TERMAS DE RÍO HONDO.- Daniel Gouët iba por una revancha en el Rally Dakar 2016. Y es que tras retirarse en la octava etapa de la edición anterior, la espina de no poder terminar la prueba aún seguía clavada.
El piloto chileno de Suzuki quería dejar atrás los fantasmas, pero el penquista incluso tuvo peor suerte luego de fundir su motocicleta y convertirse así en la
primera baja de la armada chilena que compite en Argentina y aguarda el ingreso a Bolivia.
Con apenas una etapa cronometrada disputada, Gouët dijo adiós de manera prematura. Y no por un error de navegación o de manejo. Simplemente su RMZ 450 Rally no respondió más a la altura del kilómetro 200 del camino entre Carlos Paz y Termas de Río Hondo.
En conversación con
Emol, el competidor de 28 años se desahogó y habló de los minutos de impotencia que vivió tras la rotura de su motor.
"Pensé que la moto iba a andar un poquito más. Cuando estaba ahí parado con la moto fundida, no podía creérmelo. Entrenando todo el año para matar la mala suerte del año pasado y me pasa esto", señala con un claro gesto de desaprobación.
Y no fue una curva la que puso en aprietos al oriundo de Concepción. Su Suzuki se quedó sin reacción en una recta.
"De repente la moto se trancó. El pistón se quedó pegado en el motor. A partir de ahí, no andaba ni para adelante ni en reserva. Quedaban 150 kms de especial y 300 de enlace. Trate de que me remolcaran, pero no me pescaron mucho. En el primer día soporté frío y agua a morir y ahora me quedo fuera por una estupidez", explica.
La rabia de Gouët no se queda ahí y aguardará por la revisión de su máquina para ver lo que realmente ocurrió.
"Estos son los precios de venir una moto nueva. La vamos a revisar para que me digan que fue lo que pasó realmente, porque es extraño. Ya había terminado unos Dakar antes, quizás fue sólo mala suerte", analiza.
Finalmente, anticipo que en el próximo Dakar podría cambiar de marca. Esa parece ser para Gouët la llave del éxito y así dejar atrás sus dos últimos amargos pasos por la prueba off road más dura del planeta.
"Veremos si el año que viene me puedo subir a una KTM. Es la moto más asequible para estar en los puestos de adelante", finalizó.