Valoran lo arriesgado de su propuesta, pero critican que no sabe tomar precauciones.
EFE
SANTIAGO.- O lo aman o lo odian. Así es como se aprecia a Jorge Luis Sampaoli Moya por su estilo de jugar siempre al ataque. Y en España aún no se acostumbran a esta "revolución" que está llevando en el Sevilla.
Los medios se rindieron ante el espectacular rendimiento que mostró el equipo andaluz en los primeros 45 minutos contra el Barcelona donde comenzó en ventaja y luego Messi igualó a los 44 minutos.
"Era lo más próximo al fútbol total, lo más cercano al invento parido en su día por Pep Guardiola en el Barcelona. El Sevilla ofreció todo un recital de juego en la primera parte gracias a un genio bajito que tiene en la banda como es Jorge Sampaoli. El Barça se miraba al espejo y se encontraba con el Sevilla de Sampaoli", destaca Sport.
Agregan que "el equipo andaluz aunaba muchas virtudes que hicieron grande al Barcelona en su día: Vocación ofensiva sin freno (4 delanteros en la alineación y 8 ocasiones de gol en la primera media hora), una intensidad frenética provocando numerosas pérdidas de balón y errores del rival, gran recuperación en fase ofensiva, intercambio continuo de posiciones de los jugadores ofensivos, control y posesión del balón… El Sevilla era un espectáculo y el Sánchez Pizjuán lo celebraba".
Mientras que para el Diario de Sevilla "la hermosa disertación ofensiva del primer periodo, cuando salió a buscar al coloso azulgrana en su propio terreno de juego y puso en muchísimos aprietos a la tropa de Luis Enrique".
Lo malo
El mismo medio eso sí criticó al técnico casildense por el segundo tiempo. "Pero el inventor de este deporte dictaminó que los partidos duran 90 minutos por algo, para que el físico de los jugadores explote si se lanzan a un esfuerzo desmedido y eso fue lo que le sucedió al once elegido por Jorge Sampaoli, que se desfondó sin que el técnico argentino fuera capaz de hallar las soluciones convenientes en su banquillo cuando aún había tiempo para tratar de enderezar la curva descendente que habían iniciado los suyos".
En cuanto a lo táctico cuestionan que "querer compensar el mejor tridente (tridente quiere decir tres) de la Liga más Digne, Denis... con menos piezas es suicidarse. Eso no llegó a corregirlo Sampaoli ni siquiera con la salida de Iborra, que extrañamente, aunque salió tarde, lo hizo para colocarse más por delante de N'Zonzi que por detrás".
En definitiva, lo que más critican es la "mala gestión y desequilibrio numérico grave en el sistema defensivo, acusado cuando la presión ya era imposible sin fuerzas".