SANTIAGO.- "Después de estudiar las bases de datos de la AMA 'hackeadas',
nos dimos cuenta de que docenas de atletas estadounidenses habían dado positivo.
Hay medallistas olímpicos de Río que toman regularmente drogas ilícitas justificadas por certificados de aprobación para su uso terapéutico. En otras palabras,
tienen licencias para doparse. Esta es otra prueba de que la AMA y el Departamento Médico y Científico del COI (Comité Olímpico Internacional) son corruptos y engañosos".
Así con esas palabras el grupo "Fancy Bear" explicaba el martes una verdadera bomba para el deporte mundial. Ellos (Fancy Bear) habían filtrado documentos médicos de la Agencia Mundial Antidopaje (WADA en sus siglas en inglés) de reconocidas deportistas estadounidenses que daban positivo: la gimnasta Simone Biles, la jugadora de baloncesto Elena Delle Donne y las tenistas Venus y Serena Williams. Luego sumaron a otros como por ejemplo el ciclista Chris Froome.
Los atletas reconocen el hecho,
pero se defienden. Toman medicamentos para tratarse de enfermedades, algo que ha sido informado y contaba con Autorizaciones de Uso Terapéutico (TUE, sus siglas en inglés) de parte de la WADA.
¿En qué consiste el TUE?
"Los deportistas pueden tener enfermedades o situaciones médicas que requieren el uso de medicamentos o métodos que están incluidos en la lista de sustancias y métodos prohibidos en el deporte. Ahí el deportista puede obtener un permiso especial para el uso de dichos medicamentos o métodos siempre que esté justificado por razones médicas y cumpla los requisitos normativos establecidos", explica el reglamento.
"Los deportistas como cualquier persona tienen enfermedades. Si un deportista tiene asma, por ejemplo, para hacer el diagnóstico se hacen exámenes y tú debes mostrar el resultado de esos exámenes para de algún modo respaldar", explica el especialista en Medicina Deportiva de la clínica Meds, Matías Morán.
Pero a pesar de esto, hay muchos que critican la medida, porque es cada vez mayor y más exagerado -dicen- el número de enfermos, sobre todo asmáticos en el deporte de élite y hablan de "el abuso en el uso de TUE".
"Si algo une a los tres últimos ganadores de dos o más ediciones del Tour de Francia es que todos han pasado por enfermedades o patologías muy graves. Desde hace algún tiempo, parece que la mejor garantía para ser un deportista excepcional es padecer una enfermedad crónica, de esas que requieren tratamientos constantes", escribía ya el 2015 el cronista español Sergio Palomonte respecto a esta situación, en un artículo titulado, "de la enfermedad al éxito".
El propio Palomonte explica que hay dos enfermedades que se repiten: el asma y la alergia.
Hay un caso muy conocido en este tema y es el del ciclista británico Chris Froome, quien usó un inhalador cuando corría la edición 2014 del Critérium de Dauphiné.
"Uso un inhalador desde mi infancia, tengo asma. Pero está autorizado (por la UCI, Unión Ciclista Internacional), no tengo necesidad de pedir una AUT (autorización de uso terapéutico)", dijo aquella vez el corredor que hoy está entre los acusados por hackers rusos.
Los propios hackers rusos denuncian que "el sistema está corrupto desde dentro: los TUE son autorizados de manera masiva a los deportistas estadounidenses para permitirles lo que sería una 'barra libre de dopaje' gracias a estas exenciones terapéuticas permitidas por la WADA y el comité médico del COI".
El caso Biles
Entre las denuncias de los "ciberatacadores" la que más llama la atención es la de la gimnasta Simone Biles, reciente estrella de los pasados Juegos Olímpicos de Río.
La deportista reconoció el hecho, pero explicó que "tengo Transtorno por Déficit de Atención por Hiperactividad (TDAH) y medicarme para ello no es algo para estar avergonzada o para temer que la gente lo sepa".
La ganadora de cuatro medallas de oro en Río agregó que "tengo TDAH desde que era una niña. Por favor, sepan que estoy a favor del deporte limpio, que siempre he seguido las reglas y que seguiré haciéndolo porque el juego limpio es decisivo en el deporte y es muy importante para mí".
Biles dio positivo en cuatro ocasiones durante los JJ.OO. por metilfenidato, una sustancia que estimula el sistema nervioso central y que combate el desorden hiperactivo y el déficit de atención. La AMA permitió a la deportista su consumo, ya que sufre esta enfermedad desde que era niña.