uniformados de este país, que cumplen sus condenas en recintos especiales, que la verdad son cárceles construidas para ellos, con comodidades impresionantes", comenta.

Pizarro reconoce que "los años pasan, los agentes van a ir muriendo", pero advierte que "cuando muere uno de ellos, de los más destacados, conocidos, uno dice 'qué tremendo, que haya existido esta gente'. Su sola existencia trae al recuerdo el horror, la tortura, la muerte".

Lo que simbolizaba Romo


No fue el único torturador y violador de Derechos Humanos, pero Lorena Pizarro subraya que fue uno de los pocos que tuvo un rostro reconocible y una clara identidad. "Osvaldo Romo era como el nombre que todos conocíamos, el fantasma del horror, porque los otros no sabíamos los nombres", recuerda la dirigenta.

"De Osvaldo Romo siempre se supo su identidad y las víctimas que sobrevivieron siempre hablaron de él como de un torturador muy siniestro, muy brutal, muchas mujeres fueron violadas por él, un tipo que la verdad es que su nombre simbolizaba un enorme desprecio a las atrocidades que cometió", añade.

Finalmente la dirigenta destaca que lo último que recuerda del ex agente es que "nunca se arrepintió y eso lo retrata cómo fue".

"Yo recuerdo esa entrevista en televisión cuando decía que había que darles más duro, que no había que dejar a ninguno vivo, y eso piensa uno que la persona que hoy día murió tenía un desprecio al respeto humano tan grande que nunca se arrepintió", termina.